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(ESPECIAL) Hidroituango: la esperanza tras 4 años de la contingencia que puso en vilo a una región

Hace cuatro años Colombia y en especial Antioquia enfrentaban uno de los desafíos más grandes para la ingeniería del mundo. Aquel 28 de abril del 2018 comenzaron a encenderse todas las alertas en uno de los proyectos de ingeniería mas desafiantes para Colombia: Hidroituango. Colombia enfrentaba una

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Redacción IFM
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(ESPECIAL) Hidroituango: la esperanza tras 4 años de la contingencia que puso en vilo a una región

Hace cuatro años Colombia y en especial Antioquia enfrentaban uno de los desafíos más grandes para la ingeniería del mundo.

Aquel 28 de abril del 2018 comenzaron a encenderse todas las alertas en uno de los proyectos de ingeniería mas desafiantes para Colombia: Hidroituango.

Colombia enfrentaba una fuerte temporada de lluvias, que venía generando, como sucede año tras año en el país, crecientes en los ríos y aumentos notorios de su caudal, y el río Cauca no fue la excepción.

La contingencia

El afluente bajaba con toda su fuerza e ímpetu cargado de lodo, piedras y palos, para pasar por un túnel de desviación que fue construido con el objetivo de adelantar las obras de la presa que finalmente convertiría al caudaloso río en un embalse para generar energía.

Pero una falla geológica en el sector generó un derrumbe y el agua comenzó a represarse, a las pocas horas, la misma fuerza del río removió el tapón y el agua continuó su curso, sin embargo, tan solo dos días después el derrumbe generó un taponamiento mayor que fue imposible de manejar.

Tapado el túnel el agua comenzó a acumularse en lo que se convertiría en el embalse, ayudado por una presa en proceso de construcción pero no finalizada, por lo que permitir que el agua comenzara a pasar sobre el muro habría generado una tragedia de proporciones inimaginables.

Rápidamente EPM, la Alcaldía de Medellín, en cabeza de Federico Gutierrez, y los contratistas del proyecto se pusieron al frente, dispuestos a adelantar las obras que se requerirían con tal de evitar riesgos para las comunidades y pérdidas de vidas entre los contratistas.

Con el taponamiento definitivo de túnel y los niveles de agua en aumento en el embalse se tuvieron que tomar determinaciones difíciles, y rápidas.

La primera de ellas fue evacuar a las poblaciones que viven aguas abajo y que podrían verse afectadas en caso que la presa en proceso de construcción colapsara y generara un tsunami.

La segunda, instalar un Puesto de Mando Unificado que pudiera tomar decisiones rápidas sobre la marcha, y la tercera fue iniciar una serie de consultas con ingenieros de todo el mundo para determinar las opciones a las que se enfrentaban y las determinaciones que se podrían tomar para disminuir el riesgo.

Finalmente, y entendiendo las implicaciones que esto acarrearía para los costos del proyecto y para los tiempos establecidos para la entrada en funcionamiento, se determinó que era urgente finalizar la presa y para ello debería darse curso a las aguas del rio Cauca.

¿Por dónde, si el túnel de desviación estaba completamente tapado? La única opción plausible era por las no finalizadas cavernas de la casa de máquinas, lo implicaba perder los equipos que ya estaban en proceso de instalación, ya que el proyectado implicaba que las primeras turbinas entrarían a funcionar a finales de ese 2018.

Tomada la decisión implicaba el retiro de los tapones, trabajo que parece fácil, pero para los ingenieros que conocen de cerca el proyecto dimensionan la dificultad y el riesgo.

Darle paso a las aguas del río por las cavernas y túneles no era como presionar un botón y listo, implicaba poner cuadrillas de personas en riesgo para trabajar en una complejas condiciones y con un elevadísimo riesgo para su vida para retirar los bloqueos en el ingreso a los túneles que protegían a los trabajadores mientras se finalizaba el proyecto.

Superado ese primer desafío, las aguas del río continuaron su curso por las cavernas para, finalmente retomar su cauce abajo de la presa, y así poner en marcha la segunda etapa para superar la contingencia: finalizar el muro para que el agua pudiera pasar por el vertedero.

Como las cavernas de la casa de máquinas aún no estaban finalizadas, ni adecuadas para recibir las fuerza del caudal del Cauca se esperaba un daño importante para cuando se pudiera volver a ingresar a esta zona del proyecto.

Pero como en todas las contingencias, la capacidad de actuar, de sobreponerse, y de ir un paso a la vez son fundamentales, aquí no fue la excepción. El compromiso de los contratistas y la rápida acción de EPM, así como el valor de la entidad para tomar decisiones poco populares fueron claves para permitir que hidroItuango este en el punto actual.

En conversación con Santiago García del Consorcio CCCItuango, le explicó a IFMNOTICIAS.COM que el caudal del Cauca podrá generar 2,400 megavatios de energía cuando sus 8 turbinas puedas entrar en funcionamiento, y esa misma fuerza fue la que estuvo corriendo por Casa de Máquinas por 9 meses.

El 14 de enero de 2019 se logró alcanzar la cota necesaria para que el agua pudiera pasar por el vertedero, así que se procedió con el cierre de compuertas e instalación, de nuevo, de los tapones en los túneles de captación de agua que permitieron el paso del río.

Otra tarea titánica, de altísimo riesgo para el personal que debía realizarla, pero necesaria para poder darle continuidad a las obras que finalmente permitirán la generación del 17% del total de energía que requiere Colombia.

Desde ese momento, enero de 2019, comenzó la labor de evacuar el agua de todas las cavernas que componen el elaborado complejo de túneles que en el futuro cercano permitirán la llegada del agua a las turbinas de generación.

En la memoria de muchos de quienes participaron aún están grabadas las imágenes de los ingenieros ingresando a la Casa de Máquinas en balsa para hacer una evaluación inicial del estado de las obras.

Lo que se había erguido como uno de los mayores hitos de ingeniería se levantaba lentamente mostrando sus lamentables heridas al mundo.

El optimismo volvió y los contratistas pudieron respirar por primera vez en casi un año de emergencia, tras la evacuación del agua de casa de máquinas se pudo hacer una evaluación concienzuda de los daños. El resultado: más positivo de los esperado.

Los daños eran menores a lo que se imaginaron los ingenieros, así que fue momento de trabajar sin descanso para sacar adelante el proyecto, y así se ha hecho hasta la fecha, y se continuará de esta manera por el tiempo que duran las prorrogas de los contratos, es decir hasta noviembre del 2022.

Para esa fecha se espera que las unidades de generación 1 y 2 ya estén produciendo energía.

La recuperación y los héroes detrás de la contingencia

Poco a poco se fueron superando los retos que se presentaron para superar la contingencia, que solo se considerará superada por completo cuando el megaproyecto comience a generar energía.

Lo que eran tan solo meses de trabajo se convirtieron en 4 años de esfuerzos titánicos, de ideas únicas en el mundo de la ingeniería y de celebrar cada logro, aunque para la ciudadanía fueran pequeños pasos, para los contratistas y EPM eran los enormes pasos que permitirían llegar hasta el punto en el que se encuentra hoy el proyecto.

Desde muchas orillas, en su momento, y hasta voces importantes de la ingeniería en el mundo se sugirió como solución desmontar la presa y permitir que el río retomara su curso natural, pero esto implicaba un enorme riesgo en vidas para las comunidades y para quienes trabajan en el proyecto, además de una incalculable pérdida económica para EPM.

Por esta razón se contemplaron todos los escenarios posibles, ingenieros que no temieron poner su reputación en riesgo plantearon soluciones únicas en el mundo, que se fueron implementando y que permitieron avanzar en la recuperación del proyecto.

El compromiso de aquellos trabajadores que expusieron sus vidas y su reputación es lo que evitó una catástrofe en su momento. Ellos no pensaron en si mismos, sino en ayudar a sacar adelante las obras tras una contingencia que nadie querría volver a repetir, pero que pasará a la historia como el mayor triunfo por los logros alcanzados para superar la situación.

Algunas de las obras adelantadas así como de los métodos utilizados en los procesos constructivos tras la contingencia son únicos en el mundo de la ingeniería se desarrollaron en Colombia con el único objetivo de evitar una catástrofe, de lograr la cota para el uso del vertedero y de disminuir la presión en el muro de la presa para garantizar su permanencia.

Hoy, cuatro años después, los contratistas celebran los logros alcanzados, celebran que se está a tan solo meses de ver al gigante levantar la cabeza y comenzar a producir energía, de poder contar los logros alcanzados y de tener entre sus filas a miles de héroes anónimos que se la jugaron el todo por el todo para superar el desafío impuesto por la naturaleza.

El río Cauca mostró su fuerza y su poder, y llevó a lucirse a aquellos en cuyas manos reposaron las determinaciones de continuar y poner en marchas planes innovadores y únicos en el mundo.

Lo que era un desafío de la ingeniería se terminó convirtiendo en el caballito de batalla del nuevo líder político de Medellín, Daniel Quintero, lo que conllevó que esos valientes guerreros fueran estigmatizados en lugar de ser debidamente reconocidos por sus logros.

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