La vida silvestre se está desplomando desde 1970
El Informe Planeta Vivo 2026, presentado este jueves por WWF y la Sociedad Zoológica de Londres, revela que las poblaciones de vertebrados silvestres seguidas por los científicos se redujeron en promedio tres cuartas partes entre 1970 y 2022. El documento también recoge casos de recuperación y plantea que revertir la tendencia exige transformar los sistemas de energía, alimentación y finanzas.
Las poblaciones de fauna silvestre monitoreadas en diferentes regiones del mundo registraron una disminución promedio del 73 % entre 1970 y 2022, de acuerdo con la más reciente edición del Índice Planeta Vivo, elaborado por la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL).
El informe analizó 35.803 tendencias poblacionales correspondientes a 5.790 especies de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces. Frente a la edición publicada en 2024, la nueva evaluación incorporó 295 especies y 967 poblaciones adicionales.
El indicador, sin embargo, no representa el número de animales que desaparecieron durante el periodo estudiado. El porcentaje corresponde al cambio promedio relativo en el tamaño de las poblaciones monitoreadas. Esta metodología permite identificar variaciones en grupos de animales y es particularmente sensible a las modificaciones registradas en poblaciones que ya presentan tamaños reducidos.
Únete al canal de WhatsApp de IFMNOTICIAS para estar informado de manera oportuna y con detalle. IFMNOTICIAS · Información de VerdadUnirmeEl análisis también muestra que el comportamiento de las especies no ha sido uniforme. Aproximadamente el 43 % de las poblaciones registradas aumentó, mientras que un 7 % permaneció estable. Los descensos, no obstante, tuvieron una magnitud superior a los incrementos observados.
Por regiones, América Latina y el Caribe presentan la mayor reducción, con una caída del 95 % en el indicador. Le siguen África, con 80%, y Asia-Pacífico, con 49%.
En Norteamérica, el descenso fue del 28 %, mientras que Europa y Asia Central registraron una disminución del 23 %. El informe advierte que las cifras relativamente menores de estas últimas regiones están relacionadas, en parte, con impactos de gran escala sobre la biodiversidad que ocurrieron antes de 1970, año utilizado como referencia para el índice.
El comportamiento también varía según el ecosistema. Las poblaciones de agua dulce presentan el retroceso más pronunciado, con 85%, seguidas por las poblaciones terrestres, con 69%, y las marinas, con 59%.
Entre las principales presiones identificadas aparece la pérdida y degradación de los hábitats, asociada principalmente con la expansión de la actividad agrícola. A esta amenaza se suman la sobreexplotación de especies, el cambio climático, la contaminación, las especies invasoras y las enfermedades.
Aunque el panorama general refleja un deterioro significativo, el informe también identifica casos en los que las medidas de conservación han producido resultados positivos.
Según WWF, la población mundial de tigres silvestres aumentó más de 70% entre 2010 y 2025, al pasar de aproximadamente 3.200 a 5.700 ejemplares. También se reporta la recuperación de poblaciones de atún rojo del Atlántico y del Pacífico, hasta el punto de que dejaron de ser consideradas sobreexplotadas.
Algunas poblaciones de elefantes del sur de África también presentan crecimiento. En el caso de las tortugas marinas, la tortuga verde fue reclasificada en 2025 por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como especie de preocupación menor, convirtiéndose en la primera tortuga marina en alcanzar esa categoría después de una evaluación de conservación.
En India, informes especializados registraron igualmente un incremento de la población del león asiático, que pasó de 674 individuos en 2020 a 891 en 2025. El país concentra además cerca del 70 % de los tigres silvestres del planeta.
Sin embargo, los especialistas han advertido que el crecimiento de las poblaciones de grandes felinos también plantea desafíos para las comunidades que habitan cerca de sus áreas de distribución. Asimismo, las especies que permanecen fuera de las zonas protegidas continúan enfrentando dificultades y no siempre cuentan con estrategias de conservación suficientes.
El informe plantea que las acciones de conservación, aunque necesarias, no constituyen por sí solas una respuesta suficiente para detener la pérdida de biodiversidad. El documento relaciona el futuro de los ecosistemas con transformaciones más amplias en sectores como la energía, la producción de alimentos y las finanzas.
En materia energética, el análisis señala que la transición hacia fuentes como la solar y la eólica, junto con el desarrollo de baterías, ya está en marcha y ha sido favorecida por la reducción de sus costos.
La producción de alimentos aparece como otro de los sectores que requiere cambios, debido a su relación con la transformación de los ecosistemas y la expansión de la frontera agrícola.
El componente financiero también ocupa un lugar relevante. El informe estima que durante 2023 alrededor de 7,3 billones de dólares se dirigieron hacia actividades consideradas perjudiciales para la naturaleza, mientras que unos 220.000 millones de dólares fueron destinados a iniciativas de protección o restauración.
Steve Smith, de la Universidad de Exeter, sostuvo que la disminución de la naturaleza está relacionada con las decisiones tomadas por las sociedades. Kirsten Schuijt, de WWF, señaló que existen posibilidades de recuperación, mientras que Andrew Terry, de la Sociedad Zoológica de Londres, advirtió que todavía no existe evidencia de una recuperación global de las poblaciones monitoreadas.
Los datos del Índice Planeta Vivo muestran así un escenario desigual: mientras numerosas poblaciones continúan disminuyendo, determinados programas han conseguido revertir tendencias negativas en especies concretas. El desafío identificado por el informe consiste en ampliar y sostener esas acciones, al tiempo que se reducen las presiones que afectan los hábitats y los ecosistemas a escala mundial.
Preguntas y respuestas de contexto
¿Qué revela el Informe Planeta Vivo 2026 sobre la vida silvestre?
El informe, presentado por WWF y la Sociedad Zoológica de Londres, indica que las poblaciones de vertebrados silvestres monitoreadas se redujeron en un promedio del 73% entre 1970 y 2022.
¿Qué regiones presentan la mayor disminución de poblaciones y cuáles son las principales causas?
América Latina y el Caribe registran la mayor reducción con un 95%. Las principales causas incluyen la pérdida y degradación de hábitats por la actividad agrícola, la sobreexplotación de especies y el cambio climático.
¿Existen casos de recuperación y qué acciones se proponen para revertir esta tendencia?
Sí, algunas poblaciones como las de tigres, atún y tortugas marinas han mostrado recuperación gracias a esfuerzos de conservación. Para revertir la tendencia, el informe propone transformar los sistemas de energía, alimentación y finanzas.
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