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La deuda y las pensiones marcan el primer debate de la carrera presidencial francesa

Siete aspirantes a suceder a Emmanuel Macron se midieron por primera vez este jueves en París, en un encuentro convocado por la patronal MEDEF. Las cuentas públicas, con una deuda equivalente al 117 % del producto interno bruto, dominaron una discusión en la que la ultraderechista Marine Le Pen anunció un plan de recorte de 125.000 millones de euros y el izquierdista Jean-Luc Mélenchon propuso eliminar las ayudas estatales a las empresas.

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La deuda y las pensiones marcan el primer debate de la carrera presidencial francesa
Foto: IFMERA Imagen procesada con IA

Los siete principales candidatos a la Presidencia de Francia protagonizaron el jueves 27 de agosto su primer debate de campaña, a poco menos de ocho meses de la primera vuelta electoral. El encuentro se celebró en el complejo deportivo Roland Garros, en París, durante el foro de verano de MEDEF, la mayor organización empresarial del país, conocido como "La Rencontre des Entrepreneurs de France".

Participaron la líder de la Agrupación Nacional (RN), Marine Le Pen; el dirigente de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon; los exprimeros ministros Édouard Philippe, de centroderecha, y Gabriel Attal, del bloque centrista; el eurodiputado de centroizquierda Raphaël Glucksmann; el conservador Bruno Retailleau, de Los Republicanos; y la ecologista Marine Tondelier.

Coincidencia en el diagnóstico, choque en las recetas

Los siete aspirantes coincidieron en que Francia atraviesa dificultades económicas, pero discreparon abiertamente sobre cómo enfrentarlas. Desde la pandemia, los sucesivos gobiernos franceses no han logrado contener el gasto y el país registra uno de los déficits fiscales más altos de la zona euro, con una deuda pública en un nivel récord del 117 % del producto interno bruto.

Le Pen, que aspira a la Presidencia por cuarta vez, sostuvo que el Estado debe reducir drásticamente su gasto y anunció que su partido presentará un plan de ajuste de 125.000 millones de euros, unos 146.000 millones de dólares. La dirigente subrayó que, a diferencia de Mélenchon, ella pagaría la deuda contraída. Los detalles de su programa económico, dijo, se conocerán en las próximas semanas.

Mélenchon, también en su cuarto intento presidencial, pidió a los empresarios elevar los salarios para evitar que el país entre en recesión y planteó suprimir la totalidad de las subvenciones públicas a las empresas como vía para reducir el déficit. Philippe calificó esa propuesta de peligrosa y advirtió que las medidas del líder de la izquierda radical dejarían a Francia fuera del sistema bancario; el exprimer ministro defendió, en cambio, que los franceses deberán trabajar más años.

Glucksmann, que prevé disputar en octubre una primaria con el Partido Socialista, cuestionó a Le Pen al señalar que reducir la inmigración no corregirá las finanzas públicas, e ironizó sobre recibir lecciones de deuda de dos antiguos primeros ministros de Macron.

Un calendario electoral y presupuestario cargado

La elección se celebrará en abril de 2027, con una segunda vuelta en mayo. Macron no puede presentarse tras cumplir el máximo de dos mandatos consecutivos. Los sondeos ubican a Le Pen con amplia ventaja en la primera vuelta, mientras que un estudio reciente de Ifop-Fiducial proyecta a Mélenchon como posible rival en el balotaje.

Un sondeo de OpinionWay encargado por MEDEF antes del debate indicó que el 82 % de los empresarios se declara pesimista sobre el efecto que tendrán las políticas del próximo presidente. El mismo jueves, las principales acciones francesas cerraron en su nivel más bajo en un mes. El Gobierno minoritario del primer ministro Sébastien Lecornu debe fijar en las próximas semanas su meta de déficit para 2027 y presentar el proyecto de presupuesto ante el Parlamento antes del 6 de octubre.

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