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Óscar Jairo González: “Todos tenemos poder, porque no existe una sola forma del poder”

¿Por qué razón los humanos tienden a buscar el poder y mantenerse en él? Por miedo. El miedo a todo, a sí mismo, a lo desconocido, al misterio, a lo inalcanzable, a Dios, o Buda, o Mahoma, o a la Naturaleza, o al rey, o al emperador, o al presidente, o a la ley humana.

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Redacción IFM
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Óscar Jairo González: “Todos tenemos poder, porque no existe una sola forma del poder”

Por: Mateo Sepúlveda

¿Por qué razón los humanos tienden a buscar el poder y mantenerse en él? Por miedo. El miedo a todo, a sí mismo, a lo desconocido, al misterio, a lo inalcanzable, a Dios, o Buda, o Mahoma, o a la Naturaleza, o al rey, o al emperador, o al presidente, o a la ley humana.

El miedo es para mí la causa de la búsqueda del poder y de propender por todos los medios para quedarse y mantenerse en el poder. El poder da estabilidad, da tranquilidad. Y por eso mismo, cada ser humano, lo necesita y lo demanda y lo busca aún contra sí mismo. Nadie duda de que el poder le proporciona tranquilidad y estabilidad en todos los órdenes de la vida. Otro de los elementos de la necesidad del poder, radica en el poder para dominar, someter y explotar o expoliar a los otros. Carácter economicista del poder y es el de dominar. Quien domina, extiende su dominio para tener más poder

¿Qué caracteriza a una persona que busca afanosamente el poder? No tendría en mi consideración una caracterización que lo determine o lo evidencie, en cada uno. Nunca se puede determinar, no se puede caracterizar o darle un carácter determinado.

Ya que todo el mundo lo quiere o lo busca, unos lo dicen, lo hacen obvio y otros no, ni siquiera muestran el interés por tenerlo, pero una vez se los dan, no es lo que hayan obtenido, sino que los dan, inmediatamente muestran el deseo de poder que tenían. Quien teniendo el poder, no extermina o censura o traiciona a otros, no le puede ser estable y puede ser destruido. Todo el poder, lo he dicho, se da desde la perspectiva del miedo. Y eso, cada ser humano que lo sienta, tiene que verse abocado a buscarlo, a tenerlo, a sostenerlo.

No es que él quiera tener poder, sino que los otros, lo llevan a buscarlo, a dominar, a incrustarlo desde él hacia otros. De no tener uno el poder, lo tendrán otros, que intentarán dominarte.

¿Piensa que hay una relación directa entre alguna carencia física o emocional y la búsqueda del poder? ¿Por qué? No. Todos tenemos poder, porque no existe una sola forma del poder. Hay un poder sobre uno mismo, que es el que tiene que ver con sus decisiones o determinaciones. Tiene ese poder sobre sí mismo. Y que podría no ser un poder, pero lo es, cuando se está decidiendo sobre su vida. Y sus relaciones o trato con otros. O de dominación económica, o para causar o hacer la historia.

También hay quienes, obsesionados por el poder, quieren quedar en la historia, ser incluidos en la historia de su medio, otros no. Pero esos que no, también, como he dicho, tienen su poder, su poder de no intervenir, de no incidir en nada. La búsqueda del poder y tenerlo, es inherente a todo ser humano que está en un medio en el cual se establezca como uno de los principios del desarrollo de sí mismo, la preponderancia y la relevancia de unos sobre otros.

¿Quién es más, quién tiene más? Podrían proponerse como las bases o unas de las bases de la problemática del poder y es más: de la existencia del poder. De modo que no considero que haya una relación del poder con lo que me indicas. Y sin duda, puede haber goce, en el poder. ¿Identifica un común denominador entre los dirigentes más temidos? No. Porque todos son seres humanos, a los que les damos el poder, les concedemos el poder y ellos hacen lo que quieran hacer, para alcanzar sus propósitos de poder. No miden las consecuencias. La destrucción le es inherente a su tarea. No tienen sentido de lo humano desde la perspectiva de lo estable para todos. Deciden oscuramente el destino de los otros.

Es normal dentro de su proyecto destruir, hacer dudar a los otros, tratarlos obtusamente, insultar, amenazar con tal de dominar al otro. No se preservan de hacer absolutamente nada que no esté siendo para llevar a cabo el fortalecimiento y el incremento de su poder. Maniobras de toda índole realizan para alcanzar el resultado positivo. Y continuar en ello. Causan el odio. Y proponen y presentan el miedo como la manera de realizar su poder. Todo se basa en el miedo, es mi tesis.

¿Cómo funcionan las relaciones de poder? Nunca se sabe cómo se realizan o se desarrollan las relaciones de poder, porque nadie tiene evidencia de cómo son, o como han de ser y cuál es su estructura. Yo la considero más que nada, de “carácter instintivo”, en donde nadie me dice como es el poder y sus relaciones, o las relaciones de poder, pero en la medida en que las necesite establecer, instalar en él, procede y procura hacerlo contra todo el mundo. Es más que nada, como he dicho: “instintivas”. O muere el otro o muero yo. No hay condiciones que no sean, en este propósito, radicales e irracionales.

Tiene que moverse el ser humano, irracional y arbitrariamente, porque no hay nada ni nadie que pueda contener e intervenir al otro, para que no me destruya. Nada. Puede mediar un poco la ley, sin duda; pero también ella misma en ese otro violentado para tener el poder, la ley no pueda ser un obstáculo para nada. Ni siquiera una trampa. Considero aquí, que esas relaciones de poder tienen un fundamento y un hilo muy fuerte que las sostiene, que es el económico.

Economía del poder para el poder. Quién tiene el poder económico tiene todo el poder. Y puede o tiene con qué y cómo decidir el destino de los otros, que tendrán que rebelarse y establecer otro poder, que también podrá después ser destruido.

¿Por qué considera que ha sido necesaria la jerarquización, y definir siempre un líder? Considero que se hace desde la duda y como todo ser humano tiene dudas; lo hacen dudar de lo que es o quiere ser o hacer. Y como se tienen dudas, hay necesidad de buscar o nombrar o llamar a quien darle el poder, concedérselo y propiciárselo, para no tener dudas (como del miedo). Cuando se tienen dudas se necesita a quien pueda liberarlos de ellas y darles la estabilidad que necesitan. Y le dan el poder. Mientras se preparan de la misma manera, para después destruirlo, cuando ya haya cesado la duda, o las dudas.

El otro, en el poder, no querrá devolver el poder que le han dado y tendrá que destruir a los otros, a los que le concedieron el poder para liberarlos de la duda, del dudar. No hay catarsis, sino que se traslada a otro el poder, para que él o ella, sean destruidos también, es inevitable. Como por decir el poder que se da a uno de los miembros de la comunidad, para después verlo humillado y destruido. Querría uno nunca tener poder ni siquiera sobre sí mismo. Dudaría de ello. Incertidumbre absoluta, ¿Qué hacer?

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