Saltar al contenido

(OPINIÓN) Se marcha nuestra mejor gente. Por: Álvaro Ramírez González

Al igual que en Venezuela, cuando el país empezó a volverse invivible por las malas decisiones políticas y los abusos del régimen, se empezó también a marchar, su recurso más valioso, su gente.

R
Redacción IFM
3 min lectura
Escuchar artículo
Se marcha nuestra mejor gente. Por: Álvaro Ramírez González

Al igual que en Venezuela, cuando el país empezó a volverse invivible por las malas decisiones políticas y los abusos del régimen, se empezó también a marchar, su recurso más valioso, su gente.

Hugo Chávez inició la destrucción de todo el aparato productivo del hermano país, y sus consabidas expropiaciones, y antes de que rompiera relaciones con Álvaro Uribe, este último le advirtió sobre el grave error que era, espantar la inversión y destruir el aparato productivo del país.

«Uribe, con los recursos del petróleo, (que andaba con los precios altísimos), nos basta y sobra para comprar o importar todo lo que necesitemos» le respondió el arrogante Chávez. «No te van a alcanzar» le terminó puntualizando Uribe.

Y vino la crisis venezolana que arrasó con 600.000 empresas y produjo el desplazamiento de 8 millones de venezolanos hacia los países vecinos y los más preparados, hacía Estados Unidos y Europa.

Hoy, uno de los ingresos más altos de la economía del hermano país que ha salvado millones de vidas, son las remesas, que son los dineros que le mandan los venezolanos que trabajan en el exterior a sus familias.

Pues en Colombia se empiezan a presentar ya los primeros síntomas de la diáspora de jóvenes y profesionales hacia otras latitudes.

El mes de abril, fue récord la cifra de ingresos al país por concepto de remesas, y se situó en US $ 929.9 millones de pesos, con un incremento del 26% sobre los ingresos equivalentes al mismo período año pasado.

Con esa tendencia que presenta el Banco de la República y nos muestra Valor Analítica, es de esperar que los ingresos por remesas al país, superen este 2024, los US $ 10.000 millones de pesos; cifra totalmente inimaginable.

Esta cifra es claramente la indicadora de que la gente joven, con alientos y capaz de ejercer trabajos pesados y también los profesionales más preparados, se están desplazando hacia otras latitudes en busca de mejores oportunidades y de mejor nivel de vida.

Esta migración se va a expandir como una pandemia, y si bien es cierto que llegan recursos millonarios del exterior a decenas de miles de familias colombianas, también lo es, que se nos está yendo nuestro más valioso recurso: la gente.

Coincide esta tendencia económica con la cosecha de quiebras y procesos de reestructuración administrativa y financiera, que están llegando por miles a la Superintendencia Financiera.

Es récord la cifra de 4.500 procesos concordatarios que buscan apoyados en la ley, reestructuración de sus pagos a los acreedores, en esencia es una cesación de pagos amparada por la ley y que protege a esas empresas deudoras que ingresan allí, de embargos y remates de sus activos, pero una buena parte de los procesos terminan en la liquidación y cierre definitivo de empresas ante la inviabilidad económica en el mediano plazo.

La liquidación de los supermercados Justo & Bueno, dejó sin trabajo a más de 30.000 personas y sin pagar unas deudas por más de $ 1.5 billones y naturalmente mandó a la quiebra y a reestructuración a varios cientos de empresas que los proveían y perdieron todo su dinero.

Los procesos de reestructuración de Almacenes Flamingo de Medellín e Ingenio La Cabaña, en el Valle del Cauca, son indicativos de una crisis económica muy profunda, que se inició y con las torpezas y abusos del gobierno Petro, y no se va a detener.

Y ya se nos empezó a marchar hacia otras latitudes, nuestro más valioso recurso: la gente, cortesía del cambio Petro, que todo lo que toca lo revienta.

Compartir:

Noticias relacionadas