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Andrés Colorado: Coloreando, “ponerle color a la vida que voy viviendo”

Por: Óscar Jairo González Hernández ¿De qué se trata este libro que has llamado Coloreando, y por qué lo has llamado así, qué intención, interés y tensiones en su vida lo provocaron, qué perspectiva le propone y qué método tuvo para hacerlo, o no tiene método, o es un trayecto o un destino de las [&

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Redacción IFM
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Andrés Colorado: Coloreando, “ponerle color a la vida que voy viviendo”

Por: Óscar Jairo González Hernández

¿De qué se trata este libro que has llamado Coloreando, y por qué lo has llamado así, qué intención, interés y tensiones en su vida lo provocaron, qué perspectiva le propone y qué método tuvo para hacerlo, o no tiene método, o es un trayecto o un destino de las formaciones turbulentas en su lucidez de su vida, qué transparencia le dice a sí mismo o qué indeterminación lo causó; busca transformar la vida de sus lectores, de usted mismo, y por qué, para qué; qué hace hoy ante los desarrollos de la IA, su tarea, por qué; qué otras nuevas obsesiones imantan su vida en lo inminente del sentido, de dar sentido?

Coloreando está conformado por seis relatos míos que han sido publicados en la Revista Universidad de Antioquia o en compilaciones por ser ganadores o finalistas de concursos literarios. Como andaban por ahí, aislados y a la deriva, en el océano de la literatura colombiana, se apandillan y publican en el presente volumen para acercar a los lectores a otra mirada de la comedia humana (los celos, la locura, la envidia, la perfidia).

Los seis son cuentos que, aunque distintos en tono y escenario, comparten un impulso común: explorar los matices de la experiencia y descubrir que, detrás de cada gesto o decisión, hay un universo entero esperando a desplegarse.

¿Por qué el título? Es un juego doble: con mi apellido y mi acercamiento a la escritura. Mi apellido es Colorado y, yo que veo la literatura/escritura como un juego (serio y exigente), al escribir cuentos, ensayos o novelas, no me he hecho otra cosa que jugar a ponerle color a la vida que voy viviendo.

De ahí que mi método de trabajo, creo, no se diferencia mucho de lo que dicen Ricardo Ray y Bobby Cruz en Pa´Chismoso tú: “Yo vivo en un cuarto piso, con vista hacia el malecón; yo miro, escucho, analizo y luego les canto un son”.

Ahora, si lo que escribo logra llegar a un lector y moverle algo, maravilloso; en cuanto a mí, que no leo literatura para entretenerme, sino para comprenderme a mí y el mundo, no hay duda de que, con mi ejercicio literario, busco profundizar en esa comprensión.

Finalmente, en cuanto a los desarrollos de la I.A., me acude la inquietud cuando leo en los periódicos los despidos masivos de empleados de todas las áreas. Pero, en el fondo, para mí, que también I.A. traduce: Inteligencia artesanal, la inquietud desaparece.

Al final, en torno a nosotros, desde hace mucho tiempo, tenemos herramientas de todo tipo y es la inteligencia de cada uno la que juega armónicamente o sin finalidad clara, con dichas herramientas.

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