Especial Día de la Madre: ser madre soltera y trabajar en Colombia
Para millones de mujeres, especialmente aquellas que son cabeza de hogar, la jornada no termina al salir del trabajo, pues continúa en casa con el cuidado de sus hijos y en la gestión diaria de un hogar que depende en gran medida de ellas.
Millones de mujeres en la ciudad y el país sostienen económicamente sus hogares mientras asumen, casi en solitario, las tareas de cuidado, a causa de las paternidades ausentes.
Detrás de esa idea de la “mamá que puede con todo” hay jornadas dobles, empleos inestables, culpa, agotamiento y pocas redes de apoyo para enfrentar una realidad que sigue siendo profundamente desigual.
Trabajar, cuidar, resolver, sostener el hogar y seguir adelante, para millones de madres es la rutina diaria, aunque por mucho tiempo se dijo que ser mamá implicaba una dotación de superpoderes, la realidad es que, en medio de todo, son muchas las mujeres que padecen esa falta de apoyo.
En Colombia, de acuerdo con datos oficiales, hay cerca de 4,7 millones de madres solteras cabeza de hogar. Muchas de ellas son el principal sustento económico de sus familias, lo que implica que deban responder por sus hijos y, en algunos casos, por adultos mayores y personas dependientes.
Igualmente, un dato que refleja este panorama es que, según ANIF (centro de estudios económicos de Colombia), debido a todos estos gastos, los ingresos de las madres trabajadoras pueden reducirse hasta un 48%.
Por su parte, en Medellín, de acuerdo con el último informe de Medellín y Antioquia Cómo Vamos, los hogares con una mujer a cargo aumentaron cinco puntos desde el año 2018 hasta el 2024.
De acuerdo con el artículo "Ser mujer jefa de hogar en Colombia", de la Revista Virtual IB, realizado por Sandra Patricia Velásquez, antropóloga con maestría en Demografía, algunos estudios mostraron que la variación en la jefatura del hogar y el aumento de las mujeres en dichas tareas, para la década de los noventa en Colombia y otros países, “radica en la edad y etapa del ciclo vital de las mujeres jefas, el tamaño y la composición familiar y, muy importante, la presencia o ausencia de un compañero, situación que remite a la posibilidad de aporte económico por parte del varón”.
Tales factores, de acuerdo a expertos también se mantienen en gran porcentaje en los hogares actuales, sin importar que hayan pasado ya varios años desde la publicación del artículo citado.
Pero, a pesar de que algunas optan por dejar sus carreras en pausa mientras se dedican a las labores de cuidado y crianza, para otras trabajar no es solamente una decisión profesional o personal, es una necesidad para sostener sus hogares, lo cual significa que muchas madres empiezan y terminan sus días trabajando.
Pues antes de salir de sus casas para iniciar su jornada deben preparar alimentos, organizar uniformes, acompañar tareas, limpiar, resolver pendientes domésticos y luego dirigirse a su lugar de trabajo, lo cual, como es de esperarse conforma una rutina que deja poco espacio para el descanso o el tiempo personal.
Por todo esto, hablar de conciliación entre maternidad y trabajo no puede reducirse únicamente a “organizarse mejor”, puesto que existen desigualdades estructurales que hacen mucho más difícil la vida de las madres trabajadoras, especialmente para quienes viven en contextos de pobreza o informalidad.
Por esta razón, muchas madres también sienten culpa por no pasar suficiente tiempo con sus hijos o por no poder responder a todas las exigencias del trabajo y el hogar al mismo tiempo.
Otro factor determinante es la presión social que tampoco ayuda, ya que todavía persiste la idea de que una buena madre debe estar disponible siempre, incluso cuando trabaja jornadas completas o enfrenta dificultades económicas.
Pero ninguna mujer debería cargar sola con toda la responsabilidad del cuidado, ya que las redes de apoyo, la corresponsabilidad en el hogar y mejores condiciones laborales son fundamentales para que las madres puedan vivir su maternidad sin un desgaste permanente.
En este sentido, hablar de madres trabajadoras es reconocer una realidad que atraviesa a millones de mujeres todos los días. Sin idealizar las tareas múltiples que debe llevar a cabo una madre cabeza de hogar, el Día de la Madre debe tomarse como una oportunidad para buscar un cambio a la hora de asumir y repartir las tareas del hogar, y por supuesto, como una esperanza para que los padres no sean ausentes en Colombia.

Especial Día de la Madre: Más allá de los regalos, las madres en Colombia priorizan estabilidad, descanso y apoyo en el hogar
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