Saltar al contenido

Trump autorizó importación adicional de carne y Fedegán pidió a Colombia acelerar acceso al mercado de EE.UU.

La decisión del Gobierno de Estados Unidos de autorizar la importación adicional de 300.000 toneladas de carne bovina durante los próximos 90 días abrió una oportunidad comercial para Colombia, según José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de Fedegán. El dirigente gremial pidió acelerar los procesos sanitarios y de trazabilidad para que el país pueda aprovechar la coyuntura y posicionarse como proveedor de carne en uno de los mercados más grandes del mundo.

IFMNOTICIAS-02
IFMNOTICIAS-02
5 min lectura
Escuchar artículo
Trump autorizó importación adicional de carne y Fedegán pidió a Colombia acelerar acceso al mercado de EE.UU.

La autorización del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para incrementar en 300.000 toneladas las importaciones de carne bovina durante un periodo de 90 días puso nuevamente sobre la mesa la posibilidad de que Colombia amplíe su presencia en el mercado estadounidense. Desde la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), su presidente ejecutivo, José Félix Lafaurie Rivera, calificó el escenario como una oportunidad que el país no debería dejar pasar.

En una columna de opinión titulada “Es ahora o nunca”, Lafaurie sostuvo que las condiciones actuales del mercado internacional y las necesidades de Estados Unidos coinciden con las capacidades productivas de Colombia. De acuerdo con el dirigente gremial, el país norteamericano atraviesa una situación de escasez de ganado y carne, mientras Colombia cuenta con una importante oferta ganadera que podría responder a esa demanda.

“EE. UU. necesita carne, Colombia puede producirla y estamos negociando con ellos”, señaló Lafaurie, al insistir en la necesidad de acelerar las gestiones que permitan concretar el acceso de la carne bovina colombiana al mercado estadounidense.

La discusión adquiere especial relevancia porque, según Fedegán, el Gobierno colombiano adelanta conversaciones con Estados Unidos en el marco de un posible Acuerdo de Comercio Recíproco, escenario en el que el acceso de productos agropecuarios colombianos constituye uno de los asuntos de interés.

Uno de los principales llamados del dirigente gremial está relacionado con los procedimientos sanitarios que todavía debe superar Colombia para lograr la admisibilidad de su carne bovina en Estados Unidos.

Lafaurie cuestionó que estos procesos continúen avanzando lentamente frente a una coyuntura internacional que podría favorecer al sector ganadero colombiano. “La admisibilidad sanitaria que daría acceso al mercado estadounidense no puede seguir patinando entre trámites y estudios”, afirmó.

El presidente ejecutivo de Fedegán pidió a los ministerios de Comercio y Agricultura, así como a la Cancillería, el ICA y el Invima, trabajar de manera articulada con el gremio ganadero para revisar los asuntos pendientes y construir una hoja de ruta que permita avanzar con mayor rapidez.

El planteamiento, según el comunicado, no busca desconocer los requisitos sanitarios estadounidenses, sino lograr que Colombia pueda demostrar de manera eficiente que está en capacidad de cumplirlos. En ese sentido, Lafaurie manifestó: “No pretendemos preferencias ni desconocer exigencias sanitarias, solo que reconozcan el acceso a los subproductos cárnicos originarios de Colombia”.

La coyuntura resulta especialmente significativa por la situación de la ganadería estadounidense. Fedegán señala que el inventario de ganado bovino de ese país habría caído a 86,2 millones de cabezas, uno de los niveles más bajos de las últimas décadas y, según la información divulgada por la organización, el menor en 75 años.

Para Lafaurie, Colombia cuenta con características productivas que podrían resultar atractivas para el mercado estadounidense. El país registra, de acuerdo con las cifras citadas por Fedegán, una población cercana a los 30 millones de bovinos, con una participación importante de razas cebuinas alimentadas principalmente bajo sistemas de pastoreo.

A esto se suma una particularidad de la demanda estadounidense. Según el dirigente gremial, ese mercado requiere carne magra para combinarla con cortes de mayor contenido graso y atender el enorme consumo de carne molida y hamburguesas.

El documento señala que el consumo estadounidense estaría entre 150 y 156 hamburguesas por habitante al año, lo que representa una demanda de enormes dimensiones y abre posibilidades para proveedores internacionales.

Fedegán considera, además, que el incremento de las importaciones podría no limitarse al periodo inicial de 90 días. La organización plantea que, aunque Estados Unidos pueda recuperar parte de su producción ganadera, el crecimiento de la población mundial y las condiciones del mercado podrían mantener una demanda elevada de carne.

La propuesta de Fedegán también incorpora un componente social para la ganadería colombiana. Lafaurie considera que la apertura del mercado estadounidense podría generar efectos sobre toda la cadena productiva, especialmente para los pequeños ganaderos.

En su análisis, sostiene que una mayor demanda internacional podría generar incentivos económicos para mejorar la productividad y transformar las condiciones de producción de miles de familias dedicadas a la ganadería.

“Miles de productores que sobreviven ordeñando vacas de cuatro o cinco litros y destetando terneros de apenas 160 kilos, podrían producir a toda leche terneros de 200 kilos o más peso en menos tiempo y, esto, sería un mejor negocio”, afirmó.

Para que esa oportunidad pueda materializarse, Fedegán también considera prioritario avanzar en un esquema de trazabilidad regionalizada, que permita fortalecer los mecanismos de identificación y seguimiento del ganado y responder a las exigencias del mercado internacional.

El llamado del gremio ocurre mientras Colombia y Estados Unidos avanzan en conversaciones comerciales que podrían definir nuevas oportunidades para los productos nacionales. Para Lafaurie, la coyuntura exige decisiones rápidas y coordinación institucional, pues otros países también buscan aprovechar el déficit de oferta estadounidense.

La conclusión del dirigente gremial es contundente: “Es ahora... o nunca”. Con esa premisa, Fedegán plantea que Colombia debe acelerar los procesos pendientes y preparar su cadena ganadera para competir por un espacio en el mercado estadounidense.

Compartir:

Noticias relacionadas