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Tiendas de barrio mantienen su peso en el consumo colombiano y se consolidan como aliados para el acceso a productos esenciales

En medio de los cambios en los hábitos de compra y el crecimiento de nuevos formatos comerciales, las tiendas de barrio conservan un papel estratégico en la economía popular y en el abastecimiento cotidiano de los hogares. Según cifras del DANE, en 2024 este segmento registró más de 540.000 micronegocios y generó ingresos por $34,8 billones.

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Tiendas de barrio mantienen su peso en el consumo colombiano y se consolidan como aliados para el acceso a productos esenciales

En el marco del Día Nacional del Tendero, Essity, compañía global especializada en higiene y salud con presencia en Colombia, puso el foco en el papel que cumplen estos comerciantes no solo como vendedores, sino también como aliados para garantizar el acceso a productos esenciales en diferentes territorios del país.

La importancia del canal tradicional adquiere especial relevancia en un contexto en el que las familias ajustan sus presupuestos y modifican sus decisiones de compra. La posibilidad de adquirir productos al menudeo, contar con establecimientos cercanos y mantener relaciones de confianza con los comerciantes son algunos de los factores que permiten a las tiendas conservar su protagonismo.

Este comportamiento se refleja especialmente en categorías asociadas al cuidado diario. Productos como papel higiénico, cuidado femenino, pañitos húmedos, artículos para bebés, cuidado de adultos y soluciones para la incontinencia hacen parte de una canasta vinculada con necesidades permanentes de higiene, bienestar y cuidado familiar.

De acuerdo con cifras del DANE, durante 2024 Colombia registró 540.233 micronegocios correspondientes a panaderías y tiendas de barrio. Estos establecimientos ocuparon a 762.481 personas y generaron ventas o ingresos por $34,8 billones.

Las cifras muestran además la dimensión que tiene este tipo de comercio dentro de la economía popular. El 88,4 % de los propietarios de estos negocios eran trabajadores por cuenta propia, lo que evidencia que, además de cumplir una función dentro de las cadenas de distribución, las tiendas representan una fuente de autoempleo e ingresos para miles de familias.

“En Colombia, el tendero cumple un rol que va mucho más allá de vender productos. Es un aliado de confianza para las familias, entiende las necesidades de su comunidad y permite que soluciones esenciales de higiene, salud y cuidado estén disponibles cerca del consumidor”, afirmó Diego Loaiza, Commercial Director North Cone de Essity.

Para el directivo, el fortalecimiento del canal tradicional también tiene implicaciones para la economía nacional y para la capacidad de las empresas de llegar a consumidores ubicados en diferentes regiones.

“Para una compañía como Essity, fortalecer el canal tradicional significa también robustecer un sector fundamental para la economía del país, que además garantiza acceso, cercanía y capacidad de respuesta en los territorios”, agregó.

Tecnología para anticipar el consumo

El crecimiento de nuevos formatos comerciales ha obligado a las compañías de consumo masivo a desarrollar estrategias más precisas para responder a consumidores cada vez más sensibles al precio y con hábitos de compra diferentes.

En ese contexto, Essity asegura haber consolidado una operación que le permite llegar al 98 % de los municipios del país, apoyándose en una estructura comercial y distributiva que atiende distintos tipos de establecimientos.

La compañía tiene presencia en tiendas de barrio, minimercados, droguerías, supermercados independientes, grandes cadenas, pañaleras y plataformas digitales. En el canal tradicional, su portafolio incluye marcas como Nosotras, TENA, Familia, Pequeñín, Pomys, Tork, Leukoplast, Cutimed y Novarix.

El propósito es conectar estas marcas con las necesidades cotidianas de los consumidores y garantizar que los productos puedan encontrarse en puntos de venta cercanos.

La estrategia también incorpora herramientas tecnológicas para mejorar la gestión comercial. La empresa desarrolló internamente una plataforma que integra los sistemas ERP de distribuidores y agencias en Colombia, permitiendo recopilar diariamente información relacionada con las ventas y convertir esos datos en insumos para la toma de decisiones.

La herramienta permite analizar variables como abastecimiento, inventarios y comportamiento de los consumidores, con el propósito de anticipar necesidades y mejorar la operación de los diferentes actores de la cadena.

“La tecnología nos permite hacer más inteligente la relación con nuestros aliados comerciales. Con nuestra herramienta predictiva podemos entender mejor el comportamiento del canal, anticiparnos a necesidades de abastecimiento, optimizar inventarios y construir conversaciones basadas en datos con distribuidores y tenderos”, explicó Loaiza.

El ejecutivo señaló que el objetivo final es que el uso de información y tecnología tenga un impacto directo en la experiencia de los consumidores y en la operación de quienes comercializan los productos.

“El objetivo es que la innovación se traduzca en una mejor experiencia para el consumidor y en mayor valor para quienes hacen posible la llegada de nuestros productos a cada rincón del país”, agregó.

En las regiones Andina y Caribe, Essity también ha fortalecido su modelo de distribución mediante analítica avanzada e inteligencia comercial. Durante 2025, la compañía mantuvo un esquema que combinó la atención directa de clientes estratégicos con una red de más de 500 distribuidores.

De acuerdo con la información suministrada por la empresa, esta estructura permitió alcanzar más de 560.000 puntos de venta visitados semanalmente en las regiones Andina, Caribe y Sur.

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