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Colombia, entre los peores países de la OCDE para los jóvenes: el 23% son “ninis”

Colombia ocupa el deshonroso cuarto lugar en el ranking de los países de la OCDE con mayor porcentaje de jóvenes que ni estudian ni trabajan, conocidos como “ninis”. Según el informe más reciente correspondiente al año 2023 realizado por la OCDE, el 23% de los jóvenes colombianos se encuentra en est

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Redacción IFM
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Colombia, entre los peores países de la OCDE para los jóvenes: el 23% son “ninis”

Colombia ocupa el deshonroso cuarto lugar en el ranking de los países de la OCDE con mayor porcentaje de jóvenes que ni estudian ni trabajan, conocidos como “ninis”. Según el informe más reciente correspondiente al año 2023 realizado por la OCDE, el 23% de los jóvenes colombianos se encuentra en esta condición, un porcentaje alarmante que supera ampliamente el promedio de la OCDE, situado en el 12%.

En el listado, Colombia es superada únicamente por Sudáfrica (43%), Turquía (27%) y Costa Rica (24%). En contraste, los países con mejores indicadores en esta materia son Islandia y Eslovenia, con solo un 8%, Noruega (7%) y Países Bajos (6%), evidenciando el éxito de políticas integrales que promueven la inclusión laboral y educativa en esas naciones.

Un problema estructural: falta de oportunidades

El elevado porcentaje de “ninis” en Colombia refleja la precariedad en la atención a la población joven, marcada por la falta de oportunidades de empleo de calidad y el limitado acceso a la educación superior. Este problema se agrava por los recientes recortes presupuestales en sectores clave como la educación, y la congelación de nuevas convocatorias en el Icetex, que representa para muchos jóvenes la única posibilidad de acceder a estudios universitarios.

Paradójicamente, el gobierno nacional ha enfatizado en su discurso la necesidad de garantizar más oportunidades para los jóvenes. Sin embargo, los hechos parecen contradecir estas intenciones. En la reciente asamblea nacional de juventudes realizada en Ibagué, el presidente Gustavo Petro, quien estaba anunciado como principal ponente, no asistió, dejando un vacío en el debate sobre políticas públicas dirigidas a esta población.

Un panorama desalentador para los jóvenes colombianos

El contexto colombiano pone en evidencia una falta de articulación entre las políticas de empleo y educación. La informalidad laboral, que afecta al 57% de la población económicamente activa, y las limitaciones en el acceso a programas de educación superior, perpetúan un círculo vicioso que impide a los jóvenes salir de la inactividad.

Si bien el gobierno ha lanzado programas como para incluir en sus programas sociales a los jóvenes desde el Ministerio de la Igualdad, estos no parecen estar generando el impacto necesario para reducir significativamente las cifras de “ninis”. Esto contrasta con los modelos de países como Noruega y Países Bajos, donde las políticas de bienestar social y acceso universal a la educación y el empleo han demostrado ser efectivas.

¿Hacia dónde vamos?

El cuarto lugar en este ranking debería ser una llamada de atención urgente para el gobierno colombiano, especialmente en un momento en el que la juventud reclama un mayor protagonismo en la construcción del futuro del país. Las decisiones presupuestales y la falta de liderazgo en espacios clave como la asamblea de juventudes dejan un mensaje contradictorio que profundiza la desconfianza en las instituciones.

La pregunta que queda en el aire es si el país tiene la voluntad política para priorizar a los jóvenes y transformar este desalentador panorama, o si seguirá siendo uno de los peores lugares para los jóvenes entre las economías de la OCDE.

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