Y el alcalde ahí…
Lo que fue «Tacita de plata» Por aseo y decoración Ahora es chatarra y lata… …negociados del hampón…

Por: Hernando Gómez M
Lo que fue «Tacita de plata»
Por aseo y decoración
Ahora es chatarra y lata…
…negociados del hampón…
Ayer bellas jardineras
Con mil flores en botón
hoy fétidas rastrojeras
por desidia del hampón.
Sin huecos, pavimentadas
Nuestras calles y avenidas
Todo antes de que empezara
está administración bandida.
Transitar ya no hay por dónde
a carro que suba o baje
los semáforos se pierden
tras un tupido follaje.
Los colegios se derrumban
a los niños en sus hombros
hoy los columpios son tumbas
es mi ciudad en escombros.
Las basuras en montañas
que se colectaban antes
hoy se pudren y se dañan
y el alcalde… tan campante.
Gabinete? …del montón
mineral terroso y ocre
corrupta administración
de advenedizos mediocres.
No hay por dónde transitar
las calles son parqueaderos
los andenes muladar
invadido por venteros.
Los jardines son talleres
de mecánica y pintura
si no estás atento mueres
entre escombros y basura.
No hay paz ni seguridad
la ciudad ya no es tranquila
pues robo y mendicidad
te acechan en cada esquina.
A un pueblo que no descansa
ataca este alcalde huero
destructor de empresa paisa
es un vulgar camorrero.
Primero a Empresas Públicas
y a su proyecto «Hidroituango»
de forma soez e impúdica
los fue descalificando.
Casi logra la objeción
del riesgo comprometido
por el grupo asegurador
en perverso cometido.
Luego atacó ferozmente
usando armas no pequeñas
fue su víctima siguiente
la empresa privada antioqueña.
Tildó de «Mafioso» al G.E.A.
sin el mínimo recato
siendo él de baja ralea
cierto y real «pelagatos».
Mal lenguaje utilizó
de modo peyorativo
a sus críticos bautizó
con aquel apelativo.
Puede pagar precios altos
obtiene mucho dinero
quiso tomar por asalto
la Cámara de Comercio.
Derrotado, así lo intente,
Y una vez más, fracasado
en aumentar nuevas fuentes
de sus sucios negociados.
Sus argucias son las mismas
Siempre que de nuevo pierde
«No quiero alcanzar las racimas…
esas uvas están verdes…»
Le arde cuerpo y corazón
Y una vez más pela el cobre
ahora las Cámaras son
esquilmadoras de pobres.
¿Cuándo ocurrió el desatino
de elegir a este bandido
para regir los destinos
de mi Medellín querido?
No repitamos la historia
de corrupción y dolor
pues «Pinturita» en su euforia
quiere imponer sucesor.
Su sello es ser traidor
la ingratitud es su cara
ese es Albert Corredor
al que Quintero señala.
Para ambos la Alcaldía
es apenas un negocio
roban de noche y de día
estos dos nefastos socios.
El remedio está en sus manos
votando bien todo cambia
a un buen alcalde elijamos
para acabar esta infamia.
Para el malandrín saliente
deseamos de corazón
tenga, siendo congruentes,
¡por destino la prisión!

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