De la Espriella anunció ofensiva contra organizaciones criminales y defendió independencia de poderes
En su primer discurso como presidente, Abelardo de la Espriella presentó las principales líneas de su Gobierno en seguridad, justicia, descentralización, economía y lucha contra la corrupción. El mandatario también se refirió a la Fuerza Pública, la JEP, la relación con el Congreso y las altas cortes, y descartó una Asamblea Constituyente.
En medio de su intervención, el mandatario reconoció al vicepresidente José Manuel Restrepo, a quien describió como su compañero durante la campaña y destacó por la labor desarrollada durante ese periodo. De la Espriella señaló que Restrepo tuvo a su cargo responsabilidades que, según afirmó, fueron desarrolladas con rigor y compromiso.
El presidente también relacionó su elección con la figura del expresidente Rafael Núñez. A partir de esa referencia histórica, planteó el concepto de una nueva “regeneración nacional”, aunque precisó que las circunstancias actuales son diferentes a las que enfrentó el país durante el siglo XIX.
Según De la Espriella, el desafío contemporáneo no está relacionado con la organización federal que existió durante la vigencia de la Constitución de Rionegro, sino con el nivel de centralización administrativa del Estado. En ese sentido, planteó la necesidad de fortalecer el Gobierno nacional y, al mismo tiempo, otorgar mayores capacidades a las regiones para decidir y ejecutar proyectos de desarrollo.
El mandatario habló de una regeneración en diferentes áreas. En el ámbito institucional, señaló la necesidad de fortalecer la autoridad del Estado; en la administración pública, mencionó la eficiencia y la transparencia; y en materia económica, planteó medidas dirigidas a la iniciativa privada, la inversión, la confianza y la generación de empleo.
Durante el discurso también hizo referencia a la violencia política y al secuestro de Álvaro Gómez Hurtado por parte del M-19. De la Espriella citó las reflexiones del dirigente político sobre la violencia en Colombia y sostuvo que ningún argumento político o ideológico puede justificar el uso de las armas contra otro ciudadano.
En ese contexto, rindió homenaje a Miguel Uribe Turbay, a quien mencionó como una víctima de la violencia durante el periodo electoral que antecedió a su llegada a la Presidencia.
Uno de los capítulos centrales del discurso estuvo dedicado a la seguridad. De la Espriella mencionó la política de seguridad implementada durante el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez y señaló que, durante ese periodo, el Estado enfrentó organizaciones terroristas y fortaleció la presencia de la autoridad pública.
A partir de esa referencia, el nuevo mandatario planteó que su Gobierno buscará recuperar la seguridad de los ciudadanos y combatir a las organizaciones dedicadas al narcotráfico y otras actividades criminales.
El nuevo jefe de Estado anunció que impartirá instrucciones a las Fuerzas Militares y a la Policía para enfrentar las estructuras criminales. En su intervención señaló que quienes integren esas organizaciones tendrán la posibilidad de someterse a la ley o enfrentar la acción del Estado.
También anunció la construcción de megacárceles para recluir a personas consideradas por el Gobierno como amenazas para la seguridad. De igual manera, aseguró que los integrantes de la Fuerza Pública contarán con respaldo institucional y garantías jurídicas relacionadas con el cumplimiento de sus funciones.
El presidente afirmó que ejercerá como comandante supremo de las Fuerzas Armadas y que respaldará a los militares y policías en el desarrollo de sus operaciones.
El narcotráfico ocupó otro de los apartados principales del discurso. De la Espriella anunció que la erradicación de los cultivos ilícitos será una prioridad nacional y planteó el uso de fumigación con herbicidas. El mandatario afirmó que utilizará productos que, según su declaración, no generen afectaciones a la salud humana ni al medio ambiente y que cumplan con las disposiciones establecidas por la Corte Constitucional. También señaló que su administración buscará sustituir los cultivos de coca por actividades agrícolas como el cultivo de coco, cacao, café, maíz y palma.
En materia de lucha contra las organizaciones criminales, anunció además que su Gobierno publicará un listado de grupos considerados narcoterroristas con el propósito de entregar herramientas a la Fuerza Pública para combatirlos. De la Espriella manifestó que la posibilidad de diálogo con esas organizaciones se encuentra agotada y planteó una política basada en la acción de las instituciones estatales contra las estructuras criminales.
El presidente también fijó su posición frente a la Jurisdicción Especial para la Paz. Recordó que durante la campaña electoral había expresado reparos frente a ese mecanismo de justicia transicional. En su intervención sostuvo que respetará el orden jurídico vigente, pero anunció que su Gobierno revisará la naturaleza y los efectos de la jurisdicción.
De acuerdo con lo expresado por el mandatario, esa revisión deberá realizarse dentro del marco jurídico y estará relacionada con el tratamiento judicial de los hechos ocurridos durante el conflicto armado. El mandatario en ejercicio vinculó este asunto con los derechos de las víctimas y con la aplicación de la justicia frente a los delitos cometidos durante décadas de violencia.
La descentralización administrativa fue otro de los puntos incluidos en el discurso presidencial. De la Espriella afirmó que su Gobierno trabajará desde las regiones y anunció recorridos por diferentes zonas del país.
El mandatario señaló que el Estado debe tener presencia en los departamentos y municipios y relacionó esa presencia con la recuperación del control territorial. En su intervención sostuvo que dedicará parte de su gestión a recorrer el territorio nacional y manifestó que uno de los objetivos de su administración será fortalecer la presencia institucional en las distintas regiones. La propuesta se relaciona con el planteamiento inicial de reducir los efectos de la centralización administrativa y ampliar la capacidad de las regiones para ejecutar proyectos propios, manteniendo la unidad nacional.
En el ámbito institucional, De la Espriella aseguró que respetará la independencia de las diferentes ramas del poder público. Señaló que la relación entre el Ejecutivo y el Congreso estará basada en la transparencia y descartó la existencia de acuerdos personales o negociaciones que no sean conocidas públicamente.
También afirmó que las fuerzas políticas que acompañen al Gobierno y aquellas que ejerzan oposición tendrán las mismas garantías para participar en el debate democrático. Respecto de la Rama Judicial, el presidente destacó el papel de la Corte Suprema de Justicia, la Corte Constitucional y el Consejo de Estado dentro del orden institucional.
De la Espriella manifestó que su administración no interferirá en las decisiones de los jueces ni cuestionará sus competencias. También señaló que la relación entre el Ejecutivo y la Rama Judicial estará basada en la colaboración armónica y el respeto institucional.
Otro de los anuncios realizados durante el discurso estuvo relacionado con la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente. El mandatario afirmó de manera expresa que durante su Gobierno no se promoverá una constituyente. Según explicó, su administración no impulsará mecanismos destinados a modificar las reglas institucionales de la República mediante una asamblea de ese tipo. De la Espriella también aseguró que ejercerá la Presidencia durante el periodo establecido por la Constitución y que entregará el cargo al finalizar los cuatro años correspondientes.
La corrupción fue presentada por el presidente como otro de los asuntos prioritarios de su administración. En su intervención cuestionó el manejo de los recursos públicos durante el periodo gubernamental anterior y señaló que la contratación pública debe estar orientada al interés general.
De la Espriella afirmó que los recursos provenientes de los impuestos deben ser administrados bajo criterios de transparencia y responsabilidad. El mandatario sostuvo que su Gobierno implementará medidas para enfrentar las prácticas relacionadas con el uso indebido de los recursos públicos y planteó la necesidad de establecer reglas de transparencia dentro de la administración.
La lucha contra la corrupción quedó así incorporada dentro del conjunto de asuntos que el nuevo Gobierno ubicó como parte de su agenda, junto con la seguridad, el narcotráfico, la descentralización, la administración pública y la relación entre las ramas del poder.
Durante el discurso, De la Espriella también reiteró que su administración buscará mantener la independencia institucional, garantizar la participación de las distintas fuerzas políticas y ejercer el poder dentro del periodo presidencial establecido por la Constitución.
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