Un año de un mal gobierno
No quisiera empezar escribiendo una columna sobre mi país con este titular, en realidad quisiera estar viviendo lo de 20 años atrás, donde se hablaba que había iniciado la recuperación de Colombia

Por. Damián Pérez Arroyave
No quisiera empezar escribiendo una columna sobre mi país con este titular, en realidad quisiera estar viviendo lo de 20 años atrás, donde se hablaba que había iniciado la recuperación de Colombia, así lo fue efectivamente con aciertos, errores, pero con amor por nuestro país existieron grandes avances, hoy parece que Colombia lo gobernara quien no lo ama, todos los logros empiezan a desaparecer y nos regresan a una obscura noche que como país habíamos superado.
La seguridad se ha deteriorado notablemente, son 19 departamentos los que hoy sufren asedios por parte de las guerrillas de las FARC y el ELN, las masacres este año han incrementado, el asesinato de líderes sociales sigue latente, la cocaína sigue financiando los grupos terroristas mientras que su incautación disminuye, volvieron los atentados a la infraestructura petrolera, la inseguridad, el sicariato, el fleteo y el secuestro aumentaron, muchos delincuentes fueron excarcelados, las masacres contra la fuerza pública regresaron, regreso el reclutamientos de niños.
En materia económica tampoco vamos bien, la gasolina ya ajusta un incremento de más de 5 mil pesos por galón, la inflación es una de las más altas del mundo superando la cifra de los dos dígitos, la construcción de vivienda nueva disminuye notablemente en especial la subsidiada por el gobierno, las exportaciones vienen disminuyendo, el comercio y el turismo en Colombia caen, mientras que la venta de vehículos nuevos otro indicador de la economía disminuye en cerca de un 40%. La acción de Ecopetrol pierde valor al ser inferior su crecimiento a la inflación, el riesgo país aumenta y las aerolíneas entran en quiebra dejando a San Andrés sin turistas; las constructoras también quiebran más de 100 en lo que va del gobierno.
Mientras los niños de la Guajira continúan muriendo de hambre y la desnutrición infantil aumenta, el presidente regala los recursos de la nación en contratos familiares y más de 25 viajes internacionales en el primer año, el sueldo de los congresistas no se congeló, el de los altos cargos del gobierno aumentó, mientras tanto los delincuentes son llamados gestores de paz con sueldo del estado asignado.
Un gobierno sin favorabilidad y sin gobernabilidad, prometió atacar la corrupción, pero se ve a dos manos en el Dapre, en el ministerio del interior, en el ministerio del deporte, en su misma familia, mientras que la deuda del estado incrementa, mientras el proceso 15 mil encabeza los titulares de prensa, mientras el gobierno se defiende el país se hunde.
Colombia en Octubre podremos iniciar la recuperación del rumbo del país, no esperemos más, hagamos de las elecciones locales un plebiscito donde le mandemos un mensaje contundente al gobierno que no va por buen camino.

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