Saltar al contenido

Qué deuda histórica tan cara

Más o menos cada quince días que Francia Márquez aparece en escena, crea más revuelo que su helicóptero despegando. Sus salidas nunca son por cosas buenas que hace sino por privilegios propios que adquiere, lejos, muy, de todo lo que pregonaba en campaña.

R
Redacción IFM
3 min lectura
Escuchar artículo
IFM Noticias

Por: Juan Carlos Mazo

Más o menos cada quince días que Francia Márquez aparece en escena, crea más revuelo que su helicóptero despegando. Sus salidas nunca son por cosas buenas que hace sino por privilegios propios que adquiere, lejos, muy, de todo lo que pregonaba en campaña.

Y como de eso tan bueno sí dan tanto, ya pasó del helicóptero al avión y su nueva aventura será dizque estrechar lazos con África, una misión importantísima para Colombia (nótese el sarcasmo). Un continente con el que nuestra balanza comercial es mínima, en donde estamos en las mismas en muchos factores de pobreza, desigualdad y escasez. Los negocios se entienden como un gana-gana, pero en el caso de Francia, lo único que se ve son unas ganas las machas de hacer turismo first class, y al que no le guste, de malas.

Como país nos volvimos los pagadores de la deuda histórica de Francia, y la estamos pagando en módicas cuotas de horas de vuelo, de viáticos, de sábanas de cientos de hilos, de plumones de 5 millones y quién sabe cuántas cosas más que aún no sabemos.

Ella muy rápidamente entendió que el gobierno era para pasar sabroso, incluso lo dijo desde antes, lo malo es que nunca supimos a qué se refería exactamente, pero ya lo estamos viendo. Una señora que no tienen ninguna función en el gobierno, con demasiado tiempo libre y recursos para hacer lo que le dé la gana, menos ayudar a sus comunidades, tender puentes entre los pueblos de donde salió y la dirigencia, crear estrategias y opciones para los menos asistidos, mostrarse como una verdadera líder de su raza.

En cambio, vemos a una persona soberbia, llena de merecimientos adquiridos de la noche a la mañana, con rabia, resentimiento, revanchismo, odio, con muy poco conocimiento, así en campaña nos la hubieran vendido como la gran heroína que venía a salvar al país. Rápidamente Petro decidió marcar distancia con ella, hacerla a un lado, que hablara poquito para que no le calentara el “parche” y usarla para su beneficio cuando la situación lo requiera, porque eso es lo que ha sido la vicepresidente, un mueble decorativo cuando hay que hablar de inclusión, de pobreza o negritudes.

¿Dónde están sus propuestas, su trabajo por el país, sus gestas? No, ella sale a relucir por sus aportes disonantes, por sus lujos de nuevo rico, como llenar un avión con 60 personas e irse de paseo para el África. ¿Eso es lo que necesita el país? Si quiere estrechar lazos por qué no se va mejor para el Chocó o la Guajira, llena su avión de misiones médicas, de mesas de negocio, de educación y derrama oportunidades entre esas comunidades que, tal parece, sólo le sirven para afincar un discurso que suena muy bonito de palabra, pero que ella misma sigue ninguniando, como todos los otros gobiernos que critica y criticó.

La vicepresidente de la sabrosura será la misma del despilfarro, todo porque cuando estaba chiquita no tuvo las oportunidades de los Pombo o los Samper. ¿Cómo irá a quedar esa deuda cuando se acabe el gobierno? Creo que con saldo a favor del pueblo colombiano y todo,  esperemos en 15 días qué otra gesta histórica se le ocurre a Francia, qué otro exceso le da por hacer, qué nueva justificación tiene o se inventa (pues hasta ahora todas las supuestas amenazas no han sido comprobadas).

La deuda histórica con Francia Márquez se sigue pagando, con intereses y con creces. Y prenda ese helicóptero que nos fuimos pa´ la casa. Y al que no le guste…

Compartir:

Noticias relacionadas