Píldoras Políticas (18)
Las mayorías en el Congreso aprueban proyectos de ley que, generalmente, convienen a los grupos de presión o sectores dominantes;

Por: Claudia Posada
1. Las mayorías en el Congreso aprueban proyectos de ley que, generalmente, convienen a los grupos de presión o sectores dominantes; es de este escenario de donde sale, a medida de ellos, la legislación colombiana. Por su parte, en las Asambleas Departamentales, los proyectos propuestos se convierten en Ordenanzas que deben hacerse cumplir en el territorio respectivo; y, a su vez, los concejos municipales aprueban Acuerdos que rigen en la correspondiente localidad.
¿Por qué este recorderis? Pues porque en octubre de este año, además de gobernadores y alcaldes, vamos a elegir diputados y concejales, así que somos nosotros como ciudadanos con derechos entre los cuales está el voto, los responsables de hacernos representar por corporados honestos.
Los municipios y los departamentos marchan bien cuando el trabajo político se traduce en una eficaz normatividad y su cumplimiento, con autoridades civiles, policiales y militares eficientes, y con buenos ciudadanos. Mientras estos deberes y las responsabilidades no caminen, y las condiciones de buenos ciudadanos se tengan en el olvido, no esperemos seguridad, bienestar y convivencia pacífica.
2. No tiene sentido hacer la oposición a la gestión pública a punta de tergiversaciones, y mucho menos usando ese lenguaje que señala a todos los que no estén de su lado como «bandidos». El temor de los gobernados al gobierno en el poder, crea incertidumbre en todos los sectores de la sociedad. Y como consecuencia hay desestímulo a la generación de emprendimientos, lo mismo que preocupaciones en empleadores y empleados. Se crea un círculo vicioso que impide el crecimiento del empleo y la capacidad de recuperación económica restando oportunidades. No se querrá acudir a la banca porque el horizonte nos lo muestran oscuro, y esto de por sí es grave, sumamente inconveniente para cualquier país.
3. El trabajo de las organizaciones comunitarias, de los colectivos en las ruralidades, los liderazgos sociales con sus iniciativas y entusiasmo (nada fácil cuando se están sembrando miedos) supera con creces a corporaciones públicas o estatales que desde sus zonas de confort ven pasar las dificultades de los demás como algo ajeno a sus obligaciones y deberes.

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