(OPINIÓN) Respuesta de Abelardo De La Espriella al general Naranjo
Señor general Naranjo, me cuesta mucho responder a sus ataques: respeto y quiero profundamente la institución de la que usted fue director. Lamento sus prejuicios frente a los abogados penalistas. Déjeme decirle esto: sin la debida defensa jurídica de los capturados que, a lo largo de los años, pres
Señor general Naranjo, me cuesta mucho responder a sus ataques: respeto y quiero profundamente la institución de la que usted fue director.
Lamento sus prejuicios frente a los abogados penalistas. Déjeme decirle esto: sin la debida defensa jurídica de los capturados que, a lo largo de los años, presentó ante la justicia, usted nunca hubiese tenido éxito en su labor policial, pues la legalidad de cualquier procedimiento judicial está ligada al respeto del debido proceso, y para ello es fundamental un defensor. Incluso su hermano, condenado por narcotráfico en Alemania, no habría tenido un juicio justo, sino un linchamiento, de no haber contado con un profesional del derecho que lo asistiera.
Me imagino, general Naranjo, que cuando El Chapo Guzmán lo acusó de recibir sobornos, o cuando lo señalaron de ser socio del coronel Danilo González y de alias “Jabón”, lo primero que le vino a la mente fue llamar a un abogado.
Únete al canal de WhatsApp de IFMNOTICIAS para estar informado de manera oportuna y con detalle. IFMNOTICIAS · Información de VerdadUnirmeNo creo que haya combatido siempre el crimen, como se jacta, señor general, teniendo en cuenta que el gobierno del que usted fue vicepresidente arrodilló al Estado, en un falso proceso de paz, frente al narcoterrorismo, para entregarles curules en el Congreso, dejando a las víctimas de la guerrilla infame sin justicia, verdad ni reparación.
Entiendo que, al atacarme, cumple usted una misión encomendada por los máximos representantes de la vieja política, de la casta de siempre.
Usted también hace parte de ese establecimiento, el mismo que me quiere detener, como sea, para que no llegue a la Presidencia. Sepa que la alianza más importante ya la hice, con Dios y el pueblo colombiano, y nada podrá evitar el triunfo del Tigre y su manada.
Parafraseando al maestro Francesco Carrara:
Todo hombre honorable podrá pensar que nunca en su vida cometerá un delito; pero ¡ay de aquel tonto que piense que nunca en su vida será investigado!
Un proceso penal sin abogado es un cuerpo sin vida, porque quien reviste de legalidad la acción punitiva del Estado es el profesional del derecho.
¡Un demócrata verdadero entiende el papel del abogado!

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