(OPINIÓN) Nueva novena de aguinaldos. Por: José Manuel Restrepo
En fechas tan especiales, y dado lo vivido en tres años y medio, sugiero una nueva novena de aguinaldos. Aquí sus líneas, que ojalá nunca se repitan a partir de la navidad del 2026: “ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS”Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a Colombia, que le disteis insti
En fechas tan especiales, y dado lo vivido en tres años y medio, sugiero una nueva novena de aguinaldos. Aquí sus líneas, que ojalá nunca se repitan a partir de la navidad del 2026:
“ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS”
Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a Colombia, que le disteis instituciones y democracia sólidas, reglas fiscales prudentes, un sistema de salud funcional, y recursos naturales suficientes; yo, en nombre de tantos ciudadanos hoy confundidos, os doy gracias porque, a pesar del desorden y anarquía de tres años, el país aún resiste en resiliencia y esperanza.
En retorno de tan grandes dones desperdiciados, te ofrecemos, Señor, construir menos incertidumbre económica, mejorar la seguridad, superar el desorden energético, la improvisación en la salud y la polarización política que hemos padecido, para que una Colombia mejor, tenga en ellos su norte y more eternamente. Amen.
“ORACIÓN A LA SANTÍSIMA ESPERANZA”
Soberana Esperanza, que un día fuiste invocada como promesa de cambio sensato y terminaste reducida a charlatanería, tú que aguardas en silencio y no gobiernas desde el odio y resentimiento, dispón nuestras almas para reconocer que no todo lo anterior era pecado ni todo lo nuevo era virtud.
Comunícanos algo de tu prudencia paciente, para no confundir justicia social con déficit fiscal y deuda desbordadas, transición energética con “decrecimiento” irresponsable, paz total con claudicación, ni liderazgo con victimización permanente.
Haznos menos indignos de un futuro mejor gobernado, más honesto, y menos arrogante. Amén.
“GOZOS PARA TODOS DIAS”
Dulce Colombia mía, país tan amado, ven a la sensatez y orden, ven no tardes tanto.
Oh Sapiencia suma que falta en el mando, que cambió la técnica por puro discurso airado; ven y enséñanos que sin rigor técnico no hay política real.
Oh Adonai fuerte que diste la ley, recuerda que el crimen no dialoga con la autoridad; sin Estado firme y autoridad moral, la paz se convierte en cesión criminal.
Oh Renuevo santo del crecimiento prometido, ¿dónde quedó el empleo digno y sostenido? Mucho rebusque y burocracia, mucho trino y el país estancado.
Llave de David del progreso nacional, no cierres la puerta al capital privado; sin empresa no hay recaudo, ni derechos sociales sin producción privada.
Oh lumbre verdadera de la energía vital, no apagues el gas sin tener plan real; porque la tarifa que sube sin razón la paga el hogar, no la ideología en canción.
“ORACION FINAL”
Acuérdate, oh Colombia cansada, de estas palabras tan consoladoras: que no hay milagros sin responsabilidad ni futuro sin verdad, ni derechos sin deberes.
Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de un mejor gobierno, y sin populismo y con integridad poco te será negado. Haz que después de tanto discurso, aprendamos de nuevo a gobernarnos con rigor, corazón generoso y firmeza con el delito.
Ayúdanos a llevar una vida en la que no volvamos a confundir mesías con líderes, relatos con datos, ni soberbia con cambio.
Y concédenos, por los méritos de una buena elección, la gracia más escasa en estos días: unidad entre aquellos que creen en las instituciones y la libertad. Amén.
Les deseo una feliz navidad, llena de natilla, amor, familia y encuentro.

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