Nos encantan los choques
Por Yesenia Bedoya Gallego A los colombianos les encanta estrellarse. Desde el 14 de julio de 2022 tenemos una nueva herramienta legal conocida como la ley de choques simples. En esencia fue creada para facilitarnos la vida a conductores, peatones, ciclistas, usuarios de servicio público, y al final

Por Yesenia Bedoya Gallego
A los colombianos les encanta estrellarse.
Desde el 14 de julio de 2022 tenemos una nueva herramienta legal conocida como la ley de choques simples. En esencia fue creada para facilitarnos la vida a conductores, peatones, ciclistas, usuarios de servicio público, y al final es para todos los ciudadanos porque todos nos vemos afectados con un trancón, y hacer más llevaderas las situaciones cotidianas como un choque simple o un choque de latas.
La norma pretende evitar las congestiones causadas por los carros que se quedan horas en la vía, esperando que lleguen los agentes de tránsito y las aseguradoras para el levantamiento del famoso croquis con el que se pretende que un inspector de tránsito tenga pruebas suficientes para definir quien tuvo la culpa y proceder a cobrar los daños. Aunque puede parecer que un raspón o un hundimiento de una lata es algo menor, el costo de los talleres hace sufrir a más de uno.
Pero como casi todo en nuestro país, está pasando que la norma es muy buena y beneficiosa pero las mayorías o no la conocen o se niegan a aplicarla. Falta pedagogía y una real aplicación de la misma.
La semana pasada, salía de Medellín por la autopista norte y a la altura de la estación del Metro de Niquía, un choque de latas justamente nos obligó a estar parados y con el carro apagado por casi 45 minutos. El choque realmente era de latas, en sentido literal y figurativo, y lo digo por lo siguiente: si acaso se rozaron las latas de los carros y uno de los vehículos, el del conductor que estaba reclamando más airadamente, era una lata, un perol; de esos que están pasados de ir a chatarrización, que a propósito es otra de las deudas históricas que tienen con los ciudadanos.
Los ciudadanos deben ser más responsables. Así como viven pendientes de los “choques de trenes” entre las cortes colombianas, viven tan enterados de todo lo que dicen los políticos, artistas, deportistas y demás personajes en redes sociales, sería bueno que prestaran atención a estas normas y coadyuvaran en la descongestión vial de nuestras ciudades, especialmente en la jurisdicción de Medellín en donde tenemos un alcalde “especial” que no tiene las capacidades cognitivas ni para solucionar un trancón en una pista de Hot Wheels.

Noticias relacionadas
(OPINIÓN) El club de los indiferentes. Por: Lorena Lázaro Ocampo
Felicitaciones a los profesionales del bostezo, a los reyes del voto en blanco y a la sofisticada…
(OPINIÓN) Por qué mi voto es por Paloma y no por Abelardo. Por: Javier C. Mejía
La doctora Paloma Valencia siempre ha demostrado ser una mujer valiente, firme y cariñosa. Sus…
(OPINIÓN) La patria boba. Por: Óscar Ricardo Colorado Barriga
Entre el 20 de julio de 1810 y 1816 vivimos una época absurda, centralistas y federalistas peleando…