Lo logramos
Por William Giraldo JiménezDespués de diez años de construcción y luego de 55 meses de haber entrado en contingencia, donde los sobresaltos y el vencer adversidades fueron retos constantes, Hidroituango en una fecha “cualquiera”, generó sus primeros megavatios turbinando agua del río Cauca. Aunque m

Por William Giraldo Jiménez
Después de diez años de construcción y luego de 55 meses de haber entrado en contingencia, donde los sobresaltos y el vencer adversidades fueron retos constantes, Hidroituango en una fecha “cualquiera”, generó sus primeros megavatios turbinando agua del río Cauca.
Aunque me conmoví al ver la inundación de casa de máquinas, estuve inmune ante las blasfemias e incólume ante el cierre de compuertas, la destrucción y lo socavado de las cavernas. Siempre pensé que había un futuro por el cual perseverar, un propósito superior que nos impulsaba a seguir, y que, si Dios me confió esta carga, Él me ayudaría a llevarla, y así fue.
Ni los hallazgos de la destrucción del proyecto, ni las dificultades y retos técnicos, ni la pandemia, se llevaron mi esperanza. Tampoco las críticas de los no ilustrados en los pormenores del proyecto, ni las blasfemias de otros, so pena que me alteraban, me invadieron de tristeza. Había que continuar.
Vamos adelante que en la próxima curva está la luz…, y aunque no se hallara, estas palabras fueron el eco que alimentó el ímpetu. Así, se convirtió contingencia en resiliencia, soberbia en humildad, afán y ansiedad en paciencia. El futuro estaba por construirse y no se podía desfallecer. No se partió de cero, comenzamos en negativo, desde deconstruir la destrucción, donde se asentaban el cataclismo, las oquedades, la desesperanza de muchos y las críticas injustas de otros, pero allí tuvimos la fe intacta y la valentía suficiente para afrontar y avanzar.
Cada día, cada noche, cada minuto, los miles de seres humanos que hemos estado en el proyecto, hicimos con esmero, lo ordinario, logrando con ello lo extraordinario, poner en servicio a Hidroituango, en una fecha sin día en el calendario, porque como en las cavernas de casa de máquinas la noche no duerme. Y digo una fecha cualquiera, porque al recordar la destrucción que teníamos al inicio, lo máximo que podríamos lograr era poner a generar el proyecto. Con creces el esfuerzo se vio premiado, sincronizamos las dos máquinas generadoras más grandes de Colombia antes de la fecha que se requería por el ente de regulación CREG.
Aún no me la creo: Lo Logramos. En el año del tigre (según el calendario chino) dimos el zarpazo. El tigre sí es como lo pintan, con la meta entre ceja y ceja. En abril de 2018 el sueño se postergó, el 26 de noviembre de 2022 a las 21:25 sincronizamos la unidad generadora uno y el 29 de noviembre de 2022 a las 11:11 sincronizamos la turbina dos. Le cumplimos al país, Hidroituango entró en servicio para entregar 600 megavatios de capacidad instalada.
Después de tantas penurias, destrucción y sufrimientos, Lo Logramos. la fecha no importa, inauguramos el Proyecto. Aún no se alcanza a vislumbrar la trascendencia del sueño cumplido. Lo Logramos, Lo Logramos, aún no me la creo.
Si la tristeza y la amargura no fueron estado de ancla, tampoco deben serlo el jolgorio y la alegría de la celebración del triunfo. Hay que tener calma y mesura para nuevas batallas. La lucha no acaba, pero Lo Logramos y vamos para adelante.
El trabajo de todos nosotros, sumados a las oraciones propias, de familiares y amigos, hicieron la mixtura perfecta contra lo pernicioso. No podemos suspender la oración, Dios es hincha nuestro, estuvo presente en la pequeñez del hombre ante la destrucción y la fuerza de la naturaleza, nos acompañó aún en las pruebas de puesta en marcha de los dos generadores, y exaltó el esfuerzo. Lo Logramos.
Jamás pensé que en el ocaso de mi carrera fuera a repetir lo que tantas veces hice siendo ingeniero auxiliar en mi juventud y forjó en mí la experticia por la cual pude asumir este reto. Muchas horas en pie y salir de la planta con el overol humedecido buscando lograr el objetivo propuesto. Yo no podía ser inferior a la entrega y lucha de todos ustedes durante estos meses de ardua labor.
Dios les pague a todos los que han hecho posible esta realidad, a cada uno de ustedes por su aporte para este gran logro, desde cada oficio, oración y acompañamiento, todos hemos contribuido, cada uno a su manera, pero todos son importantes y partícipes de este triunfo. También, Dios les pague a los críticos, han contribuido mucho, nos han hecho ser mejores técnicos y seres humanos.
Reciba cada uno mi mas fuerte abrazo de agradecimiento y tengan la satisfacción del objetivo cumplido, aquí hicimos y seguiremos haciendo patria. Lo Logramos, Lo Logramos, pusimos en servicio a Hidroituango.

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