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Las peticiones de Petro en la OEA – parte 1

El presidente de Colombia Gustavo Petro, realizó una intervención ante la Cesión Plenaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, OEA, el pasado 19 de abril.

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Por: Carlos Andrés Echavarría Blandón

El presidente de Colombia Gustavo Petro, realizó una intervención ante la Cesión Plenaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, OEA, el pasado 19 de abril. Como es común en el presidente del país suramericano, Petro divagó bastante, pero al mismo tiempo mostró unos planteamientos que deberían de preocupar a todos los gobiernos democráticos de la región. En Contexto se mencionarán los más importantes.

Al principio de la intervención, Gustavo Petro realizó una crítica al modelo económico extractivo actual de todos los países suramericanos, debido a que considera que la ganancia que obtienen unos avaros capitalistas va a ser la responsable de la extinción de la humanidad.

En ese aparte se pueden ver dos cosas: Al mandatario colombiano le molesta rotundamente que exista un sistema económico en donde las ganancias sean el motor del desarrollo sin analizar que la palabra capitalista tiene como raíz los bienes de capital desarrollados y obtenidos mediante el ahorro; tampoco se detienen un solo momento a pensar que son precisamente los países que más bienes de capital poseen, por lo que se consideran países capitalistas, en donde sus ciudadanos son más ricos y tienen mejores niveles de vida que en los países en el que el capitalismo es relegado por otra corriente de pensamiento. Segundo, dice una falacia al afirmar que el modelo extractivo va a acabar con la humanidad cuando no se ha demostrado que eso esté ocurriendo y mucho menos si se analizan los niveles de CO2 en el ambiente; allí se evidencia que hubo períodos de la humanidad, hace unos 2500 años aproximadamente, en donde no existía el capitalismo y los niveles de CO2 eran superiores a los actuales y eso no significó la extinción como especie. Aquí no estamos negando el fenómeno del calentamiento global, simplemente que no se puede decir tan a la ligera que la humidad verá su fin por el uso de unos elementos de la naturaleza que permitieron la multiplicación de la especie humana, pasando de 1000 millones antes de la era industrial a más de 8000 millones de habitantes que hoy tiene el planeta tierra con un 90% menos de pobreza. Si nos llegásemos a extinguir como especie, más fácil sería por una guerra o por un desabastecimiento, en vez de ser por una crisis generada por el uso de los combustibles fósiles.

Luego el mandatario comenzó a divagar hablando sobre los malos imperios que se tuvieron en el continente (España, Portugal y Estado Unidos), que solo fueron unos simples explotadores que buscaban recursos naturales para desarrollarse y dejar a los pueblos indígenas sumidos en la miseria. Ese discurso tiene nombre propio, Progresismo, en donde se presenta un claro indigenismo y un anti imperialismo. Continuó Petro afirmando que la extracción de recursos minerales no producía riqueza y que los indígenas sabían de eso y por ello se oponían a la extracción protegiendo la madre tierra. Para el caso específico de la transformación energética, es cierto que los países del primer mundo no tienen los minerales para hacer la transición por sí solos y necesitan los minerales que sí tiene en abundancia los países suramericanos, pero, la culpa de la pobreza latinoamericana no se debe a que los países del primer mundo compren esos productos, se debe a que en nuestros países no le dieron valor agregado a los minerales y eso no se soluciona culpando, o la madre tierra o a los países extranjeros, la culpa es exclusiva de los gobernantes de aquellos países que no permitieron el ingreso de tecnología y desarrollo para crear condiciones para que los emprendedores pudieran explotar sus conocimientos. Se acostumbraron los dirigentes a vivir de unas regalías por no hacer nada.

Otra afirmación que hizo Petro era que la energía se producía por diferentes medios como lo son el agua, el sol o el viento; eso es cierto, los tres elementos, por llamarlos así, se pueden utilizar para la producción de energía. Pero, estos elementos no producen energía per se, se necesitan una serie de equipos que permita transformar esa energía calórica, esa energía eólica o esa energía potencia, en la energía eléctrica que es utilizable por la sociedad. Para ello son indispensables muchos minerales que se extraen del interior de la Tierra. Las nuevas tecnologías consideradas como limpias, como la eólica o solar, requieren de minerales escasos, que como su mismo nombre lo indica, no son de fácil obtención, por lo tanto, se va a necesitar de una minería muy intensiva para obtener las cantidades necesarias para el cambio de tecnología. Así que cabría hacerle una pregunta al mandatario de los colombianos: si quiere acabar con la minería extractiva, ¿de dónde obtendrá los recursos para esa transformación energética de la que tanto habla?, Petro es una incongruencia hablante.

Como buen populista Petro dice que estamos cerca del punto de inflexión en donde la vida en el planeta ya no va ser viable. Eso es una falacia y se basa en una teoría de la extinción en masa que viene desde el siglo pasado impulsada por los eugenistas en los Estados Unidos. Para ellos, entre los cuales se encontraba el papá del magnate Bill Gates, el tamaño ideal de la población del planeta era de 500 millones de habitantes. Aunque es un número muy reducido de pobladores, ya que esa cifra se sobrepasó en el siglo XVI y hoy es 16 veces mayor con más de 8000 millones en el planeta y la existencia de la especie sigue su curso, para los globalistas de la Agenda 2030 siempre está arraigado el problema de la sobrepoblación como un factor fundamental que se debe combatir. Si no se puede reducir el tamaño de la población mediante el discurso, entonces cambiaron de estrategia obligando a todos los países miembros de la ONU a suscribir un plan de acción que consta de 17 puntos, entre los cuales, 4 de ellos buscan la reducción de la población mediante políticas como el aborto o la ideología de género. Es así como pretenden una reducción de la población y cumplir su objetivo; no porque el planeta no pueda con la carga de habitantes, sino para que los jóvenes no se quieran reproducir, o para que los jóvenes amen a personas del mismo sexo y por ende no se reproduzcan o el peor de todos los métodos, matando a los niños de la especie antes de nacer. Somos la única especie en la naturaleza que asesina a sus propios miembros antes de que nazcan.

Todo en Gustavo Petro es radical y eso lo lleva a emplear falsas dicotomías. Dijo que américa latina tiene que decidir entre la economía extractiva o las nuevas energías para desarrollarse. Eso es completamente falaz, se pueden emplear todas las formas económicas de manera simultánea hasta que las nuevas tecnologías desplacen a las anteriores como siempre ha ocurrido. Además, tuvo el descaro de decir que los países hoy no se desarrollan con minería extractiva y qué si américa latina quiere dar el paso para salir del subdesarrollo, es necesario que abandonen esa idea. Otra vez cuña una falacia con una falsedad; por ejemplo: Canadá, Australia, Noruega, entre otros, tienen como una de sus principales fuentes de ingresos las exportaciones de minerales o hidrocarburos, o sea, proviene de la economía extractiva; así que Petro volvió distorsionar la realidad para acercarla a su discurso.

Hasta aquí solo se lleva analizado los primeros 8 minutos de la exposición del presidente de Colombia ante la OEA. En la próxima entrega se continuaría con el cúmulo de barbaridades que se dijeron en esa exposición, sobre todo, se hará énfasis a una propuesta de un gobierno supra nacional que pide el mandatario.

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