Las Brutalidades Ecoterroristas
Por Mauricio Morales Moreno* En Colombia, toda la vida se quejaron los sectores de izquierda, acusando a los capitalistas, a los partidarios de los mercados libres y a los defensores de las ideas de la libertad, de que íbamos a darle el país a las transnacionales y a los intereses extranjeros, por d

Por Mauricio Morales Moreno*
En Colombia, toda la vida se quejaron los sectores de izquierda, acusando a los capitalistas, a los partidarios de los mercados libres y a los defensores de las ideas de la libertad, de que íbamos a darle el país a las transnacionales y a los intereses extranjeros, por defender el modelo capitalista.
Incluso ha sido histórica la conducta del ELN, como una guerrilla de izquierda nacionalista, creada dizque para evitar esa presunta debacle, es por eso que durante décadas los «elenos» se han pegado con alevosía del tubo “Caño Limón- Coveñas”, para volarlo cada vez que pueden.
Ya que supuestamente el propósito de esas acciones es defender nuestros recursos naturales, y para colmo, haciendo un reguero tremendo de crudo, generando pasivos ambientales del que ellos nunca se hicieron cargo y dudosamente pagarán como reparación en los “acuerdos de paz” que se avecinan entre ellos y el gobierno de Petro.
Pero tras estas incoherentes burradas, tan típicas de los orcos y los mamertos, y una vez todas las facciones de la izquierda bruta se unieron en una misma causa en el grupo de Puebla, que ratificaba y repotenciaba el Foro de Sao Paulo, se definieron las causas comunes que los iban a reunificar a “todos, a todas y a todes”.
Fue así como marxistas, socialistas, terroristas, políticos corruptos, delincuentes, «sindicalistas de los malos», mamertos y apátridas de todos los pelambres; aparte de las ideologías de género, de las minorías étnicas y de la lucha por la desigualdad; también se unieron al unísono alrededor de la causa ambiental!
Terminaron entonces, a fin de cuentas, haciendo lo que supuestamente iban a evitar; entregándole los recursos naturales de las Américas, a otra gente, y esta vez no sería a unos gordos capitalistas con sombrero de copa y fumando tabaco, como tanto temían; sino a la corrupta, psicópata y abusiva burocracia mamerta internacional.
Representada por la ONU, sus derivados y las cortes de justicia internacionales; y secundada por la comunidad internacional de “ONGeros”
Justamente ellos, los sectores de izquierda, absolutamente arrodillados ante esa mafiosa burocracia zurdópata internacional, concretaron mediante el acuerdo de Escazú, el traslado del control y las decisiones ambientales a manos de esas controvertidas cortes internacionales.
Resultaron protagonizando así, una vergonzosa actuación histórica, que terminó en una suerte de imposición imperialista medioambiental, donde literalmente se expropiaron los recursos naturales de Colombia y de sus vecinos, comprometiendo gravemente el futuro de los países del hemisferio.
Señor lector, que esto no lleve a equívocos, claramente usted nunca votó por ningún funcionario de la OEA, ni de la ONU, ni le consultaron a usted nunca, si quería financiar esas organizaciones con sus impuestos, aún así esas organizaciones dictan las normas que lo afectan a usted, ya son las rectoras de todo lo concerniente a los recursos.
El dichoso “Contrato Social” hobbesiano, que en muchas universidades, docentes irresponsables les presentan a los estudiantes como libro de texto y de obligada consulta; en realidad nunca existió; siempre fue una ilusión creada, un mito fundacional, una vulgar manipulación, para hacerle a la gente creer en el Estado, para que deje de ser una idea y pase a ser una realidad.
Algo en la misma dirección está sucediendo con éstas mafias de la burocracia internacional, que mediante instrumentos legales nos hacen creer a todos que son la autoridad, que pueden decirnos que hacer con nuestra comida, con nuestros recursos, y con nuestra propiedad, de eso se trata en el fondo el dichoso Acuerdo de Escazú y todos los tratados medioambientales.
Porque, al fin y al cabo, quien controla los recursos, controla el agua y la comida, controla al mundo.
Por lo tanto, usted debe saber que asistimos a un punto de quiebre, absolutamente triste en nuestra historia, ya que el momento que vivimos los colombianos, es un retroceso de 200 años, donde nuestro bello país, precisamente está dejando de ser nuestro.
Donde ya las aguas de los páramos y nacimientos no son nuestras aguas, nuestros bosques ya no son nuestros bosques y con nuestra tierra ya se hace lo que ordenan otros en oficinas, a miles de kilómetros de distancia.
La dictadura ambientalista de esta forma, hace estragos en todo el mundo; la gente tuvo que obligar a deponer al gobernante de Sri Lanka, porque el discurso progre la estaba matando de hambre, obligando a la nación del Océano Indico a importar a altos costos tanto insumos como alimentos.
Una cosa increíble, teniendo en cuenta que se trata de un país todavía con su mayoría poblacional viviendo en la pobreza extrema, todo por haber impuesto la estúpida narrativa de que la producción de alimentos, es un atentado contra el medio ambiente.
Ahora para colmo, en Colombia tenemos un presidente electo, que pretende acabar con la renta petrolera, sin advertir que justamente es el crudo y sus miles de derivados lo que abarata los costos de producción, el transporte e insumos para la producción masiva de alimentos, y eso que se supone que don Petrofajos, es un gran estadista y todo un «ducho en economía».
Discrepancias, complementos y sugerencias a:
*Politólogo

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