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La otra pata

Por Felipe Vélez Roa ¡Hay una ciudad en crisis! Una administración que se ha propuesto acabar con lo que habíamos construido. ¡Nos tomó mucho tiempo y nos sentíamos muy orgullosos! Todavía faltaba mucho y ahí fue donde fallamos. Por ahí fraccionaron la ciudad, utilizando las necesidades de la gente,

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Redacción IFM
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La otra pata

Por Felipe Vélez Roa

¡Hay una ciudad en crisis! Una administración que se ha propuesto acabar con lo que habíamos construido. ¡Nos tomó mucho tiempo y nos sentíamos muy orgullosos! Todavía faltaba mucho y ahí fue donde fallamos. Por ahí fraccionaron la ciudad, utilizando las necesidades de la gente, para dividirnos.

Cuando desde Medellín Vuelve a Brillar empezamos a trabajar por nuestra ciudad, lo que más le llamaba la atención a la gente era sentirse parte de una conversación sin necesidad de pertenecer a una o a otra corriente política, sin pedirle permiso a nadie para reconocer y trabajar por Medellín. No desconocemos que la gran diferencia del progreso de nuestra ciudad radica en esa triada de la universidad-empresa y estado, pero estamos dejando de lado la otra pata, tal vez la más importante, las necesidades de la gente.

Ahora, está haciendo carrera el llamado a que todas las fuerzas y los liderazgos políticos se unan en torno a un objetivo: el de recuperar a la ciudad de la politiquería y retomar el rumbo. No nos podemos desunir, es la consigna, que tiene un dejo de advertencia para el que desconozca este llamado. Yo creo lo mismo, nos debemos unir, pero no nos debemos unir en contra de nadie, debemos unirnos alrededor de las ideas, de un propósito, de una visión de ciudad.

Unirse alrededor de personas tiene un efecto inmediato y perverso. Le estamos entregando la mitad de la ciudad, la de la gente que más necesita, la que hacía parte de lo que faltó por hacer, en lo que habíamos fallado; a la actual administración. Les estamos jugando el juego que querían, estamos dejando servido el escenario que buscaban, el de la revocatoria, “todos contra nosotros, ricos contra pobres, empleados contra empleadores, abusadores contra abusados”. Si dejamos a la gente por fuera, ningún cambio va a ser sostenible.

En días pasados asistí a un foro de ciudad, donde uno de los ponentes mencionaba todavía dificultades ideológicas para unirse con otras corrientes de pensamiento y ahí es donde radica el problema. Tenemos muchas cosas que nos diferencian, pero muchas que nos conectan como ciudadanos de Medellín. Es ahí donde tenemos que trazar esos puntos, por el camino de las ideas.

Lo urbano es técnico en su esencia. ¿Cuál es el modelo del crecimiento de la ciudad? Tenemos que crecer en altura y a lo largo del río ¿existe la voluntad política para sacar adelante el proyecto de Parques del Río? Hay que construir viviendas, y de interés social, para que no crezcan los asentamientos subnormales, no podemos seguir restringiendo la demanda de la movilidad de los vehículos particulares, si no ofrecemos opciones y priorizamos el transporte público. Par avanzar como se merece esta ciudad, como se merecen nuestros hijos, necesitamos 10 proyectos del plan de expansión del transporte público en un periodo de gobierno y no un proyecto cada 10 años.

En lo económico hay más diferencias, pero en un escenario de recesión económica, las opciones se reducen. Hay que salvar a HidroItuango, a EPM, aumentar la inversión- con obras – y disminuir el gasto público, hay que apretarse el cinturón y reducir la burocracia, la educación de pertinencia y un ambiente sano para las empresas, como recomendaba Milton Friedman, son esenciales para que no hablemos de repartición de pobreza sino de generación de riqueza como parte de una política contracíclica que ponga a Medellín a crecer, para todos, a pesar de las difíciles condiciones externas. Estas son algunas de las ideas que nosotros acompañaremos y defendemos todos los días en este camino que emprendimos para que Medellín vuelva a brillar.

En Twitter: @felipevelezroa // @Medellinmvb

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