La indiferencia nos está destruyendo
La mayoría de ciudadanos viven en burbujas de jabón. Piensan que nada de lo que ocurra en el exterior los puede afectar. Consideran que la POLÍTICA, es solo un juego de poder entre partidos ideológicos ajenos al diario vivir.

Por: Carlos Andrés Echavarría
La mayoría de ciudadanos viven en burbujas de jabón. Piensan que nada de lo que ocurra en el exterior los puede afectar. Consideran que la POLÍTICA, es solo un juego de poder entre partidos ideológicos ajenos al diario vivir.
Tristemente, nada de eso es cierto y una aguja, en forma de Ley, Decreto o Acuerdo, dictado desde el Estado, puede acabar con sectores productivos, con puestos de trabajo, con grupos sociales; al fin de cuentas, dentro de una vida en Sociedad, los gobernantes tienen el control del uso legítimo de las armas.
Los ciudadanos solo pueden presentar su inconformidad durante las contiendas electorales.
Desde mañana se sabrá quienes aspiran a las Gobernaciones, Alcaldías, Asambleas y Concejos. Es nuestra responsabilidad elegir a los mejores y eso solo se hace con compromiso; no vaya a ser que suceda lo que el gran pastor protestante Martin Niemoller escribió hace casi un siglo:
«Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, yo guardé silencio, porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque no era socialdemócrata.
Cuando vinieron por los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a por los judíos, no pronuncié palabra, porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a por mí, no había nadie quien pudiera protestar.»

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