Encuestas vs. marchas
Por My (RA) Álvaro Martínez Gómez Las encuestas no siempre traducen la verdad y el sentir popular. Son un negocio y como tal se venden al mejor postor, ha sido una herramienta mediática en las campañas presidenciales y una estrategia de los gobiernos para ocultar las fallas y desaciertos en su gesti

Por My (RA) Álvaro Martínez Gómez
Las encuestas no siempre traducen la verdad y el sentir popular. Son un negocio y como tal se venden al mejor postor, ha sido una herramienta mediática en las campañas presidenciales y una estrategia de los gobiernos para ocultar las fallas y desaciertos en su gestión.
Regularmente están asociadas a los medios de comunicación que manipulan y tergiversan la información. En Colombia existen firmas encuestadoras que hacen parte del conglomerado de los canales televisivos RCN y Caracol.
En la encuesta realizada la semana pasada, el ilegítimo presidente Gustavo Petro Urrego arrojó unos resultados mentirosos en lo relacionado con su imagen y favorabilidad, mientras las encuestas que se hicieron en los medios virtuales y las redes sociales marcaron algoritmos totalmente contrarios. Por tal motivo, están en vía de extinción.
Las marchas ciudadanas que están en calendas para los próximos días, van a reflejar la verdad de lo que está pasando en Colombia con la llegada de la narcodictadura comunista terrorista. El 15 de noviembre, el gobierno Petroglodita, así digan lo contrario, patrocinó la flamante marcha de respaldo al gobierno por las reformas que se están debatiendo en el Congreso.
Las principales: la reforma tributaria (que ya fue aprobada) la reforma a la salud y está en curso la creación del Ministerio de la Igualdad que no es otra cosa que legitimar la ideología de género, el aborto, la eutanasia, el libre desarrollo de la personalidad, matrimonio igualitario entre hombres y mujeres, la dosis personal y todas las conductas tendientes a desaparecer la familia como célula primaria de una sociedad civilizada.
La de antier fue un rotundo fracaso y los medios de comunicación fueron testigos mudos del ridículo que hicieron los fletadores de turbas Gustavo Bolívar, la CUT, CGT y la CTC. y como todos los izquierdistas radicales, se lavaron las manos diciendo que el gobierno no tenía «velas es ese entierro».
Todo hace parte de la chifladura ideológica de un gobernante que quiere tapar el sol con un dedo. Jueguen limpios señores, el pueblo despertó, la marcha de la infamia y la mentira se les va a devolver como un bumerán, los enemigos de la verdad son amigos de la mentira y algún día brillará la verdad.
Estamos convocando a la gran marcha nacional para este sábado 19 de noviembre, para rechazar toda la barbarie de este gobierno corrupto que permeó las cortes y toda la institucionalidad para instalar un comunismo rancio y putrefacto.
Vamos a pedirle a las cortes que fallen en derecho y no en política, si Brasil lo está haciendo, ¿por qué no vamos a poder los colombianos que somos un pueblo aguerrido? Estamos a tiempo para destapar el megafraude electoral con el que le dieron un golpe de Estado a la democracia.

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