Elecciones regionales
Por Felipe Vélez Roa Ya va llegando el tiempo de que se definan las candidaturas y se despejen los nombres que participarán en las elecciones para la alcaldía de Medellín y la gobernación de Antioquia. Lo primero es que con la confirmación de nombres como los de Federico Gutiérrez, desaparecen mucha

Por Felipe Vélez Roa
Ya va llegando el tiempo de que se definan las candidaturas y se despejen los nombres que participarán en las elecciones para la alcaldía de Medellín y la gobernación de Antioquia.
Lo primero es que con la confirmación de nombres como los de Federico Gutiérrez, desaparecen muchas de las aspiraciones cercanas a él, y junto con Gilberto Tobón serían dos fuertes aspirantes a la Alcaldía que representan distintas orillas ideológicas. ¿Qué van a hacer los precandidatos cercanos a Fajardo y a Aníbal Gaviria? Lo digo porque en la búsqueda de la unidad de todos los actores políticos podemos perder lo más importante, que es la cohesión alrededor de las ideas que nos unen.
Yo creo que en Medellín tenemos una situación muy particular y llamar a un consenso sobre la oposición al gobierno Petro podría ser contraproducente para la ciudad. El próximo alcalde debe trabajar con el Gobierno Nacional para poder lograr los grandes proyectos que requiere la ciudad, el modelo de transferencias, de regalías, y de cofinanciación exige que el gobierno local y el nacional trabajen de manera armónica y así ha ocurrido en el pasado. La Alcaldía de Medellín no debe ser solamente un escenario de oposición al Gobierno Nacional, la oposición es válida e importante, pero hay otros espacios para esto.
¿Para qué queremos recuperar la Alcaldía, sino es para impactar de verdad a la gente? ¿Para qué queremos recuperar la ciudad sino queremos entregarle un mejor vividero a nuestros hijos? Esa es la pregunta que deberíamos estar haciéndonos ahora. Hoy debemos pensar en cuál es la mejor forma para que en el país se mantenga la democracia y eso solo se obtiene logrando que los ciudadanos tengan confianza en sus mandatarios. Si nos unimos en contra de alguien, al final dejamos a algunos por fuera, pero lo más grave sería dejar ideas valiosas por fuera.
Medellín no necesita discursos ideológicos que es precisamente lo que ha hecho la actual Administración de la ciudad. Todos conocemos el final de la película: 4 años perdidos y una sociedad dividida a la que se le está olvidando ponerse de acuerdo en lo que nos une como ciudadanos de Medellín.
La democracia es la mejor forma de lograr consensos, y esos consensos se van construyendo en el debate electoral. Un debate que debe ser diverso, donde estén representados todos los ciudadanos de Medellín y se vayan alcanzando acuerdos en erradicar la corrupción -que en cualquier nivel y de cualquier sector es inadmisible-, y en cómo hacer que la ciudad pueda seguir atrayendo inversión, creando empresas, generando empleo y disminuyendo la burocracia para contrarrestar la recesión y la inflación que seguirá presionada al alza por la reforma tributaria y el gasto público excesivo que propone el presidente Petro.
Yo insisto, lo urbano es esencialmente técnico y no ideológico. Medellín está sobre-diagnosticada, lo que necesita es voluntad política para hacer lo que hay que hacer, y en eso coincido con la columna de Fico, en Semana, donde dice que las elecciones de 2023 no pueden ser un campo de batalla de mentiras y populismo, sino de soluciones en temas estructurales.
El año entrante será mejor para todos, y propongo, que más que enfrascarnos en la discusión de querer tener a todos los liderazgos en la misma esquina, tenemos que enfocarnos en cómo le damos peso a las ideas en las que creemos, cómo hallamos un consenso sobre las propuestas, antes que, pensar en quién va en la foto del tarjetón. Las ideas para que la ciudad esté a la altura del tamaño de los sueños de nuestros hijos, tienen que empezar a edificarse, construirse y difundirse desde hoy.
Los que quieren que nos distraigamos alrededor de un solo nombre son los que quieren que las ideas en las que creemos no triunfen en Medellín. ¡No podemos caer en esa trampa!
Twitter @felipevelezroa

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