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Como elegir alcalde y no morir en el intento

Por Yesenia Bedoya Gallego En medios de comunicación ya empiezan a verse titulares como «calientan motores», «los candidatos se alistan». Es el preámbulo de la que promete ser una campaña política nutrida, tanto en cantidad como en calidad. Se nos pone de frente la amplia gama de colores que van a t

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Por Yesenia Bedoya Gallego

En medios de comunicación ya empiezan a verse titulares como «calientan motores», «los candidatos se alistan».  Es el preámbulo de la que promete ser una campaña política nutrida, tanto en cantidad como en calidad.

Se nos pone de frente la amplia gama de colores que van a tener los tarjetones en las próximas elecciones regionales.

Los ciudadanos desprevenidos se encuentran con caras conocidas, otras medio conocidas y están los que, como decimos los paisas «los conocerá la mamá y la señora que le fía».

Y esto está muy bien, es más; personalmente me emociona por varias razones: es un indicador de que cada día muchos más ciudadanos tienen despierta la conciencia social y democrática, les interesa el rumbo de su territorio, quieren y tienen ideas y aportes que seguramente trazarán rutas de desarrollo y progreso colectivo; y también están los que pescando en rio revuelto ven en la política no el servicio social que ella es en esencia, sino la oportunidad, o más bien encuentran la cabida en el oportunismo y la avaricia a veces de poder, a veces de dinero.

¡Qué peligroso es cuando se aspira a un cargo de elección popular con avaricia y ansias de poder!

Que dañinas son esas personas que, siendo unos seres irracionales e incompetentes, creen alcanzar el sol con la efímera primera prueba de poder.    

Todos estos tipos de personajes realmente son fáciles de identificar; los candidatos buenos siempre van a estar en la dinámica social, han sido reconocidos en sus comunidades por su trabajo, se les ha visto impulsando proyectos comunitarios, se les conoce por su preocupación genuina por el buen funcionamiento de las instituciones y procesos, generalmente los denominamos líderes comunitarios o barriales; y con estas mismas características pero con un conocimiento un poco más profundo y técnico en varios temas encontramos personas del mundo empresarial.

El común denominador para estos dos tipos de personas es que suelen ser vigilantes activos y críticos constructivos; saben discernir pero también consensuar, y siempre operan en pro del bien colectivo. Tienen don de gente y de palabra.

Los candidatos malos aunque puede que también se desenvuelvan en las dinámicas sociales, pocas veces se los ve en el mundo empresarial, se presentan como los sabelotodo, suelen ser personas que hablan mucho, de esas que disparan palabras como ametralladoras pero no dicen nada de manera articulada, argumentada ni sustentada; por lo que generalmente incurren en «desaciertos». Hacen eco, y con amplificador, de todo lo malo que ven o les cuentan, nunca les es suficiente, juegan con la aflicción de las personas en un vil y descarado intento de ganar simpatía con promesas fútiles e inertes y lo peor de todo es que lo hacen en las narices de la gente ingenua y pasan de largo entre los votantes. Hay una única manera de reconocerlos: cuente la cantidad de promesas y la cantidad de obras o actos en pro de la comunidad que ha ejecutado y verá la balanza en ceros al segundo lado, no es difícil; además que, como buenos culebreros, las formas los delatan.     

En mi familia: mi esposo, mi hijo y la suscrita; somos de los que esperamos con paciencia los primeros filtros, quizá el primer debate público, y de los tres punteros nos damos a la tarea de revisar y leer las propuestas, casi siempre coincidimos en el mismo candidato. Paso para seguir: la invitación a votar a nuestras familias extensivas, amigos y conocidos con los respectivos argumentos y resaltando las virtudes y beneficios del candidato elegido.

Estas elecciones que se avecinan sugieren un primer puñado de candidatos con excelentes credenciales y de magnificas calidades humanas para Alcaldía, Gobernación, Concejo, Asamblea y JAL.

Hoy le propongo a toda la ciudadanía que en cada territorio, en cada municipio, organicen jornadas pedagógicas y foros informativos sobre los candidatos y sus propuestas, convoquen a los de la cuadra y cuéntenles que proponen los más opcionados, conversen mientras juegan parqués o se toman los guaritos y hagamos campaña de cultura democrática.   

Pd: ¿Cuándo nos ponemos las pilas y exigimos segunda vuelta para Alcaldía de Medellín?

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