Carta abierta a los generales colombianos
Por: Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán. Estimados amigos, Les escribo esta carta por el respeto y la consideración que me merecen. Ustedes fueron mis alumnos y subalternos, conozco su trayectoria militar y sé, con absoluta seguridad, que el puesto de honor que hoy ostentan es producto de una vida ent

Por: Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán.
Estimados amigos, Les escribo esta carta por el respeto y la consideración que me merecen.
Ustedes fueron mis alumnos y subalternos, conozco su trayectoria militar y sé, con absoluta seguridad, que el puesto de honor que hoy ostentan es producto de una vida entregada, sin reservas, a nuestra patria y sus ciudadanos.
La razón es manifestarles mi preocupación por el futuro de Colombia.
Es un hecho que el cambio vendrá, no por acción del actual gobierno ni por acción de la vieja política, sino por una avasalladora fuerza que se está gestando en los colombianos no comprometidos con los que nos han llevado a este lamentable estado de cosas.
El problema es que, mientras ese imparable cambio llega, la situación de seguridad se está degenerando con rapidez gracias a la errada política de paz del gobierno.
Las Fuerzas Armadas, de las que hice parte por más de 27 años, han entregado mucho sacrificio para alcanzar la recuperación de vastas zonas del país que ahora, por la inacción de los soldados y policías, están siendo retomadas por los criminales.
Cuando el cambio llegue, que será muy pronto, sus subalternos tendrán que derramar más sangre para recuperarlas y esa sangre vertida en los campos de la patria se multiplica por cada día de inacción.
Creo que por el compromiso que tenemos, como comandantes por nuestros subalternos, ha llegado el momento de decir: No más.
Los exhortó a que tomen una posición sólida y coherente y en bloque presenten un plan alternativo urgente para parar ya ese crecimiento criminal.
Es en estos momentos decisivos en la historia de los pueblos cuando una decisión valiente y acertada puede cambiar el rumbo que nos está llevando al abismo.
Cierro con esta reflexión:
La paz es necesaria pero no debe ser producto de la claudicación porque una paz producto de la claudicación es el germen de un conflicto mayor.
La paz debe ser producto de la justicia porque la paz producto de la justicia reafirma el compromiso del ciudadano con el cumplimiento de la ley.
El cumplimiento de la ley es el respeto de todos con todos y no creo que haya una mejor definición que eso para la palabra paz.
Con todo mi aprecio y mis bendiciones para que Dios los ilumine en esta hora decisiva.
Fuerte abrazo.
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