(EDITORIAL) ¿Quién es el golpista?
Se van a cumplir 71 años desde que en Colombia se habló en realidad de un «Golpe de Estado», el 13 de junio de 1953 las Fuerzas Armadas, comandadas por Gustavo Rojas Pinilla, se tomaron el poder y derrocaron a Roberto Urdaneta, presidente designado por la condición de salud de Laureano Gómez.
Se van a cumplir 71 años desde que en Colombia se habló en realidad de un «Golpe de Estado», el 13 de junio de 1953 las Fuerzas Armadas, comandadas por Gustavo Rojas Pinilla, se tomaron el poder y derrocaron a Roberto Urdaneta, presidente designado por la condición de salud de Laureano Gómez.
Pero vale la pena revisar que es un «Golpe de Estado», la Real Academia de la Lengua lo define como «Actuación violenta y rápida, generalmente por Fuerzas Militares o rebeldes, por la que un grupo determinado se apodera o intenta hacerlo de los resortes del Gobierno de un Estado, desplazando a las autoridades existentes».
En mayo de 1958 se retoma la democracia en Colombia, ha pasado un Frente Nacional, presidentes que reloj en mano nos mandaron a dormir, otros con una cola de ingresos de dineros ilícitos, uno que lanzaba bendiciones a los colombianos y a su familia, otro que no sabía qué hacer, poetas, con posturas firmes y tibias, contrarios a las políticas que lo eligieron y en fin de todo tipo de mandatarios, pero todos tienen un asunto en común, nunca tuvieron en su agenda la palabra «golpe».
Únete al canal de WhatsApp de IFMNOTICIAS para estar informado de manera oportuna y con detalle. IFMNOTICIAS · Información de VerdadUnirmePero llegó Gustavo Petro a la Presidencia y como no ha podido saltarse la ley para imponer su voluntad, se inventó el concepto de «Golpe Blando», este término nunca antes se había utilizado en nuestro país y se relaciona que si el Congreso, los gremios, la banca, el empresariado, y en general todos los ciudadanos no agachan la cabeza y aceptan lo que él quiere, es porque lo buscan sacarlo del poder a través de un Golpe Blando».
Su tránsito en menos de dos años por la Presidencia se ha visto salpicado por un gran número de escándalos de corrupción, en su propia familia, en sus más cercanos camaradas políticos, en asuntos de su campaña, en altos funcionarios del Gobierno y ahí aparece de nuevo el famoso «Golpe», que no es más que la estrategia de Gustavo Petro, por sí se llegan a realizar investigaciones por parte del poder judicial o entes de control que lo toquen, sale entonces a señalar que lo se quiere es aplicar el «Golpe Blando» a su mandato.
A diestra y siniestra Gustavo Petro grita que lo quieren tumbar, que hay un complot, que se están recogiendo dineros, que los poderosos y las mafias conspiran, que hay infiltrados, que los espiaron, que los chuzaron, que no quieren que defienda a los humildes, que solo desea salvar a la humanidad y que el pueblo debe salir a defenderlo por ser la víctima de tantas iniciativas golpistas.
En sus discursos solo quiere que lo vean y lo sientan como quien trabaja para que la vida le cambie a los menos favorecidos y culpa a los demás de ese freno que no lo deja avanzar y se victimiza, aduciendo un «Golpe Blando» y reiterando siempre que son las mafias las que no le permiten avanzar en sus propósitos de « cambio», promesas de campaña que hasta el momento no se han hecho realidad. Por el contrario cada día el país se deteriora más, la seguridad, la salud, el empleo etc.
Lo que sí es realidad, son las iniciativas de Gustavo Petro las que tienen características de un golpe a la institucionalidad de Colombia:
- Golpe a las EPS y sistema de salud, que sí bien presenta fallas, ha sido calificado positivamente por organismos internacionales.
- Golpe a los Fondos de Pensiones, Petro desea que todas aquellas actividades que manejen recursos importantes, estén bajo su absoluto control.
- Golpe a la doctrina e institucionalidad militar, menoscabando cada vez más la moral y la motivación en las Fuerzas Militares, quitando respaldo y asumiendo posturas que no respetan la tradición de mando de los uniformados.
- Golpe a la autonomía universitaria, como ocurre en la Universidad Nacional donde desea poner al rector de su gusto.
- Golpe a las Cámaras de Comercio, donde mueve los hilos para que asuman la dirección sus fichas de confianza.
- Golpe a la separación de poderes, donde se cree el jefe supremo de todos los estamentos y que deben obedecerlo sin reparos.
- Golpe a los organismos de control, no acepta que se realicen investigaciones sobre sus actuaciones, sus colaboradores cercanos o miembros de su familia.
- Golpe a la principal empresa de Colombia, permitiendo que Ecopetrol se desvalorice perjudicando a miles de pequeños accionistas
- Golpe a la industria minera y de hidrocarburos, en un afán de realizar una transición a energías limpias, sin importar que pone en riesgo la soberanía energética del país.
- Golpe a las relaciones internacionales, con posiciones personales, compromete la política exterior de Colombia.
- Golpe al Congreso de la República donde a punta de jugaditas, compra conciencias de legisladores con mermelada y posiblemente con sobornos provenientes de dineros ilícitos.
- Golpe a las victimas del M-19, que deben soportar como el Presidente enarbola la bandera y elogiando el pasado terrorista de este grupo armado.
- Golpe a las finanzas públicas, a la fecha el Estado está sin fondos en caja, esto se debe a gastos excesivos e inoperancia en el manejo de la política fiscal.
- Golpe a las regiones, negando los compromisos adquiridos como han sido las vías 4G de Antioquia.
- Golpe a los empresarios y comerciantes, a quienes no escucha en sus reparos e inconvenientes que pueden generar las reformas.
- Golpe a los habitantes de La Guajira, a quienes prometió agua en acueductos, luego en carro tanques y terminó entregando bicicletas con bidones amarrados con cabuyas.
- Golpe a la salud de los profesores, hoy los miembros del magisterio y sus familias ven como su sistema de salud debido a las improvisaciones se fue a pique.
- Golpe a los colombianos más humildes que se ven abandonados por el Gobierno, quedando en manos de los grupos terroristas que imponen sus leyes en los territorios derramando sangre de inocentes.
- Golpe a los habitantes de La Mojana, que ven cómo pierden todo por culpa de las aguas del río Cauca y cómo el Gobierno no hace absolutamente nada.
- Golpe a la economía, grandes y pequeños empresarios y comerciantes, que cada día ven como se caen sus ventas y deben cerrar sus negocios y medios de subsistencia.
- Golpe a la ley, permitiendo que los delincuentes se apoderen de las calles en las ciudades donde los ciudadanos son víctimas de atracos, violaciones y extorsiones entre otros delitos.
- Golpe a la paz, con su política de «paz total», cada vez lleva más a Colombia a la guerra.
- Golpe a los colombianos que creyeron en el Gobierno del «cambio» y hoy se encuentran decepcionados por que no les cumplen lo que prometieron.
Siempre Gustavo Petro reparte culpas entre los demás por todo lo que pasa en su Gobierno, los expresidentes Uribe y Duque, sus funcionarios y hasta la divina providencia tienen la culpa, pero el nunca tiene el carácter de asumir sus responsabilidades.
Por eso la pregunta es ¿Quién es el golpista?
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