Saltar al contenido

Vibra Urabá reunió en Apartadó cultura, diálogo y oportunidades para proyectar el futuro de la región

Durante tres días, el festival Vibra Urabá convirtió a Apartadó en epicentro de la conversación cultural del país, destacando el talento local, el emprendimiento y la construcción colectiva de una región que gana protagonismo en Colombia.

IFMNOTICIAS-02
IFMNOTICIAS-02
3 min lectura
Escuchar artículo
Vibra Urabá reunió en Apartadó cultura, diálogo y oportunidades para proyectar el futuro de la región

Un ambiente de encuentro, reflexión y celebración se vivió en Apartadó entre el 23 y el 25 de julio con la realización de Vibra Urabá, un festival que congregó a miles de personas alrededor de la cultura, el diálogo social y las oportunidades de desarrollo para esta subregión antioqueña. Lejos de limitarse a una agenda artística, el evento se consolidó como un espacio para pensar el presente y el futuro de un territorio que hoy concentra la atención nacional por su potencial transformador.

El evento tuvo como escenario principal la sede Comfama Apartadó, un espacio abierto de más de 3.000 metros cuadrados que acogió una programación diversa y participativa. Allí se desarrollaron los llamados círculos de palabra, espacios de conversación en los que confluyeron cocineras tradicionales, investigadores, gestores culturales, empresarios y líderes sociales para abordar temas clave como la gastronomía, la biodiversidad, el turismo sostenible y las economías locales.

En medio de este contexto, la responsable de Cultura de Comfama, Paola Mejía, destacó el impacto del festival en la región al señalar que "cada edición de este festival confirma que la diversidad que aquí germina es una de las mayores fortalezas de esta región. Este festival no solo reúne artistas o públicos; reúne comunidades, genera oportunidades para los emprendedores, fortalece los procesos culturales y permite que el país conozca un Urabá que crea, conversa, emprende y construye futuro desde su gente".

Además de los espacios de diálogo, Vibra Urabá integró experiencias culturales y pedagógicas como biblioteca móvil, parque móvil, puntos de lectura, talleres, conciertos y actividades familiares, lo que permitió ampliar la participación de públicos de todas las edades y fortalecer el acceso a la cultura en el territorio.

El festival también evidenció la importancia de la cultura como motor de desarrollo. Desde esta perspectiva, Comfama —que actualmente acompaña la vida de 87.043 afiliados en la región— lideró una articulación con diversos actores públicos y privados para impulsar una agenda construida desde la colaboración. En ese esfuerzo participaron entidades como la Cámara de Comercio de Urabá, Cineland, Puerto Antioquia, la Alcaldía de Apartadó, el Imcca, la Fundación Grupo EPM, la Corporación Turística Urabá Darién, De Mis Manos, el Centro Comercial Plaza del Río y Helados La Fresita.

Uno de los momentos más destacados se vivió durante el diálogo “Puerto, Comercio y Cultura: ¿Cómo crecer sin perder identidad?”, donde se discutió el equilibrio entre desarrollo económico e identidad cultural. En ese espacio, Rafael Urrego, gerente social de Puerto Antioquia, afirmó que "esta región va en vía de convertirse en la más próspera de Colombia gracias al potencial que nace de la diversidad de su gente. Cualquier proyecto de infraestructura o inversión que llegue al Urabá antioqueño se enriquecerá de esta cultura, de las comunidades que aquí habitan y de la base social sólida que, con esfuerzo durante más de 60 años, ha impulsado su desarrollo. Eso es lo que hace que el país entero tenga hoy los ojos puestos en esta tierra".

Más allá de la agenda, el festival dejó como resultado nuevas conexiones entre artistas, comunidades, emprendedores e instituciones, consolidando redes que apuntan a fortalecer el tejido social y económico del territorio.

La experiencia también impactó a los asistentes, quienes encontraron en el evento una oportunidad para redescubrir el valor cultural de la región. Así lo expresó Ana Escobar, participante del festival, quien aseguró que “el mayor aprendizaje que me deja Vibra Urabá es entender que la cocina no es solo preparar alimentos: es un ritual de amor, de familia y de transmisión de saberes. Descubrir esas historias y conversaciones me permitió conocer a Urabá desde una perspectiva completamente distinta”.

Compartir:

Noticias relacionadas