Saltar al contenido

De la mirada y la cámara de Medusal

Nada sabemos de nosotros mismos hasta el momento decisivo en que buscamos la manera, o sea, los métodos y las técnicas sensitivas para hacerlo, pues antes, todo resulta o es resultado de la necesidad instintiva no formada ni provocada. Que tampoco podemos decir que no sea necesaria o que debemos entonces sustituirla o destruirla por otra. Es evidente que necesitamos tanto de los métodos y las técnicas como de las formas de la naturaleza instintiva y racional.

IFMNOTICIAS-03
IFMNOTICIAS-03
3 min lectura
Escuchar artículo
De la mirada y la cámara de Medusal

Por. Óscar Jairo González Hernández

No todos, es verdad, se relacionan con esa intensidad necesidad excedente de saber de sí mismos, porque las evidencias de lo que son y lo que hacen les han sido proporcionadas por otros, que no son ellos mismos.

Tratamos aquí de quienes entonces, al desarrollar su sensitiva hasta los extremos más lúcidos de sus sensaciones, son los que podemos llamar entonces artistas, y que al construir esa nueva membrana en la que realizarán su destino intencional, en el que hace necesaria la tensión de la intención, la intención en tensión, entonces deciden reclamarse constantemente hacer de su vida una revolución estética y real.

Y la Mirada Medusal, como nosotros la llamamos, es la de quién lo hace desde el constructo de su Cámara Medusal. Mirada y cámara se relacionan indisoluble e inescindiblemente. Medusa que mira para dominar, someter y poseer el instante de lo real y de la realidad. Invención y creación se hacen principio esencial de la perturbación.

De la mirada y la cámara de Medusal

Es la decisión de quien mira desde esa manera y desde su elemento esencial de revolución irascible e inquieta sobre sí mismo o sobre la realidad. Critica y destruye, y desde allí hace su construcción sensitiva formada por la incitación de su muerte. Muere quien puede asirlo todo, desde su insaciable mirada medusal.

De tal modo que ese dominio y el conocimiento por medio del dominio o no de sí mismo, es que hay en uno mismo, de lo que cada uno llamara, de su tormenta y su locura, concebidas ellas como tratados de esa necesidad elemental del conocimiento del sí mismo. Es por la metódica y la técnica de la conciencia, del instante de la muerte, que se desea el conocimiento y es la Cámara Medusal la que así lo provoca y lo posee. Posesión de la locura por medio de la provocación de la tormenta en uno mismo, como también sea esta una manera irrevocable de asir la muerte.

Muere ante lo real y la realidad, quien lleva en sí mismo la intención extrema de crear y transformar ese mundo real y la realidad por medio de esa nueva locura de la sensitiva, que proviene de sí mismo y no del medio, o sea, de la realidad oscura y mediocre en la que se le condenaría y a la que estaría condenado entonces, de no construir los hilos de tensión necesaria para destruirla.

De la mirada y la cámara de Medusal

Y cada movimiento de este artista se dará o no desde esas metódicas y esas tecné, que mezclan poderosamente la intencionalidad y el deseo de ser artistas como destino y carácter de sí mismos. Y entonces podemos decir: La Medusa es la que mira y transforma, no destruye. La locura es la que tiene y se posee en la visión y en la turbulencia de la transformación del sentido.

COLLAGES DE GAIA BLS

Compartir:

Noticias relacionadas