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El nuevo presidente de Colombia y el desarrollo del país

Por Mauricio Morales Moreno, politólogo Señor lector las ideas tienen consecuencias porque cambian la vida de las personas, por eso en la política actual el gran botín es la mente de la gente. Ganar la conciencia de las personas, determina el poder en el mundo de hoy, donde actualmente asistimos a u

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Por Mauricio Morales Moreno, politólogo

Señor lector las ideas tienen consecuencias porque cambian la vida de las personas, por eso en la política actual el gran botín es la mente de la gente.

Ganar la conciencia de las personas, determina el poder en el mundo de hoy, donde actualmente asistimos a una fuerte batalla cultural que presenta a dos bandos en contienda:

Por un lado están los globalistas, partidarios de un gobierno inmoral y autoritario de tamaño mundial.

Y en contraposición, están los nacionalistas; que son hombres libres, que conservan los valores, que son patriotas, que defienden las decisiones democráticas y las libertades desde el plano local.

Por su parte la narrativa globalista pretende que todo desarrollo humano sea dirigido universalmente, bajo una creciente carga fiscal desde ámbitos de poder muy lejanos al individuo, fuera de su control, tal cómo ocurre con los objetivos de desarrollo sostenible u ODS; donde hay una utopía donde incluyen a todo el mundo, pero donde usted nunca participó de su formulación.

Y, por otra parte, está el nacionalismo patriota donde el individuo tiene la última palabra en materia de desarrollo, ¡aquí usted sí es quien define su futuro! ¡Usted es el gran gestor de su propio desarrollo!

Sí trasladamos esta situación actual de las ideologías políticas a nuestro entorno nacional, quizás no podríamos enmarcar al ingeniero Rodolfo Hernández exclusivamente en alguno de estos dos, ya que a la luz de sus declaraciones públicas no ha demostrado estar exclusivamente en uno o en otro.

Sin embargo; del otro lado tenemos al candidato del pacto histórico quien ha demostrado ser un candidato marcadamente globalista.

Y aunque en el pasado con su militancia en el M-19, había cierto consenso nacionalista en esa organización en cuanto al tema del desarrollo en tiempos de Jaime Bateman, Álvaro Fayad, Carlos Pizarro entre otros, donde se planteaba la defensa de los recursos naturales, y de tener una política económica propia del país, eso es historia.

A pesar de ésto, el candidato de las izquierdas, hoy en día se ha distanciado diametralmente de esa narrativa.

Lo cierto es que para la contienda electoral del domingo 19 de junio donde se define el nuevo presidente de Colombia, claramente el candidato globalista, se puede decir sin ningún riesgo a equívocos, que es Gustavo Petro.

Su cercanía con personajes nefastos de la vida pública internacional como Bill Clinton responsable junto a Henri Kissinger, de los 10 años de violencia en los Balcanes en la década de los 90.

Al igual que su amiguismo con activistas inversores y miembros de ONG, la cercanía con regímenes empobrecedores de izquierda, definitivamente ubican a Petro como el representante del nuevo orden mundial globalista.

Es por esta razón, que la narrativa del candidato de las izquierdas es proaborto, constantemente habla del cambio climático, de las denominadas energías limpias que limitan el desarrollo y frenan el crecimiento, como el nefasto acuerdo de Escazú, que le entrega nuestras zonas protegidas a organismos multilaterales.

Y cuando le convino, también mencionó la autoridad de la OMS (Organización Mundial de la Salud) salvo para aquellos momentos de emergencia en salud, donde prefirió la violencia en la calle, desestimando las restricciones de prevención en medio de la pandemia.

Señor lector; es muy importante que usted frente a la perspectiva del desarrollo, sepa cómo ubicarse ideológica y culturalmente, al igual que debe saber, que no es malo tomar partido, es peor y más contraproducente para un ciudadano ser mediocre y no tener criterio propio.

Si usted quiere ser gestor de su propio desarrollo del lado de su familia y de sus semejantes, sin que ninguna autoridad global que usted no eligió, de burócratas internacionales que usted no conoce y no tiene porqué reconocer en ellos una autoridad; es porque usted es claramente un ciudadano nacionalista patriota, y aunque no se haya aún familiarizado con el término o con esa postura filosófica, usted es nacionalista.

Para serlo, sólo requiere tener sentido común ya que bien es habido por expertos que el Estado no genera desarrollo, no produce riqueza y mucho menos lo podría hacer un Estado global, lo que si puede hacer es restarle sus libertades y cobrarle impuestos, en eso sí sería muy eficiente.

Si usted examina cuidadosamente la realidad se dará cuenta que los países más desarrollados del mundo no son precisamente donde organismos multilaterales imponen sus ideologías, como la ideología de género ni tampoco imponen sus normativas mentirosas ni sus políticas con pretensión globalista.

Tenemos el ejemplo de Suiza que es un excelente caso de desarrollo local, lo que los entendidos llaman desarrollo endógeno, es decir; donde las políticas no se imponen desde afuera, sino que los ciudadanos tienen total injerencia en la administración pública y en el manejo óptimo de su espacio vital.

Muchos dirán; pero el caso de Suiza es porque es un país rico y desarrollado y se puede dar esos lujos, estamos en Colombia y aquí no se puede.

Todo lo contrario; es justamente Suiza considerada la democracia más avanzada y una de las economías más desarrolladas del mundo porque nunca han permitido que los gobiernen desde afuera a pesar de ser un país pequeño, el desarrollo parte de la cultura que se forja con el tiempo.

Suiza y su carácter mediterráneo, es decir; sin océanos ni mares a su alrededor, ubicado en medio de las montañas de Europa, le ayudó a construir una sociedad con grandes necesidades de contacto comercial permanente con las naciones vecinas, respetando el comercio y la propiedad, pero a su vez con un fuerte sentido de autonomía local.

Colombia tiene esos rasgos distintivos también, grandes porciones del territorio nacional están aisladas por grandes cadenas montañosas y selvas casi que impenetrables.

Tenemos muchas diferencias con Suiza pero también tenemos algunas importantes similitudes.

Necesitamos comerciar y tenemos un gran aislamiento geográfico, qué poco a poco lo hemos podido superar con obras de infraestructura que hubieran sido construidas en un momento más temprano de nuestra historia, de no tener un estado con altos niveles de corrupción, así es que apenas en materia de infraestructura en comunicaciones viales nos estamos empezando a poner al día.

Para estas elecciones sí bien es cierto, el candidato Rodolfo Hernández no está imbuido por ideas preconcebidas, salvo acabar con la corrupción y fortalecer el respeto por la ley y mejorar la austeridad pública.

En materia de desarrollo, este candidato está más orientado a que usted como ciudadano no solo continúe ejerciendo sus libertades civiles, sino también que pueda gestionar libremente su propio desarrollo, sin que se lo impongan otros.

En consecuencia, si el elegido en estas elecciones termina siendo el candidato del pacto histórico, los colombianos cada vez tendremos menos injerencia en la gestión de nuestro desarrollo humano, económico, institucional y social.

Porque al fin y al cabo todo desarrollo humano nunca parte de un escritorio en las oficinas de la ONU, en Nueva York, o de las reuniones del G20, o del foro económico mundial, sino de las propias decisiones individuales de usted.

Así que, si valora el desarrollo endógeno, el que puede usted mismo gestionar desde su junta de vecinos, de su accionar privado, desde sus negocios, su voto debe ser nacionalista y debe ser un voto por la libertad.

Opiniones y comentarios: emmorale71@yahoo.com

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