El tiro en el pié
Por : Alvaro Ramirez González En el análisis de cualquier proyecto o plan de negocios hay una norma que es infalible.“ Partir de presupuestos equivocados conduce sin duda a resultados equivocados!” “ Diagnóstico equivocado conduce a tratamiento igualmente equivocado.” Cuando Gustavo Petro, después d

Por : Alvaro Ramirez González
En el análisis de cualquier proyecto o plan de negocios hay una norma que es infalible.
“ Partir de presupuestos equivocados conduce sin duda a resultados equivocados!”
“ Diagnóstico equivocado conduce a tratamiento igualmente equivocado.”
Cuando Gustavo Petro, después de perder la presidencia con Iván Duque, planeó esta andanada terrorista para desestabilizar el país y “ no dejar gobernar a este presidente corrupto”, como lo anunció en un video el Senador Gustavo Bolivar, partió en mi concepto de tres presupuestos equivocados.
- Que sus seguidores eran los 8.5 millones de personas que votaron por él en las pasadas elecciones.
- Que Iván Duque era un presidente débil que iba a sucumbir ante este brutal ataque terrorista
- Que la mayoría de los colombianos se unirían a la causa y el efecto avalancha llevaría a Petro a la presidencia en una total crisis institucional.
Hoy su paro luce como un balón desinflado y cada día pierde más fuerza y el gobierno gana más terreno no solo en el control de carreteras y ciudades, sino en su posición negociadora.
De los 8.5 millones de votos que Petro exhibe y cree que lo llevarán a la presidencia, El solo obtuvo 4 millones, los de la primera vuelta y cuando toda la izquierda lo apoyaba.
Los otros 4.5 millones fueron la mano perversa de Juan Manuel Santos que con el poder y la chequera, puso a todos los partidos de su coalición a votar por Petro, que era el rival de Iván Duque, candidato de Uribe su acérrimo enemigo.
Liberales, de la U, Cambio Radical, Polo Democrático, verdes y muchos Fajardistas, votaron por Petro, siguiendo la instrucción enmermelada y perversa de Santos.
Hoy no son sus aliados.
Angela Robledo su compańera de fórmula como vicepresidente, lo abandonó.
Gustavo Robledo, otro fuerte apoyo, creó un partido nuevo llamado Dignidad y anunció que estará lo más lejos posible de Petro; lo considera el peor socio que ha tenido.
Sergio Fajardo ha sido radical en que quiere a Petro lo más lejos posible.
Claudia López que votó por Petro a la presidencia, no recibió su apoyo para la Alcaldía de Bogota y lo detesta.
Navarro Wolf y Mockus hoy en movimiento de centro izquierda pero claramente muy lejos de Petro.
Liberales no votarán por Petro.
Los Verdes hoy en el centro derecha y no quieren nada con Petro.
Cambio Radical y el Partido de la U, hoy apoyan al gobierno.
Entonces, es clarísimo que sus aliados políticos lo abandonaron y esos 8.5 millones de votos no están hoy con Petro.
Iván Duque no solo salió un súper candidato que barrió en todos los debates, en la campaña, sino un líder muy fuerte, un ejecutivo muy capaz y un trabajador incansable.
Recibir un país quebrado, endeudado, hipotecado a las FARC, inundado de coca y con 80 grupos narcoterroristas, es un duro desafío político y gerencial.
Recibir 2 millones de venezolanos, enfrentar un huracán que devastó a San Andrés y Providencia y finalmente la pavorosa y súbita pandemia COVID-19, ha sido un desafío gerencial que ningún presidente antes ha tenido al frente.
Duque ha enfrentado uno a uno estos desafíos con inteligencia y mucho patriotismo.
El ataque terrorista que se inició el 28 de abril y que ha producido pérdidas multimillonarias al país, ha sido la última prueba de fuego para Duque.
No solo ha recuperado poco a poco el control en todo el territorio nacional, sino que ha conseguido también poco a poco el respaldo y la solidaridad de gremios, empresarios, gobiernos y de la sociedad civil colombiana.
Colombia entendió que ni se trataba de Reforma Tributaria, ni son pacíficas las marchas, ni se trata de protesta social.
Es el ataque multifacético de Petro, apoyado por la CTC, el CRIC del Cauca, Fecode y las FARC, y el ELN, estos últimos aportando logística y milicianos terrroristas y financiación.
Y construido por el G2 cubano y el Sebín Venezolano.
La diplomacia colombiana hoy dirigida por Marta Lucia Ramirez, anda mostrándole a toda la prensa y a los gobiernos de la tierra decenas de videos que muestran la brutal andanada terrorista.
El primero que anunció su respaldo fue el Presidente Joe Biden, con un aporte de US $ 450 millones y la donación de 200 carros antimotines.
La estrategia de Petro, se desestabilizar el país y llegar al poder en medio del caos hoy luce totalmente fracasada.
La sociedad colombiana entendió y sufrió en carne propia ese feroz ataque terrorista y esos bloqueos infames e ilegales.
El caos no llevará a Petro a la presidencia.
Y las urnas tampoco.
Sus aliados ya no están y los votantes normales sin partido, entendieron que Petro trata de llevar al país a una situación como la de Venezuela.
Petro se dio un tiro en el pie. Y no llegará jamás!
alragonz@yahoo.es

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