En Pereira, ante 500 asistentes, el precandidato presidencial prometió devolver la tranquilidad a los colombianos y reconstruir la unidad nacional.
Uribe advirtió que el 2026 será decisivo para “retomar el rumbo o profundizar la crisis”.
En un evento realizado en el corazón del Eje Cafetero, Miguel Uribe, precandidato presidencial, presentó un mensaje contundente: su prioridad será restablecer el orden y garantizar la seguridad en Colombia. “Voy a recuperar el orden en Colombia. Voy a devolverle a la gente la tranquilidad que perdió”, afirmó ante cerca de 500 ciudadanos reunidos en Pereira, donde también hizo un llamado a la unidad nacional para enfrentar la polarización y la violencia que atraviesa el país.
Uribe explicó que su aspiración presidencial surge de una experiencia personal marcada por la violencia política y de un compromiso moral con la nación. “Ni Pereira ni ninguna región puede permanecer en manos de estructuras criminales que intimidan a las familias y frenan el desarrollo”, señaló, subrayando que la seguridad será el eje central de su propuesta.
El precandidato insistió en que Colombia vive un momento decisivo: “El 2026 será el año en que el país elija entre retomar el rumbo o profundizar la crisis”. En ese sentido, invitó a los ciudadanos del Eje Cafetero a liderar un nuevo capítulo de organización y participación, defendiendo los valores democráticos y la institucionalidad.
Durante su intervención, Uribe lanzó un mensaje conciliador en medio del clima de polarización: “Yo no vengo a dividir. Yo vengo a sumar. Vengo a reconstruir el tejido moral y emocional de Colombia”. El público respondió con ovaciones, respaldando su llamado a la unidad.
Se sabe que al interior del Centro Democrático habría una fractura por posibles filtros de información sobre la escogencia del representante a las elecciones 2026.
El encuentro en Pereira hace parte de una gira nacional en la que Uribe busca consolidar un movimiento ciudadano enfocado en tres pilares: seguridad, institucionalidad y estabilidad económica. Según su equipo, estas propuestas buscan enfrentar la expansión del crimen organizado, recuperar la confianza en las instituciones y garantizar condiciones para el crecimiento económico.
Analistas señalan que el discurso de Uribe apunta a capitalizar el descontento social frente a la inseguridad y la fragmentación política, posicionándose como una opción de orden y gobernabilidad. Sin embargo, el reto será convertir este mensaje en una estrategia electoral capaz de competir en un escenario marcado por la polarización y la incertidumbre.









