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Tecnología desarrollada en Medellín busca transformar el tratamiento de lesiones nerviosas y reducir cirugías invasivas

Un proyecto impulsado desde el programa FutuMed, liderado por el Distrito y Ruta N, avanza en el desarrollo de una innovación biomédica que podría abrir nuevas alternativas para el tratamiento de lesiones de nervios periféricos. Se trata de un neurotubo bioabsorbible implantable diseñado para favorecer la regeneración del tejido nervioso y disminuir la necesidad de procedimientos que requieren extraer tejido sano del propio paciente.

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Tecnología desarrollada en Medellín busca transformar el tratamiento de lesiones nerviosas y reducir cirugías invasivas

La apuesta por convertir el conocimiento científico en soluciones aplicadas para mejorar la calidad de vida comienza a mostrar nuevos avances en Medellín. Uno de los proyectos vinculados al programa FutuMed, iniciativa impulsada por el Distrito y Ruta N, continúa avanzando en el desarrollo de una tecnología biomédica orientada a atender uno de los desafíos más complejos dentro de la medicina reconstructiva: la recuperación de lesiones en nervios periféricos.

El desarrollo está siendo liderado por las empresas INBIOs Biotechnology y Biotriskel, que trabajan en la creación de un neurotubo bioabsorbible implantable, un dispositivo médico diseñado para servir como soporte temporal durante el proceso de regeneración de nervios afectados.

Los nervios periféricos cumplen una función esencial dentro del organismo, ya que conectan el cerebro y la médula espinal con diferentes partes del cuerpo y permiten funciones como el movimiento, la sensibilidad y el control de múltiples respuestas físicas. Cuando estos tejidos resultan lesionados, los pacientes pueden experimentar pérdida de movilidad, disminución de sensibilidad e incluso afectaciones permanentes en su funcionalidad.

Actualmente, uno de los tratamientos más utilizados para reparar este tipo de daños implica realizar injertos obtenidos del propio paciente, procedimiento que requiere una cirugía adicional y que puede generar nuevas complicaciones clínicas.

Frente a este panorama, el nuevo desarrollo propone una alternativa menos invasiva.

De acuerdo con los responsables del proyecto, el dispositivo fue elaborado a partir de una matriz extracelular porcina purificada, compuesta principalmente por colágeno. Esta estructura actúa como una guía temporal que favorece el crecimiento celular y la formación de vasos sanguíneos durante el proceso de recuperación.

Además, el material está diseñado para degradarse progresivamente dentro del organismo una vez cumple su función, evitando residuos tóxicos y reduciendo la necesidad de procedimientos posteriores.

La directora ejecutiva de Ruta N, Carolina Londoño, destacó el alcance que podría tener este tipo de desarrollos dentro del ecosistema de innovación y salud de la ciudad.

“Cada avance científico representa una oportunidad para devolver bienestar a las personas. Este desarrollo responde a un desafío real de la medicina y abre nuevas posibilidades para mejorar los procesos de recuperación de los pacientes”, afirmó.

Añadió además que uno de los objetivos de FutuMed es facilitar que este tipo de iniciativas puedan avanzar hacia escenarios de validación y aplicación práctica.

“Con FutuMed estamos acercando la innovación a escenarios donde puede ser probada, validada y fortalecida para generar un impacto real en la ciudad, mejorar la salud, transformar vidas y generar bienestar para miles de personas”, expresó.

Desde el componente técnico del proyecto explicaron que el objetivo principal es mejorar la recuperación funcional de personas que sufren lesiones severas en extremidades.

“La idea de este dispositivo médico es servir como puente para que los nervios periféricos crezcan cuando sufren alguna lesión. Este tipo de nervios es todo lo que nos permite sentir y flexionar”, explicó Isabel Cristina Valencia, directora técnica del proyecto.

La investigadora señaló que el propósito también está orientado a disminuir complicaciones posteriores a lesiones traumáticas.

“El propósito es que cuando una persona tenga cortes en la mano o aquellos que sufren amputación puedan tener una mejor calidad de vida y control de dolor y sensación de miembro fantasma”, agregó.

Como parte del proceso de investigación, el equipo ya logró fabricar los primeros prototipos del neurotubo y realizó pruebas orientadas a verificar su seguridad biológica y sus propiedades físicas y químicas.

De manera paralela, comenzó el análisis de su potencial aplicación clínica junto con especialistas en microcirugía, paso que permitirá avanzar hacia futuras etapas preclínicas y regulatorias.

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