Con el 54,96 % de los votos, el líder centrista Rodrigo Paz fue investido como presidente de Bolivia, poniendo fin a dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS).
Su mandato de cinco años inicia con promesas de apertura internacional y reformas económicas.
Este sábado 8 de noviembre, Rodrigo Paz Pereira fue investido como presidente de Bolivia en una ceremonia solemne celebrada en la Plaza Murillo de La Paz, marcando el inicio de una nueva etapa política y económica en el país. Con un 54,96 % de los votos obtenidos en la histórica segunda vuelta del pasado 19 de octubre, Paz se convierte en el primer presidente centrista en asumir el poder tras 20 años de gobiernos de izquierda liderados por el MAS, primero con Evo Morales y luego con Luis Arce.
El acto de investidura contó con la presencia de líderes internacionales como Javier Milei (Argentina), Gabriel Boric (Chile), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay), Yamandú Orsi (Uruguay), y representantes de Estados Unidos, China, la Unión Europea, Brasil, Perú, Panamá, Costa Rica y El Salvador. La ausencia de delegaciones de Venezuela, Cuba y Nicaragua fue interpretada como un mensaje claro del nuevo gobierno sobre su política exterior basada en la defensa de la democracia.
Rodrigo Paz, nacido en Santiago de Compostela en 1967 durante el exilio de sus padres, es hijo del expresidente Jaime Paz Zamora. Su elección representa no solo un cambio generacional, sino también una ruptura con el modelo estatista del MAS. En su discurso de posesión, Paz juró “por Dios, la patria y la familia”, acompañado por su vicepresidente, el expolicía Edmand Lara, ante la Asamblea Legislativa Plurinacional.
El nuevo mandatario asume el poder en un contexto económico complejo, marcado por la escasez de dólares y combustibles, inflación y un creciente malestar social. Como respuesta, ha prometido implementar un modelo de “capitalismo para todos”, que incluye:
- Créditos blandos para emprendedores
- Reducción de impuestos y aranceles para la importación de tecnología y vehículos
- Simplificación del aparato estatal, al que denomina el “Estado tranca”.
En materia internacional, Paz ha manifestado su intención de restablecer relaciones diplomáticas con Estados Unidos, rotas desde 2008, y fortalecer lazos con países democráticos. Su reciente visita a Washington, donde se reunió con el secretario de Estado Marco Rubio y organismos multilaterales, fue vista como el inicio de una nueva etapa en la política exterior boliviana.
El gobierno de Paz inicia con altas expectativas y retos urgentes. La crisis económica, la necesidad de atraer inversión extranjera, y la recomposición de relaciones internacionales serán prioridades. Además, deberá gobernar sin mayoría en la Asamblea Legislativa, lo que lo obliga a buscar consensos y alianzas para avanzar en su agenda reformista.
La presencia de líderes internacionales en su investidura, especialmente de países con los que Bolivia había tenido relaciones tensas, simboliza un giro diplomático que podría redefinir el papel del país en la región.









