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El presidente De La Espriella reafirma la soberanía marítima desde aguas de San Andrés

El presidente Abelardo De La Espriella anunció desde un buque de la Armada Nacional un cambio radical en la política marítima de Colombia, incluyendo la firma del decreto de líneas de base para el archipiélago de San Andrés y una estrategia para convertir a las islas en un centro logístico regional.

REDACCIÓN
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El presidente De La Espriella reafirma la soberanía marítima desde aguas de San Andrés
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En una jornada marcada por un fuerte simbolismo patriótico y un cambio de rumbo en la política exterior y de defensa, el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, se dirigió al país a través de una alocución pregrabada desde la cubierta de un buque de la Armada Nacional. La transmisión, realizada en medio de las aguas del océano Atlántico y en las inmediaciones del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, sirvió como escenario para que el mandatario expusiera su visión sobre el derecho del mar y la importancia estratégica de las islas como el nuevo eje de la actividad naviera, pesquera y comercial de la nación.

Un giro en la visión geopolítica nacional

El discurso del jefe de Estado comenzó con un saludo directo a los compatriotas, raizales, pescadores, marinos y soldados que custodian la soberanía en la frontera más distante del territorio continental. El presidente De La Espriella enfatizó que su presencia en el mar Caribe no era casual, sino una declaración de principios sobre la naturaleza del Estado colombiano. Según el mandatario, Colombia ha vivido durante un siglo bajo una administración que gobernó desde la cordillera, manteniendo una postura de espaldas a sus costas y desconociendo su potencial oceánico.

"La patria milagro empieza en el mar. Colombia no es un país con mar, Colombia es un país de mar que durante un siglo se gobernó desde la cordillera de espaldas a su costa. Esa época terminó", sentenció el presidente. Bajo esta premisa, la administración actual busca que el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina deje de ser percibido únicamente como un destino turístico estacional o un elemento decorativo en la cartografía nacional, para convertirse en una prioridad de primer orden en la política marítima de la República.

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Soberanía plena y defensa del territorio marítimo

Uno de los puntos centrales de la intervención presidencial fue la reafirmación de la soberanía sobre cada una de las islas, cayos y bancos que conforman el archipiélago. El presidente fue enfático al señalar que la posición del Estado se fundamenta en el artículo 101 de la Constitución Nacional, el Tratado de 1928 y el reconocimiento de la Corte Internacional de Justicia. En sus palabras, no existe espacio para la duda ni para la disputa territorial en las zonas bajo jurisdicción colombiana.

El mandatario recordó que cada isla genera su propio mar territorial de 12 millas, el cual incluye el espacio aéreo, el lecho y el subsuelo, además de la zona contigua correspondiente. En este sentido, advirtió que cualquier actividad de pesca, exploración o investigación en estos espacios requiere obligatoriamente el permiso de la República de Colombia. "Aquí no hay un metro en disputa, aquí no hay discusión. Aquí está la patria. Nuestro territorio", afirmó con contundencia, asegurando que el país ejercerá todas las libertades que el derecho del mar reconoce, incluyendo la navegación y el sobrevuelo.

La advertencia contra la piratería y la pesca ilegal

La seguridad de los pescadores artesanales y la protección de los recursos naturales fueron temas tratados con especial rigor. El presidente De La Espriella lanzó una advertencia clara y firme contra la piratería y aquellos actores que pretendan vulnerar la ley en aguas colombianas. La Armada Nacional, bajo el imperio de la Constitución y la ley, tiene instrucciones precisas de actuar con determinación para defender la soberanía y la integridad de los ciudadanos que derivan su sustento del mar.

"Quien quiera discutir el futuro de este mar, encontrará una mesa; quien quiera violar la ley en el mar de Colombia, encontrará a la Armada Nacional dispuesta a defender la soberanía", declaró el mandatario. En un tono enérgico, añadió que el gobierno no admitirá nuevos atropellos contra los pescadores, utilizando la metáfora de que los infractores conocerán "lo duro que muerde el tigre". Esta postura busca erradicar el flagelo de la inseguridad marítima y garantizar que la fuerza pública no tolere actos contra quienes realizan su trabajo en el océano.

El fin de una deuda histórica de 48 años

El presidente abordó lo que calificó como una "deuda histórica" del Estado con el archipiélago. Se refirió a la Ley 10 del 4 de agosto de 1978, la cual ordenaba al gobierno nacional trazar las líneas de base del archipiélago, el punto de referencia técnico desde el cual se miden todas las zonas marítimas. A pesar de que en 1984 se establecieron las líneas de base del continente, la tarea quedó pendiente para las islas durante casi cinco décadas.

Para subsanar esta omisión, el mandatario anunció que el próximo 30 de noviembre, coincidiendo con el aniversario de San Andrés, firmará y expedirá el decreto de líneas de base del archipiélago. Este documento será publicado en las cartas náuticas oficiales de Colombia, integrando formalmente el territorio arrecifal con coordenadas precisas, tal como lo exige el derecho internacional. "48 años más tarde, el gobierno del tigre va a hacer lo que había que hacer hace tantos años y no se hizo. Esa deuda con la República hoy quedará saldada", manifestó.

San Andrés como epicentro logístico y comercial del Caribe

Más allá de la defensa territorial, el proyecto de la "Patria Milagro" contempla la transformación económica de las islas. El objetivo es convertir a San Andrés en un nodo marítimo y logístico para el Caribe insular. Esto implica atraer actividad naviera, mejorar la conectividad regional y fomentar la inversión para generar empleo local. El fortalecimiento del pabellón nacional es una pieza clave en esta estrategia, buscando que las embarcaciones que operan en la región opten por el registro colombiano en lugar de banderas extranjeras.

Para lograrlo, el gobierno ha dado instrucciones de acelerar la reglamentación del Registro Único Colombiano de Naves y Artefactos Navales. Se creará un procedimiento especial, electrónico y expedito para embarcaciones de recreo, teniendo a San Andrés como puerto de registro principal. La meta es reducir la burocracia y aumentar la seguridad jurídica para atraer más naves, lo que se traduce en mayor actividad portuaria, mantenimiento naval, turismo náutico y, en última instancia, una presencia soberana más efectiva.

Inclusión de la comunidad raizal y protección ambiental

El desarrollo propuesto por la administración De La Espriella asegura contar con la participación directa de la comunidad raizal. El presidente subrayó que la transformación se llevará a cabo respetando el medio ambiente y la Reserva de Biosfera Seaflower. En particular, se dará prioridad a los pescadores raizales en los bancos históricos donde faenaron sus ancestros, protegiendo sus derechos tradicionales frente a la competencia desleal o ilegal.

El control será estricto en los puertos para evitar el ingreso de productos provenientes de la pesca ilegal. Según el mandatario, el orden que la Armada impone en el mar debe reflejarse también en la seguridad y el orden dentro de las islas, pilares fundamentales de su modelo de gestión. La formación de gente de mar, incluyendo técnicos, operadores y marinos, será una prioridad para que los habitantes del archipiélago sean los protagonistas de la nueva marina mercante y de la infraestructura portuaria mejorada.

Cooperación internacional y el legado histórico

En el ámbito internacional, el presidente propuso una agenda de cooperación con los vecinos democráticos del Caribe occidental. San Andrés, por su ubicación geográfica, está llamado a ser el centro de una red de seguridad marítima que incluya tareas de búsqueda y salvamento, protección de arrecifes y lucha articulada contra el crimen transnacional, siempre bajo el respeto escrupuloso del derecho del mar y la soberanía de cada Estado.

Finalmente, el jefe de Estado evocó la figura del presidente Rafael Núñez y su dilema de "regeneración o catástrofe". De La Espriella afirmó que, durante mucho tiempo, el país pareció elegir una "catástrofe silenciosa" al ignorar su mar y no defender su soberanía con la firmeza necesaria. El compromiso expresado en la alocución es el de no ceder ni una milla náutica ni un arrecife más, manteniendo el orgullo sobre territorios como Serrana, Serranilla, Bajo Nuevo, Roncador, Quitasueño, Albuquerque y las islas del este y sudeste, que han sostenido la soberanía colombiana por más de dos siglos.

Con este despliegue de medidas administrativas, militares y económicas, el gobierno busca sellar un compromiso ineludible con el mar, asegurando que la "Patria Milagro" sea una realidad tangible tanto en la cordillera como en el punto más remoto del Caribe colombiano. La implementación de la política de defensa integral del territorio pretende que la presencia de la fuerza pública sea total, resguardando los altos intereses de la República en todos sus confines.

Preguntas y respuestas de contexto

¿Qué medidas anunció el presidente De La Espriella sobre la soberanía de San Andrés?

El mandatario anunció la firma del decreto de líneas de base para el archipiélago el próximo 30 de noviembre, saldando una deuda histórica de 48 años para definir técnicamente las zonas marítimas. Además, reafirmó la soberanía plena sobre islas, cayos y bancos, advirtiendo que cualquier actividad en estas aguas requiere permiso de Colombia.

¿Cómo planea el Gobierno transformar la economía del archipiélago?

La estrategia busca convertir a San Andrés en un centro logístico y naviero regional mediante el fortalecimiento del pabellón nacional y la creación de un registro electrónico expedito para embarcaciones. El objetivo es que las islas dejen de ser solo un destino turístico para ser el eje de la actividad comercial y pesquera del Caribe.

¿Cuál es la nueva directriz para la Armada Nacional en el mar Caribe?

La Armada tiene instrucciones precisas de actuar con determinación contra la piratería y la pesca ilegal para proteger a los pescadores artesanales. El presidente enfatizó que no se tolerarán más atropellos en aguas colombianas y que se defenderá la integridad del territorio marítimo con firmeza.

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