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Concejo de Medellín aprobó $2,82 billones en vigencias futuras para proyectos estratégicos de la ciudad

El Concejo de Medellín aprobó en segundo debate autorizaciones por $2,82 billones para financiar proyectos de infraestructura, movilidad, educación y escenarios deportivos. Entre las principales inversiones se encuentran los $1,387 billones destinados al metrocable de San Antonio de Prado y los $926.000 millones proyectados para la modernización y operación del estadio Atanasio Girardot.

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Concejo de Medellín aprobó $2,82 billones en vigencias futuras para proyectos estratégicos de la ciudad

El Concejo de Medellín dio luz verde, en segundo debate, a un paquete de vigencias futuras ordinarias y excepcionales que compromete recursos por $2,82 billones para la ejecución de diferentes proyectos estratégicos de la ciudad. Del total aprobado, $1,19 billones corresponden a vigencias futuras ordinarias y $1,62 billones a vigencias futuras excepcionales.

La discusión estuvo marcada por las inversiones previstas para fortalecer el sistema de movilidad y por las solicitudes de concejales y representantes de la comunidad para que las autorizaciones presupuestales se traduzcan en obras concretas, diseños definitivos y cronogramas claros de ejecución.

Uno de los proyectos que concentró mayor atención fue el metrocable de San Antonio de Prado, para el cual se contemplan $1,387 billones. Durante la plenaria, habitantes del corregimiento reclamaron celeridad en el desarrollo de la iniciativa y pidieron que el proceso avance más allá de los anuncios, con definiciones precisas sobre el inicio de las obras.

El concejal Juan Carlos de la Cuesta Galvis, coordinador de ponentes, explicó que el proyecto fue sometido a las revisiones jurídicas, técnicas, fiscales y de planeación requeridas tanto por la Administración Distrital como por el Concejo. Dentro del paquete aprobado también se incluyen $926.000 millones para la modernización y operación del estadio Atanasio Girardot.

De acuerdo con lo expuesto durante el debate, la intervención del principal escenario deportivo de Medellín busca fortalecer su infraestructura y capacidad, con una proyección de atención de hasta 60.000 espectadores.

Sobre este proyecto, Luisa Gutiérrez, subdirectora de la Agencia APP, detalló el modelo de financiación planteado. De los $926.000 millones contemplados, $126.000 millones se gestionarían a través del incremento de la tasa Prodeporte, mientras que los $800.000 millones restantes se obtendrían mediante el usufructo de las instalaciones modernizadas.

Según explicó, este esquema pretende garantizar la sostenibilidad del estadio y permitir la reposición de equipos e infraestructura que eventualmente queden obsoletos.

En materia de infraestructura educativa y vial también fueron aprobados recursos. Las vigencias futuras contemplan $30.761 millones para infraestructura educativa del colegio Fe y Alegría, $2.964 millones para el funcionamiento de la Institución Universitaria Pascual Bravo y $25.000 millones para la conexión vial La Cruz–Bello Oriente.

A su vez, las obras complementarias y los intercambios viales relacionados con el Metro de la 80, sumando sus componentes ordinarios y excepcionales, representan una inversión de $448.830 millones.

El concejal Carlos Alberto Gutiérrez destacó particularmente la importancia del metrocable de San Antonio de Prado, al considerar que esta infraestructura podría mejorar las condiciones de movilidad de uno de los sectores más poblados de Medellín. La obra permitiría fortalecer la conexión de los habitantes del corregimiento con sus lugares de trabajo, instituciones educativas, servicios de salud y otros servicios esenciales.

El cabildante recordó que las vigencias futuras relacionadas con este proyecto están proyectadas entre 2027 y 2046, por lo que calificó la autorización como una apuesta de largo plazo para la movilidad y el desarrollo de la ciudad.

Por su parte, la concejala Janeth Hurtado resaltó los $1,387 billones destinados al metrocable y señaló que la iniciativa está articulada con el Plan Maestro del Metro de Medellín y con los objetivos establecidos en el Plan de Desarrollo Distrital.

Durante la discusión también surgieron cuestionamientos sobre la financiación y alcance de varias de las obras. Algunos concejales solicitaron información más detallada sobre el intercambio de la Avenida 80 en el sector de La Mota y pidieron que se presenten diseños y representaciones gráficas que permitan conocer con mayor precisión las intervenciones previstas.

También se planteó la necesidad de revisar el valor total del metrocable de San Antonio de Prado y establecer con claridad cuáles serían las fuentes de financiación. En particular, los corporados solicitaron precisiones sobre eventuales aportes de la Nación y de los municipios de La Estrella e Itagüí, teniendo en cuenta que estas localidades también podrían beneficiarse de la infraestructura.

Otro de los puntos de preocupación estuvo relacionado con el impacto de las obras de modernización del Atanasio Girardot sobre los comerciantes y trabajadores que desarrollan sus actividades en los alrededores del estadio. Aunque se reconoció la necesidad de intervenir el escenario, los concejales solicitaron que la Administración presente un plan para atender las posibles afectaciones y establecer alternativas para este sector económico.

El subsecretario de Hacienda, Francisco Javier Hernández, explicó que las vigencias futuras ordinarias ascienden a cerca de $1,2 billones y estarán orientadas a proyectos a cargo del INDER, la Secretaría de Infraestructura Física, la Secretaría de Educación y la Institución Universitaria Pascual Bravo.

En cuanto a las vigencias futuras excepcionales, indicó que alcanzan aproximadamente $1,6 billones y estarán destinadas principalmente a iniciativas vinculadas con el sistema Metro, entre ellas el metrocable de San Antonio de Prado y los componentes excepcionales de la Avenida 80.

Durante el debate, los concejales coincidieron en que las vigencias futuras pueden convertirse en una herramienta de planeación para garantizar proyectos de largo plazo, siempre que estén sustentadas en una estructuración financiera y técnica sólida. En ese sentido, insistieron en la importancia de conocer las fuentes de pago, garantizar la sostenibilidad de las inversiones y establecer con precisión los compromisos que deberán asumir las próximas administraciones.

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