Saltar al contenido

Nicolás Echavarría, el nuevo dueño de la «Trampa del Oso»

El antioqueño Nicolás Echavarría se proclamó campeón del Cognizant Classic en The Palm Beaches, firmando una actuación impecable en el legendario PGA National de Florida. Con este triunfo, el nacido en Medellín suma su tercer título en el PGA TOUR y, quizás el más especial de todos, el primero conseguido en territorio estadounidense, consolidando una carrera que no para de ascender.

R
Redacción IFM
2 min lectura
Escuchar artículo
Nicolás Echavarría, el nuevo dueño de la «Trampa del Oso»
Cortesía

El antioqueño Nicolás Echavarría se proclamó campeón del Cognizant Classic en The Palm Beaches, firmando una actuación impecable en el legendario PGA National de Florida. Con este triunfo, el nacido en Medellín suma su tercer título en el PGA TOUR y, quizás el más especial de todos, el primero conseguido en territorio estadounidense, consolidando una carrera que no para de ascender.

Echavarría cerró el torneo con una ronda final de 66 golpes (-5) para un acumulado de 17 bajo par (267 impactos). El antioqueño, logró superar por dos golpes al irlandés Shane Lowry, un experimentado ganador de Major que lideró gran parte de la jornada dominical, así como a los estadounidenses Austin Smotherman y Taylor Moore, quienes acecharon hasta el último instante.

Lo que realmente eleva esta victoria a la categoría de hazaña es la pulcritud del juego del colombiano: Nico no registró bogeys durante todo el fin de semana. Mantener una tarjeta limpia durante 36 hoyos en uno de los campos más exigentes y traicioneros del circuito mundial es una prueba de fuego que solo los elegidos superan.

Aunque llegó a estar tres golpes por detrás de la punta cuando restaban apenas tres hoyos para el final, el paisa mantuvo la calma, demostrando una madurez mental envidiable para ejecutar los tiros precisos en el momento de mayor tensión.

El instante determinante, ese que separa a los buenos de los campeones, llegó en el hoyo 17, un par 3 de 166 yardas que suele enterrar las ilusiones de muchos. Nico ejecutó un golpe de salida magistral de 164 yardas, dejando la bola a escasos 10 pies y 5 pulgadas del hoyo. Con el mundo observando, embocó el putt para birdie con una seguridad pasmosa. Ese acierto lo catapultó a la cima justo cuando la presión quemaba.

Este triunfo no es solo una cuestión de trofeos; representa el premio económico más importante de su trayectoria y le asegura su segunda invitación al Masters de Augusta, el torneo que todo golfista sueña con jugar.

Nicolás Echavarría vuelve a poner el nombre de Colombia en lo más alto del golf internacional, siguiendo la senda que en su momento abrió Camilo Villegas, pero escribiendo ahora su propia historia con letras de oro y demostrando que el talento antioqueño no tiene techo.

Compartir:

Noticias relacionadas