(OPINIÓN) Loor a Álvaro Uribe. Por: Diego Arango O
Comienzo diciendo que hago este Loor a un hombre probo, valiente, decidido, útil y comprometido con Dios, la vida, su familia y los colombianos. Álvaro Uribe Vélez con 73 años de edad escuchó con gallardía y estoicismo una perversa sentencia que lo condena a doce años de prisión por un supuesto deli
Comienzo diciendo que hago este Loor a un hombre probo, valiente, decidido, útil y comprometido con Dios, la vida, su familia y los colombianos. Álvaro Uribe Vélez con 73 años de edad escuchó con gallardía y estoicismo una perversa sentencia que lo condena a doce años de prisión por un supuesto delito que sus más acérrimos enemigos le montaron por odio y por conveniencia de cara a las próximas elecciones, en donde el país, su partido, otras colectividades y millones de colombianos lo reconocen y respaldan conscientes de la entrega y labor hecha por la Patria.
Escribo este artículo con profundo sentimiento de amistad por el expresidente, a quien conozco personalmente y guardo profundo afecto y admiración, me acompañan en este reconocimiento mi esposa y familia, colaboradores, amigos y más de medio país que sabe que Álvaro Uribe es un hombre de verdad y fue un gran Presidente.
Pero más allá de este sentimiento personal, está el significado para Colombia de quien ha sido un gobernante comprometido con la seguridad, el orden y el progreso. Álvaro Uribe le puso la cara a la delincuencia reduciendo el índice de criminalidad, arrodilló a la guerrilla y paramilitares sometiéndolos y protegiendo los territorios amenazados y controlados por esos facinerosos, devolvió la confianza inversionista a Colombia, ingresando enormes capitales para el desarrollo, alcanzó altos índices de bienestar bajo la cohesión social y respeto a la democracia.
Este hombre ha sido ejemplo y orgullo para Colombia en el ámbito nacional e internacional, el cual difiere del actual mandatario quien es percibido por la opinión internacional como un orate, vicioso, payaso hazmerreír, incoherente, deshonesto y mentiroso entre otros defectos más, personaje que sin lugar a dudas está detrás de todo ese entuerto que llevó a la condena de este buen hombre.
Uribe no ha sido un político improvisado a sus 21 años, inició su carrera como concejal de Salgar, Antioquia, luego pasó a ser jefe de Bienes de las Empresas Públicas de Medellín. Por su buen desempeño fue nombrado secretario general del Ministerio de Trabajo y de ahí pasó a Ministro de Trabajo en el gobierno del presidente López Michelsen.
Contando con 28 años y habiendo demostrado su capacidad y compromiso, el presidente Belisario Betancur lo asigna director de la Aeronáutica Civil. Antes de haber cumplido 30 años pasa a ser Alcalde de Medellín, luego Concejal de la misma ciudad. A sus 33 años es electo Senador y después Gobernador de Antioquia, finalmente Presidente de la República por dos periodos, donde obtuvo el triunfo en la primera vuelta electoral.
Como se puede ver, este hombre ha tenido una exitosa carrera política, administrativa y legislativa tanto a nivel municipal, departamental y nacional, lo que le proporcionó la experiencia y conocimiento para ser un buen gobernante.
Hombre sano, de fe, católico, practicante, de familia, estudioso, organizado y metódico, sufrió el asesinato de su padre a manos de las Farc, el mismo ha sido víctima de varios atentados en su vida y una férrea persecución por parte de sus opositores y criminales.
Sus gobiernos han sido muy efectivos, prueba de ello es que durante su primer gobierno el secuestro bajó de 2.986 a 800 secuestros por año; los homicidios redujeron en un 40% y los atentados terroristas un 62.5%; los asaltos a poblaciones pasaron de 32 en 2002 a 5 en 2005. Posteriormente, la seguridad nacional alcanzó índices muy altos y la tranquilidad al país se palpaba en casi todo el territorio nacional.
No obstante, a todo ese gran servicio que le ha prestado a Colombia, este hombre acaba de ser condenado a 12 años de prisión por una falsa imputación, que él con la reciedumbre que lo caracteriza, lo asumió con resignación y respeto, aunque a claras luces se opone a ese vil manejo que una juez ideologizada y manipulada por sus enemigos le otorga esa pena.
Él, como otros grandes personajes de la historia, ha sido víctima de su compromiso y éxito, pero con el alma fuerte y la frente en alto saldrá airoso, contando con la probidad del Tribunal y la Corte, el respaldo de más de la mitad de Colombia que lo aprecia, respeta y apoya. Loor a Álvaro Uribe.

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