(OPINIÓN) La tormenta perfecta. Óscar Ricardo Colorado Barriga
Escuchando la intervención por cadena Nacional de Gustavo Petro Urrego, en su condición de presidente de Colombia, queda claro que él es la causa de todas las penurias que enfrentamos hoy como Nación.
Escuchando la intervención por cadena Nacional de Gustavo Petro Urrego, en su condición de presidente de Colombia, queda claro que él es la causa de todas las penurias que enfrentamos hoy como Nación. Ajeno a su pasado terrorista y su vida como parásito gubernamental, tuvimos por necesidad, que escuchar la alocución de una persona ensimismada en sus vicios, carente de moral, descontextualizada de la realidad, llena de complejos y resentimientos.
En un tono altanero y discordante, omitió la crisis que su gobierno género acudiendo a la fórmula del inepto; distraer y culpar a los demás de su fracaso, victimizándose en un lenguaje gagoso, donde no alcanzaba a leer lo que tenía escrito en un papel ajado, nos contó una presunta irregularidad en la compra de un programa informático en 2021, cuya finalidad según este petardo, era la de espiar sus conversaciones, información desmentida por su propio mindefensa.
Mientras Colombia enfrenta problemas críticos de seguridad, combustibles, narcotráfico, salud, corrupción, desempleo, migración, nepotismo, el “mesías” de resentidos y estultos fracasados, en una facha ridícula, con poses histriónicas, desconoce la parálisis del país que hoy cumple 4 días, ocasionada por el justo paro camionero que refleja la impotencia de una Nación que se rehúsa a seguir el camino de la ruina que representa el comunismo.
Sin importar el desenlace final de este triste panorama, este gobiernito ya perdió. La fuerza de humildes camioneros a quienes acompañamos, lograron doblegar a obtusos ministros, como el corrupto Bonilla, los mismos que sin estudios técnicos, concertación alguna e infinita soberbia, decidieron en representación del concierto para delinquir llamado pacto histórico, aumentar un 66% el precio del ACPM, que aunado al 100% del aumento de la gasolina, impactan de manera directa la economía de los hogares y le permiten a esta administración contar con varios billones más, para saciar la voracidad corrupta de estos ineptos funcionarios.
Desde un frio pasillo, Petro demostró su incapacidad para gobernar, el desprecio de una familia que avergonzada lo abandonó por su inocultable bajeza moral, la deslealtad de sus funcionarios que se negaron a rodearlo porque ya saben que su camarada va en picada y su enajenación psicótica que le impide comportarse como una persona normal y nos alerta del peligro que representa como mandatario.
El desgobierno vivido en estos 25 meses, nos llevó a la tormenta perfecta, para darle la estocada final a estos truhanes y lograr contener su locura, sin miedo apoyemos y acompañemos todas las manifestaciones democráticas, Colombia merece un día más nuestro sacrificio.

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