(OPINIÓN) La gran alianza Atlántico-Pacífico. Por: Luis Guillermo Suárez Navarro
Este titular no es un Macondo, porque nos sitúa en la zona norte de Colombia en donde convergen los departamentos de Antioquia, Valle, Quindío, Risaralda y Caldas, cuyo centro de interés es el departamento del Chocó; el potencial de desarrollo de estos territorios es inmenso, porque poseen grandes recursos en yacimientos de minerales y materiales pétreos, una agricultura que incluye productos como el café, el banano y la caña de azúcar, una diversidad de fauna y bosques especialmente en el Chocó y un potencial hídrico conformado por las cuencas de ríos en el Chocó, Antioquia y los nevados cuyas agua bañan los departamentos del eje cafetero.
Estos territorios podrían aprovechar los enunciados de la Constitución del 91, en donde se considera la posibilidad de integrar los territorios afines, creando las Regiones Administrativas y de Planificación (RAP), haciendo uso de los artículos 306 y 325 de la Constitución, en donde se establece que un grupo de departamentos puede asociarse para constituir una región administrativa cuyo objetivo es el desarrollo económico y social, compartiendo su autonomía y generando la oportunidad para este gran conglomerado de integrarse alrededor de ambos litorales.
La explotación de los recursos en su conjunto le permitirá a los departamentos cuidar del medioambiente utilizando técnicas de última generación para extraer las reservas del mayor yacimiento de platino de América Latina, ubicadas en el Chocó y, adicionalmente, todos los recursos que comparten entre todos, con la presencia de metales como el oro, la plata, la bauxita, el cobre, el carbón coquizable, materiales calcáreos, el mármol y feldespato, también la explotación del tungsteno, cuyo yacimiento, recientemente hallado en el departamento de Caldas, se requiere para la fabricación de chips y material para la industria aeroespacial.
No obstante, la mayor oportunidad se presenta con la posibilidad unir los dos océanos entre el Urabá antioqueño y Bahía Cupica en el Pacífico, para construir un tren cuyos estudios preliminares existen y ahora, con la propuesta del presidente de La Espriella, de impulsar ese proyecto para que a través de cerca de 250 km, se construya un tren eléctrico de carga, que permitirá unir los dos océanos y promover el transporte de mercancías desde todos los continentes del orbe; no obstante, también existe la posibilidad algo remota, de construir en esa misma dirección un canal acuático, pero el haber vinculado a Colombia por el anterior gobierno en el acuerdo de Escazú dentro de los compromisos del cuidado ambiental ha tornado remota esa posibilidad.
Únete al canal de WhatsApp de IFMNOTICIAS para estar informado de manera oportuna y con detalle. IFMNOTICIAS · Información de VerdadUnirmeIgualmente, si se mira al Urabá antioqueño y a Buenaventura en el Pacífico como dos potenciales para establecer unas zonas económicas especiales, al estilo de las zonas francas, que permitan ubicar industrias y negocios de tecnología, con la debida seguridad jurídica, beneficios tributarios y personal calificado, sería un ejemplo a seguir como lo logrado en la zona de Shenzhen en China, que en 40 años pasó de ser un puerto pesquero a ser la zona de mayor desarrollo tecnológico de la región, en donde se podría atender el potencial comercial que representan los dos océanos.
Para los grandes proyectos se requiere voluntad política y grupos de personas que vean una oportunidad con visión del futuro, en especial porque la posibilidad de desarrollarlo se encuentra consagrada en la Constitución y solo falta hacerlo realidad con el concurso de todos.
Noticias relacionadas
(OPINIÓN) Cuando la muerte cae del cielo. Por: María Fernanda Cabal
Los terroristas ya libran una guerra desde el aire.
(OPINIÓN) Somos los que estamos. Por: Héctor Quintero Arredondo
Tuve el honor de servir como embajador de Colombia en Lima por designación política de Álvaro Uribe…
(OPINIÓN) Chocó: de los compromisos a la ejecución. Por: Bernardo Henao Jaramillo
La cumbre empresarial realizada en Quibdó representa una señal esperanzadora para un departamento…