(OPINIÓN) Fiscalía amiga. Por: Héctor Quintero Arredondo
Desde hace días escucho que muchos ciudadanos – perplejos, por cierto – dicen: ¿Por qué tantas investigaciones, no se mueven en la Fiscalía?; en especial cuando se refieren a los asuntos que involucran a personajes de la crema política y económica.
Desde hace días escucho que muchos ciudadanos – perplejos, por cierto – dicen: ¿Por qué tantas investigaciones, no se mueven en la Fiscalía?; en especial cuando se refieren a los asuntos que involucran a personajes de la crema política y económica.
Abrí la constitución y leí, el artículo 249.Usted puede hacer lo mismo.
La Fiscalía, que forma parte de la Rama Judicial esta dirigida por un Fiscal General, que es electo por la Corte Suprema de Justicia, de una terna que conforma el Presidente de la Republica.
De inmediato pensé en la expresión “amiguis”, que se utiliza para expresar camaradería, a veces complicidad. Acepto que el poder no se ejerce con los enemigos, pero para colocar amigos competentes e imparciales, deben tenerse los valores que adornaron a un Alberto Lleras C, o un Mario Aramburo R, y en estos días, estamos lejos de repetir esos perfiles.
Luego la Corte escoge, veintinueve ciudadanos que a pesar de las tantas puertas giratorias que creó la Constitución del 91, no están interesados en intrigar, ni cobrar favores…
Este sistema “hibrido” en la elección, invita al clientelismo, a tratar de tener “Fiscal amigo”.
Yo preferiría que fuese la Corte, la que eligiera y luego respondiera. Creo que funcionaba mucho mejor el sistema de los jueces de instrucción criminal, que en su momento dirigió nuestro inolvidable Decano de derecho de la U.P.B, Darío Velásquez Gaviria, uno de los asesinados en el Palacio de Justicia.
Al hablar sobre estos temas, algunos preguntan si podría pensarse en una figura similar a la de USA, en donde el Secretario de Justicia es el Fiscal General y lo nombra el Presidente, como aconteció con el emblemático caso de Robert Kennedy, nombrado por su hermano. John.
No es compatible, porque la sólida organización Federal que allá existe, otorga a los Estados que conforman la Unión, grandes poderes en estas materias y con base en ellos, existen fiscales en los Estados, que incluso, en algunos casos, son electos popularmente y en otros nombrados por los gobernadores.
De paso, subrayamos que, en estos casos, como también lo es para el de los Sheriff para asuntos policivos, importantes sectores de la población, no temen la elección popular de funcionarios que operan la justicia, pero admito, que al menos, se tiene mayor claridad sobre donde está el poder.
En el asunto tratado, al igual que en otros, un partido estudioso y moderno, debería atreverse a proponer reformas, pero con un peligro como lo es Petro, nadie quiere saber de Constituyente o cosa parecida.
¡Otra dificultad con el régimen!

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