(OPINIÓN) Colombia, ¿víctima de aún impunes GENOCIDAS, o de desgobierno, o de terrorismo de Estado, o de cómplices de aún impunes GENOCIDAS, o de todas las anteriores? . Por: François R Cavard
Con la autoridad que me da tener DENUNCIADO PENALMENTE, tanto a nivel nacional como a nivel internacional, al aún impune CRIMINAL DE LESA HUMANIDAD y usurpador de la Presidencia de Colombia Gustavo Francisco Petro Urrego, no me cabe la menor duda que nuestra amada Nación está siendo sometida a, entr
Con la autoridad que me da tener DENUNCIADO PENALMENTE, tanto a nivel nacional como a nivel internacional, al aún impune CRIMINAL DE LESA HUMANIDAD y usurpador de la Presidencia de Colombia Gustavo Francisco Petro Urrego, no me cabe la menor duda que nuestra amada Nación está siendo sometida a, entre muchas otras amenazas y ataques, aquellos incluidos en el título de esta columna de opinión. Me explico.
Petro Urrego es un aún impune CRIMINAL DE LESA HUMANIDAD, un aún impune GENOCIDA, un aún impune CRIMINAL DE GUERRA, y un aún impune criminal RESPONSABLE DE COMETER INFRACCIONES GRAVES CONTRA EL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO (DIH), y por este motivo desde febrero del año 2022 tengo radicada en seis (6) idiomas y ante la justicia ordinaria de naciones de 4 continentes, una Denuncia Penal Internacional (DPI) contra este sujeto y contra todo lo que él representa.
Tal y como le sucediera a los aún impunes CRIMINALES DE LESA HUMANIDAD Bashar al-Assad de Siria con la justicia ordinaria de Francia en noviembre del 2023, y a Nicolás Maduro y a Diosdado Cabello de Venezuela con la justicia ordinaria de Argentina ahora en septiembre del 2024, más temprano que tarde será librada otra Orden de Detención Internacional – Circular Roja de la Interpol contra el aún impune CRIMINAL DE LESA HUMANIDAD Petro Urrego; Y esta Orden de Detención Internacional contra Petro Urrego podrá ser emitida por cualquiera de los aparatos de justicia de las 2 naciones referidas líneas atrás, o incluso por ambas y otras adicionales, considerando que este sujeto debe responder por las graves y aún impunes violaciones de los Derechos Humanos de víctimas de muchas nacionalidades.
Colombia también está bajo la amenaza y constante ataque de un ilegítimo e ilegal desgobierno que, de manera grave, intencional, sistemática, consciente y autopublicitada, incumple con mandatos constitucionales de todo y cualquier nivel. Para una pequeña muestra, lo siguiente con respecto al incumplimiento de tan solo dos (2) de los artículos de nuestra Carta Magna:
- Incumple Petro Urrego con lo establecido en el Artículo 2º cuando, con su proceder e “iniciativas” como supuesto jefe de Estado, ha deteriorado la prosperidad general y afectado de manera grave la economía de la nación.
- Incumple adicionalmente Petro Urrego con lo señalado en el Artículo 2º por cuanto como supuesto jefe de Estado no está garantizando la efectividad de los principios, deberes, y derechos consagrados en la Constitución para beneficio de la ciudadanía, con el agravante de al parecer estar pactando la claudicación de la autoridad y de la integridad territorial para favorecimiento de criminales y de narcoterroristas.
- Sigue incumpliendo con otro mandato del Artículo 2º por cuanto como supuesto jefe de Estado limita a un estrecho círculo de personas sin la preparación, sin las capacidades, y sin la experiencia necesaria, la participación en las decisiones que afectan el devenir económico, político, administrativo y cultural de la nación.
- Incurre en adicional incumplimiento del Artículo 2º por cuanto como supuesto jefe de Estado, mediante la implementación de la que parece ser una intencional estrategia para deteriorar la moral, las capacidades operativas, y la permanencia en sus filas de preparados, experimentados y valiosos uniformados de nuestra Gloriosa Fuerza Pública, además de poner en riesgo la independencia nacional con la llegada de un número desconocido de “asesores” venezolanos y cubanos, entre otras muchas nacionalidades, también se está perdiendo la integridad territorial dada la cada vez mayor presencia e impune accionar de grupos narcoterroristas y criminales; El resultado de todo este aparentemente intencional proceder, es que hoy en Colombia no hay convivencia pacífica, ni que en Colombia esté imperando un orden justo.
- También incumple con otro mandato contenido en el Artículo 2º por cuanto como supuesta autoridad suprema de la República, está quebrantando de manera flagrante su obligación de proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y libertades.
- Incumple de manera gravísima con lo que claramente le ordena el Artículo 6º por cuanto como supuesta autoridad suprema del Estado, además de infringir la Constitución Política y las leyes para tratar de imponer su antojado parecer, particularmente en lo que tiene que ver con la tal convocatoria al “constituyente primario” y el desconocimiento de las autoridades electorales, muy a conveniencia omite los deberes y limitaciones que le establece el ordenamiento legal, al tiempo que se extralimita en el ejercicio de sus funciones.
- Por último, como supuesta autoridad suprema del Estado, incumple de manera gravísima con lo que de manera diáfana establece nuestra Constitución Política para el manejo de las relaciones exteriores cuando, obedeciendo tan solo a su aún impune pasado criminal, así como a sus simpatías personales e ideológicas con grupos terroristas de oriente medio, decide romper relaciones diplomáticas con Israel, un importante y conveniente aliado tradicional de Colombia, mientras trata de estrechar vínculos comerciales y de “cooperación” con regímenes como el cubano y el venezolano que como él, han violado de manera sistemática, y aún impune, los derechos humanos y los principios básicos del Derecho Internacional Humanitario (DIH).
El terrorismo de Estado del que estamos siendo víctimas los colombianos de bien no debe sorprender a nadie por cuanto, además del poder legislativo, ahora también han usurpado el poder ejecutivo aún impunes CRIMINALES DE LESA HUMANIDAD. Por simple asociación, aún impunes terroristas controlando los poderes públicos, implementarán el Terrorismo de Estado, es decir, seguirán utilizando prácticas ilegítimas e ilegales, violatorias de los Derechos Humanos y Civiles para causar terror, miedo, y sometimiento a la población civil, pero ahora con la supuesta “legitimidad” que les da el haber usurpado estos poderes…
Por último, con respecto a la complicidad, ¿quién duda que, como resultado de la infame connivencia con que desde los tres (3) poderes públicos se ha venido cobijando con impunidad a CRIMINALES DE LESA HUMANIDAD como Petro Urrego durante las últimas 4 décadas, es que Colombia está tocando fondo? Aunque los pilares del Derecho Internacional Humanitario (DIH) hacen parte de nuestro bloque de Constitucionalidad desde la década de 1960, desde entonces y hasta la fecha se sigue pretendiendo burlar todo este ordenamiento legal para otorgar cada vez mayores, inaceptables e ilegales beneficios a los peores criminales de la historia reciente de la humanidad mediante los tales “acuerdos de paz”… ¿Pues adivinen qué? ¡Hasta aquí les llegó su macabra y degenerada guachafita!

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