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(NOS ESCRIBEN) Colombia está en guerra

Pero no es la guerra donde los buenos y los malos se destruyen a punta de bala, no señores. Hace mucho tiempo y por combatir el ocio y fomentar la lectura, ley un libro muy interesante que creo que muchos han leído, pero pocos han interpretado: El ajedrecista. Hermosa obra que aplicada a la vida [&h

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Pero no es la guerra donde los buenos y los malos se destruyen a punta de bala, no señores. Hace mucho tiempo y por combatir el ocio y fomentar la lectura, ley un libro muy interesante que creo que muchos han leído, pero pocos han interpretado: El ajedrecista.

Hermosa obra que aplicada a la vida real y ejecutada de manera magistral en cualquier campo de batalla tendría excelentes resultados. Voy a llevarla a la vida real y actual de nuestro país al día de hoy. Para jugar al ajedrez tienen que ser dos los oponentes, pero desde la óptica del juego hay que definir quién es el bueno y quién es el malo.

Aquí es claro que el bueno sería Colombia y el malo la izquierda (apoyada en la ideología trazada por el Foro de Sao Paulo). Ahora debemos armar a nuestros jugadores, y para eso debemos recurrir a las hojas de vida que nos aseguran un éxito rotundo. En el equipo A, que lo llamaremos muro de contención, tenemos muy claros nuestros participantes: rey y reina (Uribe y Cabal), alfiles (los poderes ejecutivo y legislativo), caballos, (poder judicial y FF AA y de Policía) y las torres, Óscar Iván Zuluaga y Paloma.

Y para defender ese equipo de lujo, nuestros peones se llaman ESMAD. Ahora, su contraparte, conociendo las fichas del adversario, debe montar un equipo capaz de socavar esa resistencia de lujo, al mejor estilo de la película de Al Pacino, se rodea de los más malos y retorcidos delincuentes para enfilar sus líneas así: rey y reina (Petro y Piedad), alfiles (Barreras y Benedetti),  caballos, Prada y Bolívar, y aquí viene los mejor, necesita dos torres que puedan en su momento atacar sin dejar sospecha y de manera muy astuta y muy escondida coloca sus representantes (Ingrid y Rodolfo). Ojo pues.

Pero debe proteger su equipo con unos peones mortíferos, capaces de cualquier cosa y los llama a reunión, los adoctrina, les da las mejores herramientas de defensa y los viste de manera que infunden a su contendor temor e incluso los bautiza como: Primera Línea.

Ya estando a punto de comenzar la contienda, cada uno revisa su estrategia porque una vez se mueva la primera ficha no hay forma de echar hacia atrás. Uribe se da cuenta de que Óscar Iván viene debilitado de otra batalla y cree que es una mejor opción hacer un cambio y efectivamente retira a Óscar y coloca a Federico Gutiérrez (piensa que realmente por ahí puede ser la cosa) y sabe que es un buen elemento que los espectadores (el pueblo colombiano), lo mirarán de manera asertiva.

Todo está listo pues en el equipo A, pero en el equipo B, sus espectadores creen que la posición de la reina no daría garantías futuras al fiador y le exigen al jugador (Petro) que cambie la reina y es ahí donde le imponen a Francia Márquez (ella los representa ante la falta de Petro y les daría el poder definitivo). Pero entonces, ¿qué puede hacer con Piedad? Ahí viene lo más interesante de esta estrategia. Como debe meter a Francia, pero no puede sacar a Piedad, de manera muy estratégica manda a Piedad al puesto de Ingrid y a esta le encomienda un trabajo más profesional y destructor, pues analiza las probabilidades de éxito en una estrategia de demolición controlada, ya que Ingrid conoce de cerca a su contrincante Uribe, y es ahí donde le encomienda acercarse a él por la retaguardia de manera sutil y convincente (de ahí la frase de Ingrid a Uribe, donde dice que ella sin ser uribista le debe mucho a Uribe por su liberación), lo cual es parte de la estrategia.

Ya organizado el tablero se juega al cara y sello y gana Petro la salida. Aquí es donde su primer movimiento es asustar al rival (colombianos) y saca a toda su línea de peones (Primera Línea) a incendiar el país. Ya el resto de la historia se conoce, a lo que quiero llegar es a la segunda parte, porque Colombia como tal está en jaque, pero en la segunda parte para dar el mate, la estrategia la desarrolla Ingrid, diciendo que no se va de Colombia y que será oposición, pero acompaña está retórica soltando una aseveración de que el Pacto Histórico está comprando curules en la Cámara entre 200 y 500 millones de pesos, para así crear el mercado de oferta y demanda al mejor postor, pues Petro sabe que el país termina cayendo solo si logra comprar la mayoría de la Cámara y Senado (aquí vamos a ver la feria de los miles de millones).

Los que se venden al Pacto, como hizo el registrador Vega, porque si Petro no tiene poder en el legislativo y el ejecutivo, no puede aprobar proyectos tales como la reforma a la Constitución y la reforma tributaria absurda de 50 billones y la no exploración y explotación de hidrocarburos (petróleo).

En fin, la idea de toda esta retahíla es sólo una: el mate de la partida está cantado ante la cantidad de dinero proveniente de la izquierda financiada por el narcotráfico, la guerrilla y fuerzas externas (Rusia, Irán y Venezuela entre otros), si con ese dinero sucio se compra el legislativo y el ejecutivo, Colombia cae definitivamente, porque ya el judicial está contaminado (con el magistrado Abreo como artífice).

Lo que si es cierto es que si algún día está pesadilla tiene final no muy feliz, al igual que la película de cine llamada la Estrategia del Caracol, simplemente Petro dirá después de saquear todo, «ahí les dejo la puta casa» … Ojo Colombia con Íngrid Betancourt.

jdeplaza@hotmail.com

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