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La emergencia sanitaria se agrava en Venezuela a tres semanas del doble terremoto

El balance oficial de los sismos del 24 de junio supera los 4.400 muertos y los 16.700 heridos. Naciones Unidas advierte que los hospitales trabajan al límite y que existe riesgo de brotes epidémicos entre los damnificados, mientras brigadas médicas de más de veinte países intentan sostener la atención en La Guaira y Caracas.

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La emergencia sanitaria se agrava en Venezuela a tres semanas del doble terremoto
Foto: Cortesía

Tres semanas después de los dos terremotos que devastaron la costa central venezolana, la emergencia dejó de ser un problema de rescate para convertirse en una crisis sanitaria. Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país el 24 de junio dejaron un balance oficial que las autoridades elevaron hasta cerca de 4.500 fallecidos, además de más de 16.700 heridos y decenas de miles de personas sin vivienda. La Guaira, el estado costero vecino a Caracas, concentra la mayor parte de la destrucción.

Hospitales desbordados

La Organización de las Naciones Unidas advirtió que los centros de salud del país operan al límite de su capacidad y que las condiciones de hacinamiento en los refugios elevan el riesgo de brotes infecciosos. Según el organismo, las principales amenazas son las enfermedades respiratorias, las infecciones gastrointestinales derivadas del consumo de agua no potable y el deterioro de la salud mental de los sobrevivientes.

El coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, informó de la instalación de hospitales de campaña en La Guaira con el objetivo de evitar el traslado masivo de heridos graves hacia los centros asistenciales de Caracas, que ya se encontraban saturados en los primeros días de la emergencia. El organismo liberó 15 millones de dólares de su fondo central de respuesta a emergencias y activó el Fondo Humanitario para Venezuela.

Ayuda de más de veinte países

Las autoridades venezolanas señalaron que al menos 24 países enviaron asistencia directa tras el desastre. Equipos de rescate procedentes de México, El Salvador, Chile, Suiza y República Dominicana llegaron durante los primeros días, y posteriormente se sumaron hospitales de campaña de México, Estados Unidos, Brasil y España, que hoy afrontan la tarea de contener la propagación de enfermedades entre la población desplazada.

Naciones Unidas trabaja además en la apertura de refugios multiservicio, dotados de comedores y sistemas de saneamiento, próximos a las zonas residenciales afectadas, con el fin de alojar a quienes perdieron sus casas y reducir el riesgo sanitario asociado a los asentamientos improvisados.

Rescates y daños materiales

Las labores de remoción de escombros continúan en La Guaira, donde brigadas internacionales mantienen la búsqueda de sobrevivientes bajo edificios colapsados. En los primeros días, ante la escasez de maquinaria pesada, numerosos vecinos participaron en las tareas de rescate con sus propias manos.

El impacto material es de gran magnitud: las cifras oficiales dan cuenta de cientos de miles de edificaciones afectadas, lo que ha convertido la reconstrucción en un desafío de largo plazo para un sistema de salud y una infraestructura pública que ya arrastraban un deterioro previo.

El balance de víctimas continúa siendo provisional y ha sido revisado al alza en varias ocasiones desde el 24 de junio, a medida que avanzan la identificación de cuerpos y la retirada de escombros.

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