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(OPINIÓN) Todos fuimos Cigoto. Por: Marta Palacio

El espermatozoide es una célula que si encuentra un óvulo en el momento preciso de madurez, se funde en él y se empieza a formar el cigoto, es decir, un espermatozoide sólo, muere. Un óvulo sólo, muere, pero en la fusión se genera Vida y empieza la reproducción celular, de acuerdo a la genética prov

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Redacción IFM
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Todos fuimos Cigoto. Por: Marta Palacio

El espermatozoide es una célula que si encuentra un óvulo en el momento preciso de madurez, se funde en él y se empieza a formar el cigoto, es decir, un espermatozoide sólo, muere. Un óvulo sólo, muere, pero en la fusión se genera Vida y empieza la reproducción celular, de acuerdo a la genética proveniente del espermatozoide y el óvulo.

Significa que la Vida llegó para empezar el proceso de crear un cuerpo físico adecuado para vivir en él.
La «construcción del cuerpo» es un proceso muy delicado y preciso, ajeno y muy lejos a la intervención de la «inteligencia» de los seres humanos.

Es la Vida en acción.

La Vida es Espiritual, que por su intervención en el físico le da la oportunidad de crecer y desarrollar todo lo que el cuerpo físico puede dar, si es cuerpo humano, animal, todo lo que existe,
La Vida en sus diferentes manifestaciones.

Nosotros sólo observamos, admirados, como evoluciona la Vida, como se desarrolla, crece en un cuerpo físico y nace un nuevo ser, varón o hembra, con todo el potencial para desarrollar su propia experiencia vida, y luego también participar, en su madurez, de la capacidad intrínseca de continuar con la reproducción.

El Ser que vive, significa que contiene Vida, y esa Vida no es física, es lo que le da al cuerpo físico movilidad y desarrollo de la personalidad, que lo hace único y participe del conjunto de lo que llamamos experiencia, en un mundo creado especialmente para su desarrollo, con todo lo que necesita para la supervivencia.

Y cuando el cuerpo físico se agota, el Ser Vivo se retira y el cuerpo físico muere, empieza a descomponerse, porque el Ser Vivo ya no habita en él. Los seres vivos somos Espirituales.El caso es que nosotros, por no saber, no entender, vivimos un minimo Vital Espiritual, aunque sin duda, hacemos el esfuerzo.

Utilizamos la recopilación de información que la humanidad ha estudiado, observado, investigado e incluso desarrollado de «visión de Espiritualidad», que algunos seres humanos han experimentado y sus enseñanzas de cómo vivir una vida encaminada a «hacer las cosas bien» en la construcción de la propia experiencia, haciendo el bien para sí mismo y para su influencia en el mundo en el que vive.

Hacer el bien.

Pero hay también información recopilada de los que no han hecho el bien, sino que al contrario, han hecho el mal a lo largo de su experiencia vida.
En el momento actual, tenemos muy visible lo que la humanidad ha desarrollado del bien y también del mal, lo que a veces nos confunde, porque todos tienen su versión personal y actúan de acuerdo a su propia percepción de la lucha por la supervivencia y el desarrollo de su personalidad en un mundo competitivo y muy complejo, donde la delgada línea por la que transcurre su propia existencia lo reta a participar, sin entender de que se trata vivir.
Porque muy poco entiende de su Vital Espiritual, por lo que «vive por arrastre».

Lo que ve, siente, escucha, aprende y se defiende.
La información que hay sobre el Ser Espiritual es muy poca y la mayoría de las veces no aceptada, más bien desacreditada, porque la información que hay se toma como ajena, no propia.

Es decir, Dios afuera, lejos de la humanidad, a quien hay que rendirle culto y «defender». Porque el Ser humano se considera «materia desvalorizada, incapaz, abandonada a su suerte, dependiendo de sus guías físicas y espirituales para sentirse parte de la comunidad y con esperanzas de una vida mejor cuando muera, porque es la información que hay y conoce.

Sin embargo, no se tiene en cuenta lo más importante: Todos, absolutamente todos somos Seres Espirituales viviendo una experiencia humana, en un cuerpo físico temporal, más bien efímera, pero supremamente intensa.

Y estamos dotados de todo lo que necesitamos para aprender de la experiencia, lo tenemos adentro, en el Ser Vivo que somos, cada uno.

Pero tenemos miedo de averiguar, porque sólo desarrollamos pensamiento y sentimiento, que es lo mínimo, pero no lo trabajamos, ni investigamos, por miedo a lo que encontremos, porque algunos han perdido la cordura en el intento, precisamente porque se ha hecho con la intencion de » darle manejo al mundo físico y mental».

Es decir, utilizar la propia capacidad desarrollada para mantener el control de los demás. Sigue en las mismas, dando círculos sin avanzar.
Hay solución.

Cambiar el enfoque.

No de adentro hacia afuera, como hasta ahora, sino de afuera hacia adentro y hacia arriba.
Afuera que hay? Vida en acción.
Adentro? Vida manifiesta.
Arriba? La procedencia como Ser Vivo.
De dónde viene la Vida? De la Vida, claro.
A dónde va la Vida?

A la Vida.

Entonces que es la Vida, que necesita de un hombre y una mujer para empezar su proceso de llegar a ser vivo, en un cuerpo físico material?. En realidad el cuerpo físico no es material, está compuesto de células vivas y activas que interactúan metódicamente para darle forma y manifestar la Vida del ser que vive en él.

Es decir, el Ser Vivo llega al cuerpo y vive en él, es como su vestido para ésta experiencia.
Llega, lo que significa que procede de la Vida, porque es vivo.

Entonces que es la Vida? Es una energía, fuerza, parte de la Creación y nunca se desprende, como un hilo continuo del cual cada ser hace parte.
Esa conexión es lo que hemos olvidado… pero podemos recordar… Todos procedemos de la Vida y por eso somos seres Vivos.

Hijos de la Vida.

Lo que significa que somos Creados Vivos y vivimos experiencias para aprender, en diferentes planos, vibraciones, dimensiones, pero aquí, en el planeta tierra estamos teniendo una experiencia muy intensa y lo más particular es que venimos «voluntarios».

Nadie nos obligó.

Hablando como Seres Espirituales, claro, porque como seres humanos no lo recordamos.
Aquí, ahora, sólo soy yo, con una carga inmensa que me supera… Y como y por qué perdimos los recuerdos?

Porque bajamos por etapas, es decir, al salir de la Creación, PadreMadre Creador, como sus hijos, diferentes seres Espirituales, hasta llegar a un centro, matriz, el Alma. La cual se ha encargado del cuidado de la secuencia del aprendizaje, permitiendo que cada vez un ser venga a tomar cuerpo físico para aprender y limpiar lo que han dejado pendiente las anteriores.
Es un proceso inmenso, una línea continua de vida en diferentes manifestaciones para desarrollar un aprendizaje, se vive muy intensamente en el planeta tierra, por eso el aislamiento que sentimos.

«Solos en el universo»

Sin embargo, en toda la historia han habido «seres espirituales» que han venido a «darnos pistas» de superación Espiritual y manejo de nuestras habilidades olvidadas y el comportamiento que nos puede hacer recordar de dónde venimos y el camino a seguir para regresar.

Lo que necesitamos para regresar sanos y despiertos es empezar a sanar todo lo vivido, es decir, aprender de la experiencia y corregir.

Lo llamamos Perdón.

Además, aceptar que somos Creados y Sostenidos Vivos con o sin cuerpo físico y nuestra experiencia es netamente Espiritual, lo físico es temporal.
De aquí nada nos llevamos, sólo lo que hemos aprendido.

Sanar lo vivido.

Todo lo que conocemos proviene de la Creación, todo lo que existe ha pasado por la Sabiduría y el Amor de PadreMadre Creador. Somos mucho más de lo que creemos y mucho menos de lo que nos damos ínfulas.
Vivimos adentro de nosotros mismos. Y es ahí donde encontramos las respuestas que buscamos. En la Vida que somos.

IMPEZÁ es el perdón que solicitamos a Dios.
Sólo necesitamos COMPASIÓN para vivirlo. Reconocer que todos, absolutamente todos somos iguales hijos de Dios.

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