(OPINIÓN) Pido perdón al mundo por no verlo como lo pintan. Por: Marta Palacio
Lo pintan desarticulado y yo lo veo totalmente unificado. Lo pintan catastrófico y yo lo veo pujante. Lo pintan egocéntrico y yo lo veo totalmente generoso. Lo pintan competitivo y yo lo veo desafiante. Lo pintan triste y yo lo veo con color, música, arte y movimiento.
Lo pintan desarticulado y yo lo veo totalmente unificado. Lo pintan catastrófico y yo lo veo pujante. Lo pintan egocéntrico y yo lo veo totalmente generoso. Lo pintan competitivo y yo lo veo desafiante. Lo pintan triste y yo lo veo con color, música, arte y movimiento.
Lo pintan en decadencia y yo veo que todo está por hacer, que nos hemos rendido y veo mucho talento creativo. Lo pintan deshonesto y veo retos inmensos para corregir. Lo pintan lleno de deseos descontrolados y lo veo lleno de necesidad espiritual.
Lo pintan como creencias y lo veo con amor, entendimiento, perdón. Lo pintan en conflicto, lo veo con necesidad de comprensión. Lo pintan con dolor y lo veo con muchos aciertos para sanar cuerpo y alma. Lo pintan con diferencias, lo veo con diversidad de talentos, que se pueden complementar.
Lo pintan con hambre y veo mucha variedad de alimentos. Lo pintan egoísta y yo veo que todo está disponible para todas las necesidades fundamentales.
El mundo es totalmente generoso, ha sido creado por y para la supervivencia de todos los seres que lo habitamos, y hemos sido creados y somos sostenidos como una oportunidad inmensa para crecer, aprender y vivir con dignidad.
Depende de cada uno lo que piensa, siente, hace para convivir consigo mismo y con todos los demás. El planeta tierra nos muestra que acaparar es anti natural.
Todo lo que recibimos lo utilizamos mientras estemos viviendo aquí, pero nadie se lleva nada más que a sí mismo y lo que hizo en la oportunidad que recibió.
El planeta tierra está creado para la supervivencia, desde mucho antes de nosotros y para mucho después de nosotros. El ser humano se denigra a sí mismo al creer que no es capaz de ser espiritual consciente, que necesita quien lo salve, cuando tiene todo para conocerse a sí mismo, respetarse y superar sus miedos.
La oportunidad no se repite. Es única y determinante en el SER VIVO ESPIRITUAL QUE SOMOS. Lo que hacemos aquí es lo que nos define.
Impezaperdón para TODOS

Noticias relacionadas
(OPINIÓN) Todos somos transparentes. Por: Marta Palacio
El cuerpo físico nos ayuda a ocultar todo lo que somos, sentimos, pensamos, hacemos. Nos ocultamos…
Obispos de Antioquia llaman a votar con responsabilidad y rechazan el odio y la polarización en Colombia
Las Provincias Eclesiásticas de Medellín y Santa Fe de Antioquia emitieron un mensaje conjunto de…
Valle de Aburrá registró temperaturas por encima de los niveles habituales durante la última semana
El Área Metropolitana del Valle de Aburrá y el SIATA reportaron un incremento inusual de las…