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(OPINIÓN) Perdonar. Por: Marta Palacio

Perdonar es un poco difícil, por una razón sencilla: No evita que el perpetrador se corrija. Lo que sí sucede es que le da un alivio a la víctima, lo que lleva a que al perpetrador no le siga llegando la energía del rencor, que es precisamente lo que alimenta sus errores.

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Redacción IFM
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Perdonar. Por: Marta Palacio

Perdonar es un poco difícil, por una razón sencilla: No evita que el perpetrador se corrija. Lo que sí sucede es que le da un alivio a la víctima, lo que lleva a que al perpetrador no le siga llegando la energía del rencor, que es precisamente lo que alimenta sus errores.

El perdón humano es personal. Así que acudimos a Dios. Nos acogemos al llamado de Jesús: Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen. A lo que agregamos, perdona nuestros errores. Con esta base, llegó el momento en que PEDIMOS PERDÓN al Creador para toda la humanidad de todos los tiempos, porque todos hemos cometido errores, a veces muy grandes, desde los primeros padres de la humanidad.

Todos nuestros ancestros, y los seres a los que se les ha hecho daño. En ese momento descubrimos que Dios es PadreMadre, unidos, Creador de todo lo que existe. Todos, absolutamente todos, somos iguales hijos de PadreMadre Creador. Nos llega la respuesta: Una ayuda que llega por el mismo canal de la vida a la que pertenecemos. Porque nunca hemos estado desconectados.

La ayuda viene en forma de esferitas de color amarillo dorado y llena de estrellitas plateadas; contiene muchas herramientas para la sanación de todos. Vivos con cuerpo físico, es decir, nosotros, vivos sin cuerpo físico, es decir, muertos, que siguen vivos, viviendo lo que vivieron cuando tenían cuerpo físico.

La esferita recibe el nombre de IMPEZÁ, como lo unimos al perdón de la tierra, se une «IMPEZAPERDON» Que se puede compartir sin límites, solo que está sometida al libre albedrío. Invitamos a todos, vivos con cuerpo, vivos sin cuerpo físico, a recibir la esferita de Impezaperdon.

Lo que hace la esferita es mostrarle al ser que la recibe, primero, su procedencia espiritual, un hijo de Dios PadreMadre Creador que se llenó de errores por algún motivo interno y causó daño a los demás. La esferita es viva. Transmite la vida. Es Consciencia, transmite Consciencia. Es espiritual, recuerda su esencia espiritual.

Sana, con la voluntad del ser despierto y consciente para sanar, sentirse perdonado por Dios PadreMadre Creador, aceptar ser perdonado, perdonarse a sí mismo y perdonar y pedir perdón a todos los seres a los que les causó daño.

¿Cómo? Compartiendo la esferita de Impezaperdon. Solo se necesita compasión para salir de uno mismo y ayudar también a los demás. Sin juzgar, solo compartiendo la esferita. La que uno mismo, voluntario, recibe, desde adentro, de sí mismo.

Es el regalo de Dios y todos los seres celestiales para toda la humanidad. Impezaperdon para todos.

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