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(OPINIÓN) Perdón. Por: Marta Palacio

El perdón tiene una condición muy particular: es de libre albedrío, quiere decir que es personal, voluntario, nace dentro del ser, el cual le pone atención y lo activa en sí mismo.

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Redacción IFM
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Perdón. Por: Marta Palacio

El perdón tiene una condición muy particular: es de libre albedrío, quiere decir que es personal, voluntario, nace dentro del ser, el cual le pone atención y lo activa en sí mismo.

La procedencia del Perdón está en la vida misma, es como una semilla que hay que descubrirla dentro de uno, ponerle atención, cultivarla, regarla todos los días con el deseo de que florezca, de que se integre en todo el ser.

Es un regalo de PadreMadre Creador de todo lo que existe, lo llamamos Dios. Todos, absolutamente todos tenemos derecho al PERDÓN, sólo hay que aceptar que nos hemos equivocado en nuestra percepción de la realidad y hemos hecho cosas que nos han causado daño a nosotros mismos, mientras pensábamos que nos estábamos defendiendo.

Si, porque desde el principio de la vida en la tierra, nos han contado que se empezó con pensamientos, sentimientos, deseos, comparaciones, acciones, omisiones, palabras que no reflejaban nuestra verdadera naturaleza, nos sentimos solos y sálvese quien pueda.

Y la humanidad no ha entendido que estamos aquí, por turnos, en una renovación constante, con una oportunidad única para cada uno, y nos llenamos de orgullo y egoísmo, precisamente por el miedo de no entender lo que significa vivir.

Cada uno ha hecho lo que puede, y hemos encontrado que podemos hacer casi todo lo que queremos, llevándonos todo y a todos por delante, para demostrar de lo que somos capaces y matamos, violamos, robamos, tergiversamos nuestro cuerpo y nuestra percepción de la realidad de que somos mucho más de lo que creemos.

Vinimos a este mundo para aprender y superar nuestras limitaciones, tenemos inteligencia, capacidad de aprender, de crear comodidades, de establecer una relación de pareja y tener hijos, para enseñarles lo que hemos aprendido.

Si, hemos tenido acceso al AMOR. Pero también lo tergiversamos, haciendo sólo actividades sin profundizar en la relación de lo que significa FAMILIA.

La Familia significa nido de amor, comprensión, entendimiento, realización conjunta, sentido de pertenencia, seguridad y por sobre todo continuidad, pero nos puede más el egoísmo, lo que causa conflictos, desde la familia hasta las comunidades y los países.

¿Hermandad? En casi todas las familias se generan conflictos, muchas veces por generaciones. Si, heredamos los conflictos y los hacemos propios, precisamente porque no hemos logrado cultivar nuestra semilla, que todos sabemos que la tenemos, pero la ignoramos porque creemos que nosotros lo vamos a solucionar con nuestros métodos de ojo por ojo, la venganza.

El resentimiento en las relaciones se agranda con el rencor, lo que se convierte en odio y empieza la venganza y la multiplicación de los problemas, tanto en lo personal, familiar, social.

Si analizamos los problemas actuales, se está dando una situación muy particular; todos los errores están saliendo a la luz, si, todo lo que se hacía oculto, ahora se muestra con «orgullo», porque ya llegó a la masa critica.

Los problemas «personales» ya son tantos que estamos en el punto en que lo llamamos » enfermedad mental» porque muchos no aguantan la presión de lo que está sucediendo.

Así que los narcóticos son opción para muchos, que buscan aislarse de la realidad. Otros se dedican al sexo sin sentido, sin vínculo ni responsabilidad alguna y las enfermedades de transmisión sexual se combinan con un vacío interior que no logran superar.

Algunos se dedican a la mentira, que es la forma de ocultar errores, violencia verbal, escrita y de hecho, talrs como el secuestro, asesinato, violaciones, el aborto, el robo, la corrupción, haciendo que su propia vida se convierta en un «arma para causar daño y el único beneficio que reciben es: cosas sin valor ni sentido de pertenencia.

De esta manera llegamos al punto de que el ser humano pierde todo su valor como hijo, como SER VIVO que vive para SER.

El PERDÓN es la opción que cada uno tiene dentro de sí mismo para sanar toda su experiencia de vida, todo
lo que ha vivido, todo lo que ha hecho y dejado de hacer.

Recordar que el BIEN es muy diferente al MAL y todos, absolutamente todos tenemos derecho al PERDÓN.
Sin excepción. Sólo hay que descubrirlo adentro de uno mismo, prestarle atención, cultivarlo, desarrollarlo.

Empieza por uno mismo, si, PERDONARSE todos los errores conscientes o inconscientes, entender que para cometer un error está alimentando energías de seres en estado infernal, esas «voces internas» que lo motivan a hacerse daño a sí mismo y a los demás. Son las vidas anteriores del alma, que en su oportunidad no solucionaron sus errores, y además demonios «tentadores» que se alimentan de nuestros errores, lo que llamamos «pecados» y cuando se pierde el control, se vuelve «normal» hacer daño.

Así que lo primero es hablarle a nuestro interior, a nuestro pensamiento, nuestros sentimientos, ahí están alimentandose de nuestras acciones, haciéndonos «ver que tenemos razón» cuando hacemos daño, justificando nuestro comportamiento.

Es algo totalmente voluntario, Individual y va sanando nuestro pensamiento, nuestro sentimiento, nuestras palabras, acciones y tomamos fuerza para aprender a decir NO MÁS ERRORES.

Empezamos a «descubrir» nuestra verdadera naturaleza: AMOR y COMPASIÓN por uno mismo y por los otros seres vivos con cuerpo físico, o ya vivos sin cuerpo físico.

Así, ya vamos a lograr pedir perdón por los daños causados y perdonar a quienes nos causaron daño, porque todos hemos cometido errores, incluyendonos.

Todos somos iguales hijos de Dios PadreMadre Creador, que nos crea y sostiene permanentemente vivos con o sin cuerpo físico.

De Dios venimos y a Dios regresamos cuando hayamos solucionado los problemas que hemos causado en el desarrollo de nuestra oportunidad de vivir en este mundo.

IMPEZÁ es el nombre del perdón de Dios PadreMadre Creador para todos sus hijos. Todos estamos incluidos en la Vida y en Impezaperdon.

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