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(OPINIÓN) La mente y la mentira. Por: Marta Palacio

Las neuronas en el cerebro tienen diferentes niveles de conexión, lo que indica que siempre están activas, con el aprendizaje y el desarrollo de las actividades cognitivas.

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Redacción IFM
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La mente y la mentira. Por: Marta Palacio


Las neuronas en el cerebro tienen diferentes niveles de conexión, lo que indica que siempre están activas, con el aprendizaje y el desarrollo de las actividades cognitivas.

La Inteligencia, la percepción, la memoria, las relaciones interneurales nos dan la capacidad de interactuar en el medio en el que desarrollamos nuestras actividades, la atención, la comunicación, donde entran en acción las conexiones neuronales.

Cuando es real, se hacen conexiones consistentes y la expresión es lógica y secuencial, pero cuando parte de la mentira, las conexiones neuronales pasan por un proceso que no tiene cómo conectar la información de lo que ha aprendido, entendido, la memoria y la lógica.

Se forman como burbujas que contienen los demonios internos que no pudo controlar y lo avergüenzan, Así
que busca referentes para asentar la información que están recibiendo.

Pero como necesitan sustento, buscan afuera, normalmente en las personas o cosas cercanas y le trasladan los vacios que sienten. En otras palabras, buscan a quien endilgarle la culpa de sus mentiras.
Es un traslado de la responsabilidad que no aceptan, para que alguien, que es correcto, que le hace ver los vacíos neuronales que se le presentan con su «invento de algo que se guarda en su propia memoria, en su aprendizaje, en su fantasía ilógica, porque no puede aceptar su error», pague por su honestidad.

Echarle la culpa al otro, con la repetición, se van creando más vacíos, y más culpa para los demás.
El ser se va perdiendo a sí mismo, empezando a vivir en un mundo falso e irreal.

Y cada vez busca como justificar sus errores, así que sus neuronas pasan a «vivir lo que no existe» y a negar lo que sí es real. Un cerebro lleno de burbujas que no logra distinguir entre la realidad y la fantasía.

El ser se pierde a sí mismo y se llena de fantasías y
sigue disfrazando sus errores de culpas ajenas; lo que logra no le satisface, porque no es real, es parte de sus vacíos internos, por ese motivo se llena de cosas que no necesita, porque necesita «demostrar» que tiene valor.

Un valor que perdió en cada mentira que creó, está en una isla y sólo encuentra cómplices que también viven de sus mentiras, porque ya la mentira se les consumió, sus neuronas inflamadas de un esfuerzo inmenso para que su actividad sea constante.

Mentir es lo más denigrante y esclavizante para un ser humano; recuperarse de las mentiras es lo único que lo va a liberar. Encontrar su propia verdad.


LA VERDAD NOS HACE LIBRES

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